La Iglesia Católica i el golpe de estado (IV)

Uno de los principales centros conspiradores i desestabilizadores del país, arropado falsamente de organización de estudios i foros religiosos, es la Conferencia Episcopal Venezolana. Allí, el Cardenal Velasco i el adeco Porras, establecían contactos i fortalecían el espíritu con oraciones, para con los dueños de los medios de comunicación, con los militares golpistas, con los alcaldes i gobernadores opositores, con los usurpadores de la CTV i con el variado grupo de dinosaurios i trogloditas que integran la mal llamada Coordinadora Democrática; además, “Dios sabrá” con cuanto mercenario i delincuente de sectas que se llaman partidos de “izquierda” o connotados “demócratas” de pacotilla como Ledezma, Petkoff, Martín, Velásquez, Ramos Allup, Fermín, etc.; periodistas “analistas” como la Pacheco, la Colomina, la Nitu, la Salazar o la Maqui Arenas, todas llamadas así, precedidas del artículo, para asemejarlas en el trato a “la Magdalena”, benditas i puras. Quizá hasta se salpicaban de agua bendita i lavaban sus pecados. Para algo debía servir una institución religiosa, con una jerarquía eclesiástica exquisita, inteligente i patriota. No todos se reúnen de una vez, pero son “asesores”; aportan materia gris. El objetivo, uno solo: desaparecer a Chávez, así sea con el asesinato, ya que todo, hasta el golpe de estado más genuino i el saboteo más desastroso, les ha fracasado. Lo cierto es que la iglesia condena el matar de acuerdo a los diez mandamientos, pero el asesinar es otra cosa, por cierto mui puesta en práctica por los Papas a través de la historia. La ausencia de Velasco, estupendamente substituida con la presencia de otro peor: Castillo Lara, o la de Carmona, Ortega i los dos Fernández, quizá con algunos delincuentes menores, por menos conocidos, o hasta hayan acudido al Constituyente más bruto i gris, como Franceschi. Por eso, lo que predomina en ese centro conspirativo, es el “talento” i de esos cerebros deriva el Comunicado de la 31 (sic) Asamblea Extraordinaria Plenaria del Episcopado venezolano, que paso a comentar. Empieza mal hasta por la redacción de este título, pero lo que importa es el mal que se desea hacer.

Comienzan diciendo que los Arzobispos i Obispos venezolanos “escuchando el clamor de nuestro pueblo” (por primera vez lo escuchan) “ante la gravísima situación que amenaza con destruir la paz de la nación”. ¡Se ha visto mayor cinismo en nuestra historia! ¿Quiénes sino ellos –la estúpida oposición ha tratado de destruir la paz de la nación? ¿Quiénes han dado golpes de Estado, paros “cívicos” obligados, saboteo a la industria petrolera, quiebra de miles de pequeñas empresas, multitud de desempleos, crímenes i atentados o siembra psicológica del terror en los ciudadanos? Me parece escuchar a Hitler diciendo que ataca a Polonia, porque los polacos lo han provocado, obligado o agredido.

En los apartes 2 i 3, acentúan el cinismo i la mentira; hablan del deterioro de la calidad de vida, de que no existe democracia participativa, que no se acaba con la corrupción (iniciada por Santander desde los tiempos de la Independencia i institucionada por los gobiernos adecos i copeyanos, especialmente con Carlos Andrés Pérez i con la célebre frase de Gonzalo Barrios: “aquí no existen razones para no robar”) con el mayor consentimiento de la Iglesia, sus obispos i arzobispos. Además hablan de la defensa de la dignidad i hasta citan en palabras de Juan Pablo II , el padecimiento de la injusticia i los hechos contrarios “al honor debido al creador”. I ¿El honor de ellos donde está? ¿Está de acuerdo esta posición conspiradora i anticonstitucional, con el honor debido al creador?

En los apartes 4 i 5, con el mismo desparpajo, hablan del “deterioro de las Instituciones” i más grave todavía, “la amenaza de un colapso nacional” porque entre otras cosas no se busca una salida pacífica, democrática i electoral a la “crisis”, pese a que desde hace casi dos años se les pedía esperar hasta el tiempo constitucional para un revocatorio de cargos elegidos, pero intentaron de todo con la violencia, hasta que llegamos a esta solución constitucional (el revocatorio a su tiempo), solamente que, como son minoría, no pudieron recoger las firmas necesarias, hicieron un fraude descarado (muertos, menores, no incluidos en el registro, extranjeros, ausentes, obligados, militares, enfermos, etc,) i con otras miles de patrañas han intentado que se convaliden firmas que han debido ser eliminadas desde un principio, pero que el CNE, hasta tuvo la condescendencia de llamar a reparos, los cuales no pueden hacer, principalmente por no poder traer muertos a reparar. Sin embargo, los sabios, honorables i religiosos integrantes de la CEV, sienten la satánica voluntad de protestar i hacer tristes publicaciones como esta que comento. Por esos las ridiculeces de la Sala Electoral o los ataques indebidos al Consejo Nacional Electoral, el cual no es una dependencia de nadie, sino un Poder Electoral. Entonces, hablando del deterioro de las instituciones ¿Cómo está la salud moral i espiritual de la institución Conferencia Episcopal Venezolana?

En los últimos apartes, el contenido es similar; inventar mentiras i arroparlas con algunas citas cristianas o falsedades de problemas en los que nunca han hecho nada positivo. Por primera vez en la historia de los pueblos de América Hispana, existe un gobierno que se ocupa de los pobres; sobre todo de la educación i la salud i toma como arma i consigna para combatir la pobreza, el darle poder al pueblo. Esto es único i primigenio. La Iglesia siempre ha especulado con eso i, con oraciones i catecismo no se hace justicia social, ni de le da de comer a los miserables de todo el planeta. La división entre ricos i pobres es de toda la existencia del hombre i la iglesia ha contribuido a eso, pues ante todo es un poder económico que hace negocios, desde que vendía indulgencias a los ricos. Por la doctrina que sustenta, en el mítico cielo ni hai pobres, ni hai angelitos negros. Por esta razón, el interés por el dinero, la iglesia jamás estará al lado de los pobres, de los justos, de los débiles, sino de los ricos i poderosos. A los “pobres de espíritu” como les llama, les ofrece con engaño el cielo i le predica una moral anti biológica i degradante, como decía Nietszche; a los ricos les vende un pasaje en primera clase. Cada día que pasa, trato de sacudirme de ese lastre religioso que, mis padres sin mala intención, sembraron en mi mente. La Filosofía, así con mayúscula, ha sido mi liberación. Soi russeliano o volteriano, pero respeto las creencias ajenas. Ingenieros también me dio esta frase: “El respeto de los ideales ajenos, es virtud suprema de los que piensan”, pero del mismo modo, todos los que piensan como yo, fuera de las religiones, exigimos de la iglesia que es “oficial” en mi país, respeto para todos los venezolanos i para un gobierno democrático, con la mayor libertad de expresión que hayamos conocido i con una voluntad de servicio por el pueblo, por las etnias indígenas i por los denominados marginados, como nunca se había visto en el mundo. En cambio, la iglesia es contraria a eso i propicia como la oposición, hasta la intervención extranjera, en la patria más orgullosa de llevar el cognomento de bolivariana. Estos obispos i arzobispos, no respetan ni los señalamientos profundos i sabios, del Padre de la Patria: Simón Bolívar.




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Roberto Jimenez Maggiolo


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