Dias antes del ataque a Venezuela, que culminó con la captura y el secuestro a sangre y fuego de su presidente, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Donald Trump, en un acto de intensificar la presión sobre el gobierno venezolano, ordenó bloquear a todos los tanqueros sancionados, en lo que podría considerarse de acuerdo a los expertos, un acto de guerra.
Trump, continuó aumentando la presión y acusó a Venezuela, sin ninguna prueba, de un supuesto robo de activos, petróleo y tierras, todo esto, antes antes de la injerencia armada que dejó un saldó de más de cien fallecidos y similar cantidad de heridos.
