La mezquindad humana no perdona

La muerte del astro del futbol argentino Diego Armando Maradona, considerado por algunos como el mejor y por otros uno de los mejores del mundo, ha despertado una jauría de personas en su contra por su inclinación política con el socialismo y su amistad con presidentes progresistas de la región entre ellos: Fidel Castro ¨mi padre¨, como lo nominaba él, Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega etc.

La mezquindad consiste en negarle su trayectoria valiosa como futbolista y se enfocan tan solo a sus errores personales, como los que cometemos todos los seres humanos, no somos infalibles. Eso los lleva a considerar una faceta de Diego.

Hasta el astro rey, el sol, tiene manchas oscuras.

La muerte de Diego, coincide con el mismo día en que hace cuatro años murió o se sembró ese monstruo de la política Fidel Castro.

Dicen algunos, que se fue a encontrar con Fidel y Chávez para armar un equipo que derrote al imperialismo y conseguir la unidad de Sur América.

Mientras vivamos en este mundo siempre habrá personas que necesitarían un perdón. A veces el enojo por la ofensa recibida desaparece sin mucha dificultad. Sin embargo, por lo general, perdonar es difícil.

El acto de perdonar no es natural. El perdón viene antes de la confesión. No la producen las palabras contra el ofensor.

El que perdona, lo que hace realmente es regalar amor. Toma sobre sí mismo las consecuencias de lo que hizo el ofensor. Por eso, perdonar siempre demanda un sacrificio.

Por eso diremos lo que manifestó en la cruz el Galileo, perdónalos dios mío que no saben lo que hacen ni lo que dicen.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 916 veces.



Raúl Ramirez

Abogado, profesor y escritor. Ex-guerrillero.

 rauljoseramirez@hotmail.com

Visite el perfil de Raúl Ramirez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas