La violencia institucional de género

La violencia institucional de género se ha conformado en una suerte de nuevo modelo de afectación de uno de los grupos humanos más vapuleados por el ancestral machismo y todos los actores de éste dentro de la vida nacional venezolana.


Tal y como se ha concluido en diferentes foros que abordan esta nefasta y devastadora realidad, el machismo y el patriarcado se han tipificado como un desorden de origen cultural. Partiendo de esa premisa es como podremos entender y asimilar lo complicado de la erradicación de este flagelo, inclusive en países declarados socialistas y humanista como el de la República Bolivariana de Venezuela. Pese a contar con una Ley de avanzada y de gran impacto social como la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones sigue pululando por el territorio venezolano. Esta, la violencia de género, no discrimina condición académica, religiosa, política, cultural, en fin, todas podemos ser víctimas de Violencia de Género. Verbo y gracia, el bochornoso caso por no decir menos, que vive la camarada, amiga y luchadora social Daniela Inojosa, miembro fundadora del colectivo nada más y nada menos que de La Araña Feminista. El silencio procesal, la desaparición, alteración de los expedientes y hasta el forjamiento de los mismos, son aunque no crean parte de la aberración que acompaña esta violencia de corte institucional. La ausencia de un nivel de conciencia de un tema tan sensible como este en los funcionarios que conforman las diferentes instituciones encargadas de velar por el cumplimiento de la palabra contenida en este instrumento legal, se torna en un factor determinante, aunado a la viejas prácticas de la sociedad de cómplices, el tráfico de influencias, entre otros. Para muestra un botón, y quien le suscribe, que ha vivido lo propio en estos tres años de separación de su última pareja. Mis bienes personales y de la comunidad conyugal han estado secuestrados bajo la mirada cómplice institucional, que se han hecho los de la vista gorda ante todas las denuncias efectuadas por mí. El Instituto Regional de la Mujer IREMU Falcón, La Defensoría del Pueblo del mismo estado y la Fiscalía 82 Nacional de Género, violentaron los expedientes, los lapsos, las actas de visitas, ocultaron pruebas e incumplieron mandatos las cabezas visibles de esas instituciones, todo en franca complicidad con el denunciado y agresor. Qué nos puede extrañar de otras amigas, las venezolanas de a pie que sin conocimiento profundo de sus derechos y de la materia de género, son presa fácil de las manipulaciones y mal manejo de algunos funcionarios (hombres y mujeres) inescrupulosos motorizados por sentimientos oscuros y al margen de la Ley. Ellos (los inmorales) se permiten afectar aún más a un grupo históricamente afectado como es el de las mujeres de la Patria venezolana, ahora bolivariana y chavista.

Y en este ostracismo de las Instituciones del Gobierno Bolivariano y Chavista involucrado en la rectoría y supervisión de la materia de Género, ¿A quién o a quiénes debemos dirigirnos las víctimas de esta vergonzosa anomalía y violación de nuestros Derechos Humanos en principio y de género? ¿Será que nosotras las feministas, esas que hemos dedicado parte de nuestra vida a dignificar y visibilizar nuestro género, se nos silenciará en nuestras legítimas aspiraciones? ¿A quién le duele nuestras familias afectadas por el maltrato y la inconsistencia Institucional, que los ha impactado emocionalmente? Son nuestros hijos, hijos de nadie, ¿No le duele al Gobierno y al sistema que defendemos en lo cotidiano y por el cual hemos estado dispuesta hasta dar la vida?

Al andamiaje del Estado Nacional en sus voceros gubernamentales, le corresponde contestar estas y otras interrogantes y más que eso, velar por las Danielas y Virginias, con sus respectivos núcleos familiares, para que sean objeto de la atención de un Estado de justicia y de derecho, consono como el que nos dejó nuestro Comandante Chávez, ese que se declaró feminista, y quien sentenció que sin Feminismo, no habrá Socialismo de verdad.

A las instituciones del Estado, todo mi llamado a que estén en sintonía con el momento histórico que nos toca protagonizar y donde el hombre y la MUJER deberán ser el eje central de su accionar. Madres y mujeres felices, darán como resultados hijos felices.

No en vano al momento de terminar este artículo recibo la información de las conclusiones de la cumbre de la CELAC en la Habana Cuba, donde entre otras cosas destaca la NECESIDAD DE FORTALECER la materia de género y la atención de los niños como parte determinante de la conformación de políticas de estado que contribuyan a la formación del HOMBRE (género humano) nuevo.

Daniela, amiga y camarada, te acompañamos en ésta tu lucha, que es la nuestra, así como de todos y todas las luchadoras del mundo que unidos en una sola trinchera apostamos a un mundo más justo e igualitario. Tus hijos que son los nuestros serán dignificados y reconocidos en sus afectos, inalienables e insustituibles, la historia se escribirá con tu valentía y tu coraje de mujer y madre. Estamos contigo, ¡¡¡arriba corazones!!!

Mujer, génesis de la vida, fuerza viva e imperecedera de las luchas, ¡¡¡¡adelante!!!!



virginiakingmartinez@gmail.com


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Virginia King


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