Ciudad
de México, 27 Mar. ABN.- Un tribunal federal mexicano exculpó el jueves
al ex presidente mexicano Luis Echeverría (1970-1976) de toda
responsabilidad en la matanza estudiantil de la Plaza de las Tres
Culturas de Tlatelolco en 1968, cuando era ministro del Interior,
informó el Consejo de la Judicatura de México.
En la resolución elaborada por tres magistrados, “se acreditó el cuerpo
del delito de genocidio, no así la probable responsabilidad de Luis
Echeverría Alvarez”, de forma que la masacre de estudiantes del 2 de
octubre de 1968 quedó sin responsable.
Una fiscalía especial que investigó crímenes contra movimientos
sociales cometidos de finales de los 1960 a mediados de los 1980
promovió el juicio por genocidio contra el ex presidente Echeverría,
que en 1968 era secretario de Gobernación (Interior).
La organización Amnistía Internacional condenó esta resolución, a la
que calificó de “un síntoma de la incapacidad de sucesivos gobiernos y
legislaturas mexicanas, así como de las cortes y procuradores, de
mantener y cumplir con los compromisos internacionales en materia de
derechos humanos”.
“Los graves abusos a los derechos humanos cometidos en el pasado
reciente en México continúan ensombreciendo el presente”, lamentó
Kerrie Howard, subdirectora para las Américas de Amnistía Internacional
en un comunicado.
La justicia mexicana ha reconocido que la represión a manos del
Ejército de estudiantes que realizaban un mitin contra el gobierno a
escasos días del inicio de los juegos olímpicos organizados por ese
país en 1968 fue un caso de genocidio, pero con el fallo del jueves se
exculpó de toda responsabilidad al ex presidente.
Echeverría, de 87 años de edad, se encontraba bajo arresto domiciliario
desde el 30 de noviembre de 2006, pero con esta resolución recupera
plenamente su libertad, explicó su equipo de abogados.
En la masacre de la Plaza de las Tres Culturas participaron efectivos
militares y grupos paramilitares de ultraderecha que “encerraron” a los
estudiantes en ese espacio y dispararon indiscriminadamente contra los
manifestantes, produciendo centenares de muertos y heridos.