Las ofertas económicas presidenciales en un contexto de conspiración política

INTRODUCCIÓN

La economía venezolana de inicios del año 2019 se nos presenta enferma, aún sigue inestable, en una crisis continuada. Una crisis que no es generada por situaciones propias de los mercados en el sentido estricto de la economía, sino más bien por la inestabilidad política en la que nos encontramos.

Hay mucha incertidumbre generada por las expectativas negativas que surgen de la sociedad política nacional. Elementos como el bloqueo económico, el dólar paralelo, la corrupción, la impunidad económica con que actúan los empresarios, el abandono de la oposición de las opciones electorales, las decisiones unilaterales del Secretariado de la OEA, del Grupo de Lima, el Golpe de Estado parlamentario silencioso que ha impulsado la Asamblea Nacional en desacato, la autoproclamación como presidente del diputado Juan Guaidó y su reconocimiento por el Gobierno de Donald Trump y sus aliados en América y Europa, las calificaciones de riesgos y las manipulaciones de tendencias inflacionarias por el Fondo Monetario Internacional, entre otras perturbaciones políticas, generan síntomas en la economía, que insistimos, no son propios de los mercados.

Como vemos, no son causas subyacentes de la economía las que están explicando la hiperinflación en Venezuela. Que hacen que cualquier política económica sea ineficiente para contener esa dificultad.

Estamos viendo como esa inestabilidad política está resultando extremadamente costosa para los venezolanos. La descoordinación social, de los partidos políticos y el chantaje de la extrema derecha nacional e internacional, está resultando costosa para la población y para el propio Estado, que realmente, la economía por sí sola no podrá resolver por más que se liberen todos los mercados.

Porque son situaciones inestables, difíciles de resolver por la "mano invisible" por sí sola. Requiere de la "mano visible" del Estado, incluso, de una "mano fuerte" del Estado, capaz de contener la tendencia fascista de los enemigos políticos de la revolución y de los enemigos dentro de los sectores económicos, que mantienen una economía al trote de los especuladores de oficio, bachaqueros, corruptos cambiarios y monopolios manipuladores de precios con fines políticos.

¡Claro que se requiere de la intervención del Estado! Pero vemos que los tomadores de decisión no consiguen la estrategia para contener las situaciones anárquicas existentes en el mercado cambiario, el de bienes y servicios y el monetario.

 

LOS CONTROLES QUE LOS EMPRESARIOS NO CUMPLEN

 

Es una realidad, yo no la quiero ocultar. La política de controles aplicados no ha logrado contener esa anarquía de mercados inducida por los gremios empresariales como Fedecámaras, Consecomercio, Venamchamp, Fedenaga, Fedeagro y las Empresas Polar, entre otros. Porque muchos líderes empresariales monopólicos y oligopólicos se metieron a políticos y abiertamente han retado al gobierno a que aplique medidas drásticas contra ellos para luego acusarlo de que es enemigo del empresariado y de los inversionistas.

Es por tal razón, que los gremios empresariales opositores se pusieron hacer el trabajo de la desestabilización que le correspondía hacer a los partidos políticos opositores, que abandonaron su terreno natural que es el electoral, porque prefirieron "guarimbear", conspirar y llamar al "salvador imperial".

Con esas tres estrategias, hasta ahora han salido derrotados por la revolución, que ahora domina casi todo el espectro de la sociedad política: los gobernadores, los alcaldes, diputados de la asambleas legislativas, concejales, todos los constituyente, y para de contar. Ahora con el anuncio del presidente Nicolás Maduro de un futuro respaldo a la ANC si convoca un adelanto de las elecciones parlamentarias, la oposición política de ultraderecha corre el riesgo de desaparecer del sistema político nacional.

No obstante, los líderes empresariales agremiados que abandonaron sus empresas y arrastraron a otros de sus seguidores y agremiados, grandes y pequeños, a ejecutar una agenda conspirativa, entre ellos la de seguir a diario al principal instrumento de la conspiración contra Venezuela que es el DólarToday y otras páginas que publican el dólar paralelo desde Cúcuta y Florida, corren el riesgo de quedar en la bancarrota y ante una insurrección popular sean las primeras víctimas de los saqueos que ellos mismos apuestan como solución a la crisis política nacional.

Incluso, a pesar que el dólar paralelo ha bajado en los últimos días del mes de enero de 2019, siguen manipulando sus costos y precios finales de los bienes esenciales de la población venezolana a fin de inducir la hiperinflación a niveles que de manera tendenciosa y conspirativa ha estimado el Fondo Monetario Internacional para el año 2019.

 

LA GRAN BURLA DE "MONITOR DÓLAR" AL EMPRESARIADO NACIONAL

 

Desde junio del año pasado, el empresariado venezolano comenzó a seguir de manera ciega y como corderitos al portal MONITOR DÓLAR VE, abandonando cada vez más los principios del mercado, los principios éticos de la economía. Ese portal que desde hace 8 meses promediaba el dólar paralelo de los ocho portales web más visitados, desde el 04 al 11 de enero lo llevó de 810 a 2.800 bolívares soberanos por dólar, es decir, en una semana lo devaluó en 300%, que benefició a políticos de derecha, grupos empresariales, manipuladores cambiarios y corruptos cambiarios nacionales y extranjeros.

