Santiago de Chile, 24 dic (EFE).- El ex gobernante de Bolivia, Carlos Mesa, ratificó hoy que tiene la intención de ser nuevamente candidato a la presidencia de su país, si se concretan las elecciones programadas para diciembre del 2009.
La postulación "es una alternativa en la medida que quiero entrar en política y eventualmente puedo intervenir en la elección, si la hay", sostuvo Mesa en una entrevista con la chilena Radio Cooperativa.
"No puedo adivinar el futuro, pero apostaré para conseguir ese objetivo, sin duda", añadió el ex mandatario, que llegó a la presidencia de Bolivia en octubre de 2003,tras la dimisión de Gonzalo Sánchez de Lozada, en medio de intensas protestas sociales.
En junio de 2005, él mismo debió dimitir, presionado por los movimientos sociales que lideraba Evo Morales y en su lugar asumió por el resto del período constitucional el presidente de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez.
Respecto de la gestión de Evo Morales en la presidencia boliviana, Carlos Mesa dijo que "la más grande tentación de Evo es la tentación autoritaria" "Este es un elemento que uno debe objetar de fondo, porque se trata de una cuestión ética básica que diferencia una visión democrática de otra".
Preguntado por las relaciones con Chile, Mesa insistió en la posibilidad de una reunión tripartita con Perú para discutir una salida al mar para Bolivia, al recordar que el ex presidente chileno Ricardo Lagos "fue tajante" en negar dicha posibilidad.
"Debe ser el único conflicto internacional en que es imposible que tres jefes de Estado se sienten a discutir un tema que se llama el mar boliviano. ¿Por qué? ¿Acaso el tratado del 29 (1929 entre Chile y Perú) dice está prohibido que negocien los tres jefes de Estado?", sostuvo.
A su juicio, "hay que construir una relación de confianza de triángulo, (porque) Chile tiene que romper con la lógica excluyente de que éste es un tema bilateral, cuando obviamente no lo es", sentenció.
Los actuales gobiernos de Bolivia y Chile han impulsado una fluida vía de diálogo en base a una agenda de trece puntos que, por primera vez, incluyó el tema de la aspiración del país andino de recobrar un acceso al mar, que perdió en la guerra del Pacífico, en el siglo XIX.
Aunque las relaciones diplomáticas se mantienen interrumpidas desde 1978, las autoridades de ambos países y los analistas coinciden en que los vínculos bilaterales están en su mejor momento desde hace varias décadas.