Corruptos, chipos puyados y masacres contra palestinos

Más de lo mismo

 

EL PEDEVALERO CORRUPTO

Me pregunto cuánta corrupción se hubiera frenado si se le hubiera hecho caso, hace dos años, a las denuncias de grupos organizados -muy bien informados, por cierto- contra el hoy detenido corrupto Luis Enrique Pulido, a quien altos funcionarios del gobierno pusieron “donde hay”, a sacarle provecho a la distribución de alimentos vía PDVAL, en sentido contrario a lo que el Presidente Chávez planteaba. Habría sido un gran impulso a la contraloría social -que saldría del papel a la acción- y un golpe al peor enemigo interno.

¿Quién puso a Pulido ahí? ¿Quién lo protegió? ¿Quiénes son los angelitos que hicieron negocios con este sujeto, sus compinches los turcos y el resto de la mafia? Para que la corrupción por ese lado se detenga, es preciso arrancar de raíz a todo el gang de los alimentos, a sus cómplices, y a los padrinos que los ponen donde hay, los protegen y garantizan que esa porquería no se termine. Es como el cáncer: Es necesario amputar el miembro enfermo cuando está tan afectado, que amenaza a todo el cuerpo.

LOS CHIPOS PUYADOS

El caso de los chipos que ocasionaron mal de Chagas en tiempo récord, en plena Caracas, la publicidad que la prensa de derecha hizo con todos los bombos y todos los platillos resonando fuertemente, como si se quisiera asustar a la gente, o como si se quisiera distraer (como en el caso de la machaca, hace años), resulta muy sospechoso. Eso se une a un repunte del dengue, y al hecho de que una pequeña infección por una picadura, sea capaz de enviar a un hombre joven y fuerte a la hospitalización, porque la infección (que también parece puyada) avanza a velocidad de arma biológica.

Es claro que, por ahora, el cerco de bases militares que nos pusieron no se traducirá en una invasión militar. A los yanquis no les conviene, porque en ese caso, hasta los venezolanos que se caen mal unos a otros, los escuálidos confundidos, y los indiferentes, junto con los revolucionarios, todos nos vamos a unir. Pero la guerra biológica siempre ha sido una opción para el imperialismo. Por cierto, la referencia más antigua de ésta, está en los libros de Moisés de la Biblia. El “dios” de los judíos la aplicó contra los egipcios hasta que éstos hicieron lo que convenía a los invasores hebreos. Fueron las famosas “siete plagas” de Egipto.

En esos tiempos también comenzó la masacre destinada a exterminar a los árabes, en la operación racista más prolongada que se conoce: Desde aquél discurso de Moisés, en el cual ordenaba a sus hombres asesinar a todos los cananeos varones, “incluso los que estén en los vientres de sus madres”. El fanatismo llega al extremo.

LA MASACRE CONTRA LA FLOTA DE LA PAZ. MÁS DE LO MISMO

La masacre perpetrada contra la flota solidaria que llevaba alimentos y medicinas a la sitiada Gaza, en la cual había gran cantidad de turcos, entre otros numerosos militantes de la paz, es más de lo mismo, y seguirá ocurriendo en tanto el mundo no se una y aplique a los sionistas del Estado postizo de Israel, lo mismo que se le aplicó a la Alemania de Hitler, que fue en otro tiempo una amenaza para la supervivencia de la humanidad: Todos unidos a derrotarlos.

Es admirable la valentía de los militantes de la solidaridad, que llevaron el apoyo a un pueblo prisionero en el más grande campo de concentración que se conoce actualmente, hasta el punto de ser descaradamente asesinados por los sionistas. Valentía que contrasta con el servilismo de algunos jequecillos y jefecillos de Estado, que son capaces de vender hasta al mismísmo Alá, con tal de no enfrentarse con el imperialismo y su socio judío.

A nombre de la presunta promesa de un dios bien chovinista que se fabricaron, los sionistas quieren apoderarse de toda Palestina, y a lo largo de las décadas han ido cercando a los palestinos, asesinándolos (Faluya, Sabra, Chatila, campos de concentración); hasta concentrarlos en el más actual y tenebroso ejemplo de apartheid: en el ghetto de Gaza, donde los tienen sitiados, y los van asesinando poco a poco utilizando todas las armas, prohibidas o no, y sometiéndolos a las mismas torturas y abusos que cometieron los alemanes nazis contra los judíos. Aprendieron tanto, que han superado a sus maestros, y hoy día ejercen su práctica genocida de manera más abyecta, planificada, persistente, con el padrinazgo de los gringos, sus mentores y socios, que utilizan su manejo sobre las Naciones Unidas y a la pila de cobardes que hablan de la paz y sancionan a los países que los gringos les digan, pero que a estos asesinos en serie los tienen más que consentidos.

Cuando tengan toda Palestina, y logren apoderarse de toda la península arábiga, irán por el resto del mundo, y de hecho, con su creatividad diabólica y su falta de principios humanísticos, se encuentran ya dispersos por todo el mundo, hasta en nuestro continente, sirviendo fielmente a los planes gringos de dominación. Con sus técnicas de espionaje, de crímenes selectivos, cumpliendo su papel de asesino colonial.

Los pueblos del mundo debemos alzarnos contra esta amenaza, que ya ha mostrado suficientemente de qué es capaz. Ya basta de cobardía. Las naciones unidas tienen que dejar de ser una CTV más de los gringos, o desaparecer. Como dijo Chávez hace años, “eso no sirve” para los pueblos.

¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO!


andrea.coa@gmail.com



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Andrea Coa


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