Del fraude a la batalla de Santa Inés...Venceremos


Ayer asistimos expectantes a la movilización que daría comienzo a lo que Chávez llamó la Batalla de Santa Inés. Queríamos conocer de primera mano la reacción del pueblo venezolano al anuncio del CNE sobre los “reparos” y la posterior alocución del Presidente. Cualquier duda o temor se disipó al ver aquella apoteósica concentración en la Av. Bolívar, conclusión de tres gigantescas marchas provenientes de distintos sectores de la ciudad de Caracas. Nuevamente una marea roja indetenible, llena de combatividad y furor, surcó las calles y avenidas de la capital. Esta monumental expresión popular evidencia que la fuerza del pueblo sigue intacta, que no hay nada que la contenga ni la amilane. Es la energía de un pueblo que con su movilización ha derrotado repetidamente los intentos golpistas de la burguesía y el imperialismo. A la vez, puso de manifiesto la profundidad del proceso revolucionario que vive el país, y del cual los trabajadores y el pueblo humilde son la vanguardia indiscutida.

La contrarrevolución democrática en marcha: fraude y referéndum

Sin embargo, es necesario hacer un balance de los últimos acontecimientos para luego enderezar las cargas y continuar la lucha contra los golpistas.
Al pueblo debemos hablarle con claridad. El imperialismo y sus lacayos nacionales lograron el objetivo que se propusieron. No nos han derrotado pero obtuvieron lo que querían: llevarnos al referéndum. Es claro y notorio que no lograron recoger las firmas, sin embargo, a través de trampas, y gracias a la incapacidad manifiesta del Comando Ayacucho, nos lo impusieron.

Después de haber sido derrotados el 13 de abril de 2002 y en el paro-sabotaje petrolero, a los golpistas no les quedó más remedio que “aceptar” el juego democrático-burgués. No llegaron a la recolección de firmas para solicitar el revocatorio mediante un triunfo sino amparados en la impunidad y los acuerdos firmados con el gobierno en mayo del pasado año. Optaron por la vía de la “contrarrevolución democrática”, es decir, apelar al juego institucional y constitucional, sin olvidar la violencia y las presiones internacionales, como forma de liquidar el proceso revolucionario. En otras palabras, la zanahoria y el garrote. Esta táctica tiene como objetivo, sacar al movimiento de masas de la lucha callejera, de la movilización y la confrontación directa, para encauzarla por el camino de la institucionalidad democrático-burguesa; por el sendero de las firmas, el referéndum y las elecciones.

¿Por qué llegamos hasta aquí?

Por varias razones, en primer término, como consecuencia de la impunidad institucionalizada por el Tribunal Supremo de Justicia con su ya famosa decisión de no enjuiciar a los golpistas. En segundo lugar, por las reiteradas concesiones del gobierno, que pasó del perdón en abril de 2002 después del golpe a las negociaciones que se concretaron en los acuerdos firmados con los golpistas en mayo de 2003. Tanto una cosa como la otra son caras de la misma moneda de impunidad que ha amparado a los golpistas. Estos no deberían estar blandiendo la Constitución para exigir referéndum. En rigor, su lugar era la cárcel y la inhabilitación para ejercer derechos políticos. No obstante, gracias a los acuerdos con el gobierno, se les permitió recoger firmas para solicitar el referéndum. Pero no bastó con esta inconcebible concesión. A pesar de que cometieron un megafraude, del cual sobran pruebas, denunciado una y otra vez por Chávez, el CNE no cumplió con su responsabilidad que era declarar que no habían recogido las firmas y por tanto no podía haber referéndum. No, por el contrario, se les benefició con los fulanos “reparos”, una nueva oportunidad para cometer...otro fraude, del cual no caben dudas que se llevó a cabo.

Diferimos de Chávez cuando dice que ir al referéndum es un “triunfo de la democracia y de la Constitución”. Aceptar un referéndum logrado a través de cédulas clonadas, muertos firmando, y otras minucias, tiene nombre y apellido: fraude, y eso es un delito electoral. No castigarlo deja a los trabajadores y el pueblo en una situación de indefensión y convalida la impunidad ya existente en el país. El referéndum es una conquista democrática, pero activarlo a través de triquiñuelas de todo tipo no es nada democrático, amén, si los que lo hacen son golpistas que cargan sobre sus conciencias muertos, golpes de Estado, sabotaje a PDVSA, violencia y paramilitarismo.

