El negocio del café

Son más de 50 años los que llevo escuchando el mismo discurso en torno a la política cafetalera, miles de reuniones cada vez que se avecina la cosecha, fijación de los precios que nunca satisfacen las necesidades de los campesinos, gacetas que nunca se cumplen. Son en definitiva una cadena de errores que se repiten año a año. Eternamente nos han organizado para defender los intereses de quienes nos organizan, creemos que es la hora de organizarnos para defender nuestros propios intereses. Primero hay que estar claro de lo que somos, no somos simples caficultores, somos campesinos, somos agricultores dedicados al cultivo del café, creo que de allí se deriva todo el problema, nos dividen, nos hacen olvidar nuestro origen para dibujarnos otro mundo que no es el nuestro.

El gobierno debe encargarse de darle condiciones óptimas a la actividad agrícola, darle atención al campo venezolano, vialidad en primer orden, financiamiento a tiempo, celosamente vigilado y no trampeado para hacer los negocios. En la última visita del alto gobierno nacional a Biscucuy en plena campaña constituyente, en reunión con campesinos en "Valle Verde" solo sirvió para ver cómo se entregaban tres créditos a productores más posesionados económicamente, mientras que el campesino más necesitado vio pasar por sus ojos los cheques que pudieron ir a manos de los menos favorecidos, un nuevo irrespeto a la dignidad del campesino. El tema del café es un negocio, es un negocio rentable del que en cadena alguien le saca provecho y se disputan el control del mercado grupos gubernamentales en alianzas con la privada internacional.

El negocio es el mercado internacional. Nosotros lo sembramos, nos sudamos y lo sufrimos mientras otros se enriquecen con nuestra fuerza de trabajo. Los fertilizantes y otros insumos agrícolas no lo encontramos si no es "bachaqueado" mientras que vemos la ruma de sacos de estos productos en los negocios de particulares a quien le llega vía directa de las mafias corruptas del aparato estatal. Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo ve, pero no hay manera de se ponga freno a esta "jodia".

¡No digas eso! me recomendó un amigo, te metes en un lio, son mafias las que dominan el mercado. Que más problema del que ya estamos, sin ver respuesta año tras año a este viacrucis campesino. Es necesario entonces revisar los organismos e instituciones agrícolas, estos deben ser manejados por la gente del campo, por campesinos con capacidades, que los hay por montones, las charreteras no nos sirven de nada en este caso. ¡Por dios! a alguien debe dolerle el campo. Nuestro amado Chávez, no descansó pensando e inventando cómo fortalecer al campo y sus campesinos, no permitamos que las mafias de la exportación del café se sigan adueñando del sudor de nuestros gloriosos campesinos de las montañas venezolanas. Presidente póngale el ojo a las políticas de exportación del café, Alguien debe ponerle el ojo a esto.

De nuestra parte nos toca organizarnos de manera real, una nueva organización para defender nuestros intereses y que tenga la capacidad de manejar la exportación, si es que el gobierno lo permite, así le quitamos este negocio de las manos a tanto corrupto que eternamente ha vivido de él.

toribioazuaje@gmail.com



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