Alquimia Política

La UNELLEZ en sus 43 años de historia (I)

En los últimos días y años he escrito mucho acerca de mi Universidad Nacional Experimental de Los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ), y he escrito duro, porque uno cuando quiere las cosas las quiere en buen tenor, hilvanadas hacia buen puerto, no quiere que se fracturen o se desdoblen en su camino hacia el éxito y la consagración. Pero la UNELLEZ, no es todo lo hoy cuestionable y criticable, la UNELLEZ, es más, y pensando en esas cosas en positivo que es necesario divulgar durante este mes de octubre en se cumple 43 años de su fundación , estaremos publicando una serie de artículos alegóricos a su historia, a sus aciertos y a sus proyectos, buscando elevar su gentilicio y ayudar de este modio, a consolidar una consciencia de rescate y transformación hacia la nueva UNELLEZ, esa Universidad en la que todos debemos sembrar nuestra esperanza y proyectar nuestros anhelos.

La UNELLEZ, es una universidad pública, la cual se concentró su ubicada geográfica en los llanos occidentales venezolanos, como parte de una de las estrategias fundamentales del V Plan de la Nación, liderado en aquellos días por Carlos Andrés Pérez, y que contempló la creación de nuevas Universidades pero de corte rural, que atendieran las necesidades locales y prestaran asistencia técnica y profesional al sector agrícola de la zona, ante la riqueza que este sector representaba para el país (aún representa); igualmente, en esa misma estrategia, se crearon otras Universidades en espacios que proyectaran una relación más directa de la Universidad con el entorno social. La UNELLEZ, es creada por Decreto Presidencial 1.178 del 7 de octubre de 1975, en se mismo año se crea también la Universidad Simón Bolívar, esta última logró a finales del siglo XX, pasar a Universidad Nacional Autónoma, nuestra UNELLEZ, aún sigue en su proceso de transición.

En la creación de la UNELLEZ, se le asigna como sede principal y rectorado, la ciudad de Barinas, estado Barinas, siendo polémica esta designación porque había mayor consenso porque se creara la figura de sede en el estado Portuguesa, pero pudo más las relaciones de poder de la época y las condiciones de urbanidad de Barinas, con su aeropuerto activo y sus abanico de vías de comunicación para que fuera merecedora de tal distinción. En ese proceso fundacional y en razón de un orden establecido para ir activándose progresivamente la funcionalidad de la institución, se crean los vicerrectorados en los estados Portuguesa, Apure y Cojedes, abriendo carreras enmarcadas al trabajo técnico agro-industrial, y a la prestación de servicios aledaños al proceso productivo, como lo son la educación, la salud y la administración y planeación de procesos. Bajo ese criterio los vicerrectoras creados aparecieron bajo la calificación de especialidad, es decir, cada vicerrectorado venía a cumplir una necesidad de profesionalización puntual para la localidad y para el aparato productivo de la región. En la sede, Barinas, se creó el vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Social (VPDS), en Portuguesa, se creó el vicerrectorado de Producción Agrícola (VPA), en Cojedes, el vicerrectorado de Infraestructura y Procesos Industriales (VIPI), y en Apure, se creó el vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Regional (VPDR). Cada uno se ocuparía de áreas de formación definidas por el perfil de necesidades locales y la necesidad de profesionalizar bajo criterios de inter y transdisciplinariedad en la búsqueda del fortalecimiento de los procesos productivos.

El problema en los últimos años es que las necesidades locales han cambiado drásticamente y en ese proceso la UNELLEZ, ha querido ir dando respuesta, pero la ha sobrepasado las demandas de los estudiantes, lo que ha hecho que se desvirtúe ese origen especializado conque la Universidad surgió y hoy se cuenta en los vicerrectorados con un ramilletes de opciones de estudio que van más hacia el área de servicio que de producción.

La historia de la UNELLEZ, es como la de los pueblos, surge con una fundación y se va haciendo con la gente y los grupos sociales que en su entorno le dan forma y movimiento. La UNELLEZ, como se destacó al principio, viene a cubrir la necesidad de universidad rural, propuesta por el equipo técnico liderado por el Dr. Manuel Vicente Revenga, docente de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el cual sostenía que las Universidades deberían tener un papel protagónico en el desarrollo agrario del país.

