El Charrasqueo del Pájaro Libre

Apuntes en torno a la Libertad absoluta del Cantor Julián Conrado (X)

La Matria Bolivariana pare a Julián Conrado

La tierra oculta involuntariamente su alegría, su luz fraterna de sueño infantil, de beso de madre, abrazo tierno de hijo en la distancia, todo se invisibiliza desde lo más remoto de la vida. La madre de un soñador, sufre con tristeza el distanciamiento que le inyectan a su corazón parido, el encierro injusto de su hijo en las mazmorras de la injusticia, el encarcelamiento prolongado de sus ojos a la luz divina de la montaña y el mar. La madre sufre, llora (con la portentosa fuerza de un huracán en al alma), por la privación de LIBERTAD de su hijo, entregado por demás a una Revolución, la más grande de todas en la historia de la humanidad, la Revolución humana del AMOR. La madre, la Abuela, la Camarada (Vieja) Edith, de ya casi 80 años, fuerte “como un Guayacán”, resiste el oscuro trato político de su hijo, el Cantor Revolucionario Julián Conrado.

Hace poco viajó desde lejanas y hermosas tierras colombiana, hasta la ciudad de Caracas, la compañera Edith Cueter, con los sueños en sus vestidos, llegó hasta el abrazo sensible y amoroso de su hijo (ella, “tierna, practicante del amor por el prójimo, sencilla, sin ambiciones por riquezas materiales, alegre, bailadora, cantora” como la define Julián), acompañado de un bello canto bolivariano, que amenizara ese regocijo a pesar del desconsuelo. Y es que los colombianos gracias a sus nefastos gobiernos de derecha (esos con los que se reúnen los lacayos traga sipa de Venezuela), han transformado su modo de vivir, se han convertido en los más grandes inventores sociales, para convivir en sociedad, sin que la muerte los aterre tanto como para dejar de vivir, han tenido que ingeniárselas como mejor se les ocurra para sobrevivir en un mar de tempestades.

Esa Colombia devastada por los narcoparacos que por décadas se han enclaustrado en el Palacio de Nariño (Palacio Presidencial), la misma Colombia de León de Greiffles, de Álvaro Mutis, la nueva Granada de Bolívar, la hermana tierra del Poeta prestado a la Política, el gran Presidente Belisario Betancur. Esa misma Colombia desplazada por los paramilitares asesinos, que dejan y pierden sus espacios ancestrales por subsistir con sus familiares, es la que sufre el holocausto, esa profunda pena que siente el Cantor Campesino, Conrado. “La Patria amada aunque distante”, como diría su coterráneo Gabriel García Márquez.

Julián Conrado forma parte de esos millones de familia que perdieron sus tierras, sus fundos campesinos, y peor aún, las vidas de sus familiares, por defender lo que les pertenece naturalmente. Dice el viejo adagio “La tierra es de quien la trabaje”, y nadie mejor que los campesinos para trabajarla. El gobierno asesino del Uribe Vélez y el no tan Santos, intensifican esta hecatombe social en nuestro hermano pueblo de Colombia, dejando a gentes inocentes como la Camarada Edith Cueter en estado de profunda depresión, al ver morir su pueblo, ver caer su gente, las tierras que otrora fueron vientres para el parto de los alimentos colectivos, ahora plagada de hierbas para el cultivo necrofilico de las drogas.

Para el año 2003, más de quinientos mil campesinos tuvieron que huir de sus casas, para salvar sus vidas de esos paramilitares que solo buscan desestabilizar la paz del hermano país y conquistar todo el territorio nacional para hacerse ricos y multiplicar sus ganancias millonarias entre naciones involucradas como México, Panamá, Honduras y los Estados Unidos. Vale señalar que en casi cincuenta años, más de cinco millones de colombianos se protegen de la violencia, se apartan y hasta emigran a otros países. Tal son los casos de miles de colombianos que viven en latinoamérica, la mayoría indocumentados. Al brindarle refugio cualquier nación, están cumpliendo con los acuerdos internacionales de los derechos humanos, eso es como una premisa reconocida hasta por el más ignorante de estos asuntos. Por qué Venezuela no cumplirá este acuerdo con un hermano Colombiano, el Cantor Julián Conrado, si estamos en Revolución? Y sí lo cumple con extraños seres supuestamente arrepentidos de sus errores seudo políticos (de derecha imperialista y antirrevolucionario) No olvidemos que muchos de estos compatriotas colombianos que salen por tierra, ríos, selvas y montañas, portan consigo debilidades, agotamientos físicos, maltratos psicológicos, pobreza extrema y hasta enfermedades avanzadas.

¡Enfermedades avanzadas¡ Carajo! Este es el caso de Julián Conrado. No solo entró a Venezuela para refugiarse de tanta violencia política-militar en su país, sino porque vino a tratarse de su enfermedad. Este compañero, ser humano ejemplar, leal en el pensamiento bolivariano, debió haber sido atendido inmediatamente por médicos y enfermeros venezolanos, con sumo cuidado y sobre todo, con esa misma lealtad que caracteriza a este cantor. Julián Conrado merecía ser protegido por verdaderos revolucionarios, y por qué no, resuelto diplomáticamente su caso. Pero no! Fue capturado por unos cobardes disque militares, que pretendían cobrar la maldita recompensa de 5.000.000 de Dólares, por la cabeza viva del cantor. El tiro les salió y se les metió por el culo, pues, no hubo nada de dinero por parte de los gringos ni de los apátridas colombianos, así que estos bichos no tuvieron más que entregar al compañero Conrado a las autoridades venezolanas.