Luego, ese mismo viernes 11 de enero, cerró su página diciendo que "Esto fue todo, que gracias por seguirnos" pero cerramos, no publicaremos más", (…) "Nos vemos". Demostrando que esas cotizaciones paralelas están conformados por estafadores de oficio, manipuladores y grupos de mafiosos colombianos y "mayameros". Se burlaron de todos los empresarios y del país en general.

Y ese comportamiento irresponsable, inescrupulosos, cegados por la ambición y la usura llevó a una de las economía más ricas del planeta, con los mejores indicadores económicos, a ser la más pobre e inestable del mundo.

Como vemos, nos encontramos en una situación de hiperinflación inducida por factores externos entre ellos el dólar paralelo, pero provocada a diario por los mismos venezolanos, por nuestros mismos productores, distribuidores y comerciantes, que son los que siguen a esos portales administrados por estafadores que son mortales para la economía venezolana, en un proceso autodestructivo.

Donde hay gente que no les importa el futuro de nuestros hijos, que no les importa lo que vendrá, que prefieren irse del país, o que se provoque una guerra civil o una invasión extranjera, en vez del diálogo, de una tregua económica, del perdón entre hermanos en función del camino en paz, de la democracia y la prosperidad nacional.

PROPUESTAS ECONÓMICAS EN EL MARCO DE UNA CRISIS DEL SISTEMA POLÍTICO

En ese contexto, el presidente Nicolás Maduro se presentó el pasado lunes 14 de enero ante la Asamblea Nacional Constituyente para rendir cuentas de su pasada gestión y de lo que su gobierno hará en materia económica para el 2019.

Arrancó con un aumento salarial para recuperarles un poco el poder adquisitivo robado por los especuladores y mafias cambiarias en los últimos meses. Incrementando el salario mínimo en 300%, ahora el trabajador pasaba a ganar 18.000 bolívares soberanos. Pero en tan sólo una semana, los especuladores de oficio volvieron hacer leña ese salario mínimo.

Planteó darles un "Sacudón" a las empresas privadas y del Estado" para ponerlas a producir, para eliminar las mafias existentes. Ordenó a que las empresas estatales y Petróleos de Venezuela (Pdvsa) comiencen a vender 15 por ciento de su producción en petros, para fortalecer la estrategia monetaria y cambiaria del país basada en petros.

Manifestó, que aprobó recursos por 1.037 millones de euros para el sector agrícola. Anunció un plan de empleos y emprendimientos juveniles para motivar a los jóvenes a que incursionen en el comercio y creó la Misión "Venezuela Bella" para motivar el empleo juvenil en el sector servicios.

Finalmente, el presidente Maduro volvió hacerles un llamado a los empresarios privados para trabajar todos juntos en el progreso y desarrollo del país, así como un compromiso para poner en marcha las nuevas medidas económicas.

No obstante, la conspiración internacional ha avanzado con insistencia. El Gobierno de Trump amenaza con mayor intensidad atacar nuestro territorio, ha aupado un golpe de Estado y ha reconocido al diputado usurpador de funciones presidenciales, Juan Guaidó, que se ha atrevido a designar embajadores, apropiarse "de boca" la administración de activos y fondos de Pdvsa en los Estados Unidos, pertenecientes a la Nación, y se abrogado la función de salvador y mesías necesario del futuro del sistema político venezolano. Desconociendo la Constitución y la institucionalidad del país, creando un clima de incertidumbre y zozobra colectiva que intenta arrojar cada vez "leña al fuego" de la inestabilidad económica.

Esperamos que la justicia actúe pronto contra el usurpador, que de seguro correrá y se enconchará en una embajada para constituir el Gobierno en el exilio que tanto añora Estados Unidos como colofón para un posible embargo petrolero y presionar cada vez más la intervención militar en nuestro territorio.

LA UNIDAD CIVICO MILITAR, EL GRAN ESCUDO NACIONAL

Pero el pueblo venezolano junto a las fuerzas armadas nacionales ha demostrado una unidad demoledora de conspiraciones. La gente en la calle movilizada ha sido el arma más contundente para desmontar las matrices de opinión que el gobierno de Maduro ha perdido apoyo popular.

Los días transcurridos desde el 23 de enero de este año, han demostrado que los pasos dados por la revolución a nivel nacional e internacional, son más sólidos y creíbles que los dados por la conspiración opositora, que se desinfla cada vez más. Juan Guaidó se va quedando cada vez más sin argumentos para captar y aupar a la sociedad hacia una guerra civil y a la implosión social que exige Estados Unidos para poder intervenir en nuestro territorio.

Por su parte, las acciones erráticas de intimidaciones por parte de varios funcionarios de la Casa Blanca al país que apoya a Maduro han fortalecido la organización y la unidad de los patriotas en Venezuela.

Finalmente, dentro de pocos días todo se volverá a decidir en las urnas electorales. Con el adelanto de las elecciones parlamentarias el pueblo será el que decida quién es el que tiene la calle: la revolución o la oposición.

Pero por lo pronto, el gran reto de la revolución es vencer en las calles y en los anaqueles la delincuencia organizada por los gremios empresariales y sus monopolios en el mercado de bienes y servicios de primera necesidad y de consumo masivo que mantiene la economía hiperinflacionaria a merced de la impunidad.

#victimastoday

#vamosAtriunfar



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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