Ni borrón ni cuenta nueva: a castigar a los golpistas y fraudulentos

No podemos dejar en el pasado los delitos cometidos por los estafadores de la Coordinadora Democrática. Las organizaciones populares y obreras y el Comando Maisanta deben continuar la lucha contra la impunidad. Los culpables de los delitos electorales llevados a cabo tanto en el llamado “reafirmazo” como durante los “reparos”, así como los responsables de los asesinatos cometidos durante el golpe de abril de 2002, el paro-sabotaje petrolero, la violencia “guarimbera” y la organización y financiamiento a los paramilitares, deben ser castigados. No podemos aceptar un “borrón y cuenta nueva” que no hace otra cosa que fortalecer a los golpistas convalidando la impunidad. En estos dos meses que faltan para el referéndum debemos desarticular política y económicamente a los golpistas, lacayos del imperialismo. Debemos aplicarles sanciones a los medios, especialmente a los canales de televisión, cada vez que se salgan de la ley. Se les debe exigir que ofrezcan espacios a las organizaciones populares en el marco del proceso referendario. Se les debe seguir juicio a los golpistas que han incitado a la violencia, como es el caso de Enrique Mendoza. Se debe castigar a los responsables del fraude. Ante cada incitación de violencia o de desconocimiento de las leyes; ante cada mentira o engaño de los medios, debemos aplicarles severas sanciones. Las policías golpistas deben estar bajo el ojo atento de las organizaciones populares, ante cualquier acción de violencia deben ser intervenidas. Los empresarios que despidan trabajadores, que amparen sindicatos patronales o que presionen a los obreros para que voten contra Chávez deben ser sancionados. Los terratenientes que promuevan el paramilitarismo e incumplan la Ley de Tierras deben ser castigados. No podemos darles ni un instante de respiro. El referéndum debe convertirse en la oportunidad para movilizarnos contra los golpistas demandándolos, siguiéndoles juicio y castigándolos con el apoyo de la movilización obrera y popular.

A continuar la lucha y la movilización

Efectivamente, seguimos metidos en el terreno sinuoso de las instituciones burguesas y de los procesos electorales. Los golpistas son duchos en este ámbito, están acostumbrados y tienen una larga experiencia en la trampa y el fraude; cuentan con recursos económicos, con los medios de comunicación y con la tecnología y el apoyo del imperialismo. Sin embargo, nuevamente los derrotaremos. Esa energía monumental que se desplegó el domingo pasado en las calles de Caracas no conoce derrotas y avasallará triunfante a los golpistas en el referéndum. La energía popular de Florentino aplastará al diablo de la contrarrevolución. Pero para ello se requiere una férrea organización y movilizar todas las fuerzas de los trabajadores y el pueblo. Se deben tensar todos los músculos y nervios a través de la incorporación de las organizaciones populares a la movilización para ganar el referéndum. Necesitamos desatar toda la iniciativa y la creatividad popular a través de su participación democrática en función del triunfo. Debemos transformar el espacio electorero del referéndum en uno de lucha y movilización obrera y popular. Para ello, la historia lamentable del Comando Ayacucho debe quedar atrás. Ahora el Comando Maisanta debe ser un hervidero democrático de ideas y propuestas populares. Este debería estar conformado por representantes revocables de las distintas organizaciones obreras y populares existentes en el país: de la UNT, de los Comités Guía de la industria petrolera, y otros sindicatos clasistas; de los Círculos Bolivarianos, de las Misiones, de los Comités de Tierra rurales y urbanos, de la Asamblea Popular Revolucionaria de Caracas, Conexión Social, AIPO/ABA, ANMCLA (asociación de los medios alternativos), del Frente Intergremial Universitario por la Transformación de la UCV, y otras organizaciones estudiantiles y universitarias. En cada región debe haber un capítulo del Comando Nacional Maisanta, conformado por representantes de todas las organizaciones obreras y populares elegidos en asamblea, con la participación de delegados de los partidos políticos supeditados a las organizaciones sociales. No podemos permitir un nuevo fraude, esto sería mortal para el proceso revolucionario y para las conquistas democráticas logradas por el pueblo con su lucha.

La tarea es compleja y en el camino nos encontraremos con muchas marramucias, trampas, presiones del imperialismo y de los golpistas. No dejarán de ejecutar actos de violencia y harán cualquier cosa con el fin de liquidar el proceso revolucionario. Aún derrotándolos en el referéndum no cejarán en su empeño de acabar con este proceso, pero la energía popular que se desbordó en la movilización del pasado domingo pone en evidencia su tremenda fortaleza y la disposición del pueblo y de los trabajadores a derrotar nuevamente al golpismo.


Miguel Angel Hernández Arvelo
Profesor de la Escuela de Sociología de la UCV y dirigente nacional de Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)
miguelaha2003@yahoo.com


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Miguel Angel Hernández Arvelo

Profesor de Historia en la UCV y miembro del comité impulsor del Partido Revolución y Socialismo. Como marxista, Hernández aboga por el definitivo rompimiento con el capitalismo en Venezuela y por la construcción del socialismo.


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