Es importante destacar que desde la década de los sesenta del siglo XX, Revenga, que era decano de la Facultad de Agronomía, le interesó el eje productivo de Los Llanos Occidentales, creando en aquel entonces una extensión académica de la UCV, con el proyecto de la Universidad Rural de Venezuela (URUVE); ese proyecto educativo alcanza ser oído en el Consejo Nacional de Universidades (CNU), en 1974, acordando designar una comisión para el estudio del proyecto, y sería en la Quinta Eloísa de Prados del Este, en Caracas, donde se iniciarían las actividades de la comisión, que se ampliaría luego con la incorporación del doctor Felipe Gómez Álvarez y Carlos Emilio Oraá, encomendándole el estudio de factibilidad que sería entregado en abril de 1975, y en septiembre lograría ser materializado a través de un Decreto fundacional. Para su materialización se escogen las instalaciones del Hotel Llano Alto en Barinas, y allí comienza a funcionar la UNELLEZ, ya como Universidad pública, la cual se le asigna una condición Experimental, atendiendo a las disposiciones de la "Ley de Universidades" (1970), en su artículo 10, que expresa que podrán crearse Universidades Nacionales Experimentales con el fin de ensayar nuevas orientaciones y estructuras en Educación Superior.

Según indica la página web oficial de la UNELLEZ, en sus documentos históricos, comienza a tener presencia institucional a partir del 20 de febrero de 1975, cuando en el gabinete ejecutivo se sesiona, en Santa Inés, para honrar a Ezequiel Zamora, su carta fundacional como Institución de educación superior; la ocasión es propicia para que "…Carlos Andrés Pérez, anunciara que la recién proyectada universidad recibiría el nombre de Ezequiel Zamora y su sede rectoral estaría en la ciudad de Barinas. La Unellez asentó su sede en los refaccionados espacios del antiguo Hotel Llano Alto, cedido para la institución por el Estado el 16 de diciembre de 1975. El 11 de abril de 1977 iniciaron los estudios en la etapa de complementación en el Vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Social de Barinas con una matrícula de 509 estudiantes. La filosofía, objetivos, políticas y características generales de la nueva universidad quedaron definidos en el Reglamento de Creación de la Universidad Experimental de los llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ), el cual fue dictado por el Ejecutivo nacional el 19 de mayo de 1977. El viernes 28 de mayo de 1982, se celebró el primer acto de grado de la Unellez, ceremonia en el cual fueron entregados los títulos profesionales a los primeros economistas agrícolas y sociólogos del desarrollo egresados de los programas del Vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Social, en Barinas…"

El eslogan, o frase de agarre de la UNELLEZ, es "La Universidad que Siembra", y su sentido y direccionalidad en significado va enmarcada en la acción de servicio que una Universidad tiene hacia la sociedad, y es precisamente cultivar en las mentes de sus estudiantes ese conocimiento y valores, y de allí brotará la siembra que vendrá a llenar de progreso los campos y las ciudades. Es importante, en estos tiempos de celebración, volver a sus símbolos, enarbolar los principios que le han dado un sentido institucional y humano a la UNELLEZ, y que mejor presentación que su himno, cuya letra es del escritor y poeta Oscar Pirrongelli, y su música del compositor, pedagogo y director coral Alberto Grau Dolcet:

Coro

Con vigor nuestro brazo levante

pedestal de progreso y virtud

y del yunque la chispa vibrante

sea señal de viril juventud.

Ante el sol levantada la frente

e inundado de fe el corazón

esparzamos la nueva simiente

que Zamora nos diera en sazón.

I

A lo lejos extiende su mano

en acción suplicante y febril

el inmenso horizonte del llano

que es un mustio y desierto redil

II

Hay un niño esperando en la puerta

hay un hombre sin luz en su hogar

es por eso que vamos alerta

por la causa del pueblo a luchar

III

Conjugando la ciencia y el brazo

con esfuerzo, destreza y valor

confundamos en férvido abrazo

el arado, la pluma y la flor.

IV

Sobre el tono inclinado los hombros

y bañados del fuego esmeril

desechemos los tristes escombros

de una industria malsana y servil

V

Que el rugir de la máquina cunda, por el

yermo que aguarda también nuestra mano

maestra y fecunda

que lo labra y convierte en edén

VI

De Zamora el histórico nombre

nos impulso a buscar la verdad

señalando el camino del hombre

en su anhelo de paz e igualdad.



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Ramón Eduardo Azócar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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