Síntesis de nuestra verdadera identidad

¿Unidad Política o Idealismo Revolucionario?

Quizá si la Venezuela de hoy fuera la misma de hace diez años cuando imperaba la plutocracia hegemónica representada por Ad y Copei, sería más fácil resignarse a la vieja postura política de una izquierda socialista circunscrita a la tarea de no desaparecer. Seríamos simplemente un puñado de rebeldes enfrentados contra el sistema burgués y nuestra sola unión bastaría para justificar unas siglas partidistas, una teoría sin praxis y el porcentaje de un dígito en elecciones tradicionales. Felizmente no es aquel el escenario, habida cuenta que con avances y retrocesos, hoy vivimos en tiempos de un gobierno popular que promueve el protagonismo político de las masas y que por tanto nos exige: acciones revolucionarias.

En efecto, diez años de Revolución Bolivariana nos han permitido la conquista de importantes espacios de poder político que durante décadas nos fueron negados y el reencuentro con un pueblo politizado y sediento de ideología revolucionaria para realizar su liberación. Sin lugar a dudas, que en el marco del "Chavismo", las fuerzas progresistas hemos resurgido de una prolongada depresión política y retomado un importante vigor. No obstante, es menester advertir sobre los fantasmas que reaparecen cíclicamente en nuestra izquierda, la cual pareciera arrastrar un "esquema divisionista ancestral", pues cada vez que encara escenarios favorables para su avance y asalto al poder es cuando más se desentiende, se desencuentra y se divide.

Con los pesares acumulados de quince años de irrenunciable militancia comunista, he contemplado el devenir de intachables revolucionarios que sucumben ante la tentación de disputas internas. El personalismo, la inmodestia, el sectarismo, la intolerancia, la incomunicación y la mezquindad frecuentemente han prevalecido por encima de nuestros postulados ideológicos y el interés revolucionario; trátase de antivalores heredados de una sociedad burguesa que ha contaminado la conciencia y la praxis de los más reputados colectivos revolucionarios y sentenciado su fragmentación. En innumerables ocasiones he apreciado a nuestros propios camaradas favorecer al enemigo de clase como producto de absurdas guerras fratricidas. Por irreconciliables e irreversibles en la mayoría de nuestros conflictos, nuestros detractores pudieran decir mañana que existe mayor unidad o solidaridad entre los miembros de FEDECAMARAS que entre los dirigentes de la izquierda histórica y seguramente esa mordaz y venenosa declaración debería alertarnos hacia una profunda autocrítica.

Hastiados de ver perdidas tantas oportunidades revolucionarias para avanzar e incontables posibilidades de consolidarnos como sólido bloque revolucionario para construir el socialismo, hemos optado por asumir una militancia revolucionaria comprometida con las bases populares abiertamente divorciada de las "aristocracias de izquierda", las corrientes fraccionalistas y el culto a la personalidad. Ni nos identificamos ni permitiremos que nos identifiquen como fichas de ningún grupo, fracción o caudillo, pues nuestra real identidad emanará siempre de nuestra praxis. Al servicio de la unidad política, pagaremos el precio que sea a riesgo de que se nos acuse de profesar el idealismo. Enfrentados contra la difamación de quienes dicen militar en nuestra misma filosofía científica, ratificamos nuestro compromiso indeclinable con nuestro origen marxista leninista y en ese marco histórico reiteramos nuestra voluntad intransigente luchar para sumar y no restar.

http://jesusmanuelsilva.blogspot.com/

(*) Abogado Constitucionalista y Penalista. Profesor Universitario.


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Jesús Silva R. (*)

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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