La paz de los sepulcros

Hemos podido observar como medios, portales y redes internacionales y regionales vienen informando, sin dar detalles en absoluto, de la propuesta de Donald Trump, de formalizar un Centro de Paz, paralelo a las instancias que ya están conformadas y han actuado en otras oportunidades para establecer la paz en regiones de conflicto, que dependen de la Organización de las Naciones Unidas.

Cuando decimos que la ONU, con aproximadamente 193, países miembros, debe ser la institución que promueva la paz en las regiones donde se requiera, es porque en esa organización, con experiencia en la materia y personal formado al respecto está en capacidad de tomar iniciativas sobre el tópico de la paz en cuestión.

En efecto en la Organización de las Naciones Unidas, además de la experiencia acumulada por su participación en conflictos de naturaleza bélica, tiene dependencias como el Consejo de Seguridad, el Departamento de Operaciones de Paz, ambos responsables de mantener la paz interacción y de gestionar misiones en ese sentido y además esa que la Asamblea General, con todo un historial acumulad en la prevención y resolución de conflictos.

Eso bastaría para reconocer la autoridad de la ONU, en materia de la consecución de la Paz, pero, el dictadorzuelo de los Estados Unidos, en su afán hegemónico, pretende crear sus propias organizaciones, que él pueda controlar a su manera, para desde allí imponer sus criterios, porque la organización que promueve ni siquiera tiene estatutos ni nomas, porque será dirigida, unilateralmente, de acuerdo a sus caprichos y en función de sus intereses.

En efecto, si hacemos una retrospectiva del tema analizado podemos encontrar que existen además de la propia Carta de la ONU, Convenios como el de Ginebra donde se establecen procedimientos específicos, fundamentados en los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario para actuar en casos de conflictos bélicos.

En la Carta de la ONU, verbigracia, se establece:

"…….mantener la seguridad internacional, fomentar relaciones amistosas entre naciones (igualdad, libre determinación), resolver controversias por medios pacíficos (negociación, mediación) y cooperar en problemas socioeconómicos y de derechos humanos, facultando al Consejo de Seguridad para tomar medidas, incluso el uso de la fuerza si es necesario, para restaurarla".

Y en los Convenios de Ginebra, se establecen:

"……. reglas para proteger a quienes no participan en las hostilidades (civiles, heridos, prisioneros) durante los conflictos armados, buscando limitar la crueldad humana, prohibir actos como torturas, tratos inhumanos y genocidios, y garantizando el trato humanitario, la atención médica y el respeto a la dignidad, incluso en tiempos de guerra, sentando las bases para una futura reconciliación y paz"

Es decir que existes normas y experiencia suficiente que puede orienta al concierto de naciones en el mundo para facilita y gestionar e incluso prevenir conflictos bélicos, pero no satisfacen al dictadorzuelo estadounidense que quiere organizaciones propias, con acólitos que la integren y le sigan sus instrucciones para imponer y eso no lo han dicho la paz, hasta por la fuerza, como han tratado de hacer en Palestina, donde Israel, actúa cuando quiere y continua el genocidio sin que haya ningún ente que le impida y controle sus atrocidades.

Y a esa es la Pa a la que ellos quieren llegar y a la que me refiero en el título de esta reflexión, la Paz de los Sepulcros, después que hayan pulverizado los pueblos, derruido sus instituciones y tengan a las naciones genuflexas, bajo control y dominio



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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