Estos detalles de la captura, ya nos tiene trillado el camino, lo que nos causa suspicacia, es por qué nuestros camaradas revolucionarios de la cancillería y de los altos cargos de poder, sabiendo todo, conociendo todo, enterados de todo, no se pronuncian, ni dan claras respuestas a los periodistas latinoamericanos cuando los interrogan en cualquiera de las actividades internacionales. Diría el mismo Julián ¿Cual es la causa? ¿Por qué le temen?

Asilo Humanitario, es en primer lugar lo que merece este camarada Cantor, aunado al político, por ser el principal delito del gobierno colombiano con él, perseguirlo por hacer política transparente, política revolucionaria, denunciar las infinitas fechorías asesinas y corruptas de los delincuentes gobernantes en su país.

La actitud revolucionaria que mantiene el Juglar ha sido dignamente progresista, con acciones socialistas que lo colocan en un sitial humanamente admirable. Nuestro Camarada Fabricio Ojeda nos dejó claro que “las ideas progresistas tienen un cauce propio por el cual pueden realizarse sin tropiezo…conservando el cauce señalado, se puede ser revolucionario”. Mantener por más de cincuenta años, esa idea en su justo cauce, en un país convulsionado, como Colombia, no ha sido fácil para Julián, así que estamos frente a un verdadero revolucionario. Que indignación!, privado de LIBERTAD, en nuestra Patria Bolivariana.

El inmenso amor de su madre, la Camarada Edith Cueter, se ha multiplicado. Las madres revolucionarias de Latinoamérica se han encargado de brindarle ese espaldarazo solidario y victorioso del corazón, a este Cantor sincero. Ya son miles y miles de movimientos sociales y frentes revolucionarios que se suman a las calles para exigir la LIBERTAD al hermano colombiano Julián Conrado. Se viene cumpliendo el legado del Padre Cantor Ali Primera, “si marchamos juntos, este mundo injusto se detendrá”. La injusticia en este país se tiene que acabar, no lo dudamos, tenemos Patria y la defenderemos!

El Comandante Chávez nos dejó iluminado el camino con su Plan de la Patria. Plan que irradia con su sol este nuevo tiempo.

¡Que salga entonces el nuevo sol¡ “ya es tiempo de estar a la altura del tiempo” y que seamos cóndores aleteando la LIBERTAD, y no serpientes arrastrándonos en la muerte, envenenados hasta los dientes, veneno político del que no queremos pertenecer.

“Sin tanto Perendengue, le cantaremos a la Paz”.

¡Amando Venceremos¡



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Neybis Bracho

Escritor, editor, actor y promotor cultural. Licenciado en Letras de la Universidad de Los Andes. Licenciado en Educación Mención Desarrollo Cultural de la Universidad Simón Rodríguez. Investigador de la historia del arte contemporáneo latinoamericano y europeo. Colaborador de varias revistas culturales y políticas del país. Ha sido publicado en la Biblioteca Hispánica de España, así como en varias Antologías poéticas de Venezuela (Imaginar la Distancia, poesía larense del siglo XX de Yeo Cruz, II Antología de Poesía de la Asociación de Escritores del Estado Mérida 2006, Artesa Poética de La Patana, Mérida 2001, Antología Festival Mundial de Poesía, Venezuela 2011). Actualmente se desempeña como Docente de la Cátedra de Literatura e Historia de Venezuela en el L.B Julio Segundo Álvarez de Carora. OBRA LITERARIA: Ha publicado los poemarios Glaciales (Ediciones AEDAS 1997), Vergeles de Rosas (UCLA 1998), Clepsidras y Sombras (ULA 1999), Púlpito de Faunos (ULA 2002), Contra Silencio (Gobernación del Edo. Mérida Ediciones GITANJALI 2002), Vástago de Abril (Axawa Editores. Primera Edición 2003), Fuentes de Luces (Axawa Editores 2007. Publicación acompañada con un CD con la voz del poeta, en una selección de varios libros del autor) Oficio de Existir (Fondo Editorial CONCULTURA 2008), Memoria de Viajes (Axawa Editores 2009). Ceremonia de Fuego (Axawa Editores 2010). Cuaderno de Relámpagos (Axawa Editores-LibrOris 2011) América Espada (Axawa Editores 2012). Cuenta con una obra inédita entre las cuales se encuentran: ALI Guitarra Izada (Ensayo sobre la canción de Ali Primera), Hora Ceniza (Poesía), Versos de la Vieja Sombra (Poesía), Prosa sin Pasado (Poesía), De La Vieja Aldea (Crónicas, anécdotas y memorias de Calicanto). Artemidoro y Otros Cuentos (Narrativa).Versos Furtivos (Poesía), Versos Dispersos (Poesía).

 nevallejo@yahoo.com

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