Manifiesto de unas leyes y algo más

Que me puede a mí importar dado el caso, si tal o cual ley de las llamadas habilitantes, de alguna manera me pudieran afectar en lo personal o desgarrar el ropaje que me cubre este adormecido cuerpo, si lo mas trascendental de tales preceptos irían en beneficio del colectivo.

Los revolucionarios y revolucionarias de corazón y principios, nos sentimos más que satisfechos al ver como se ha materializado uno de los sueños mas anhelados de nuestro Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, que como soldado de conducta intachable nos trajo a buen resguardo dentro de su mochila de combate, las leyes de la dignidad.

No es cuestión de aceptar o decirle amen a todo lo que nos propone el Presidente, es que este personaje, aun con sus errores y virtudes de un ser humano, es un caso especial, atípico, probo, trabajador incansable digno de emular, razón por la cual incondicionalmente le hemos confiado las llaves de nuestras casas, es un buen hijo y amoroso padre. Una vez dijo Cristo Jesús, que hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide un pescado, le dará una serpiente, ejemplarizantes y aleccionadoras palabras.

Allí están las 26 leyes para mitigar la sed de un pueblo ávido de justicia, leyes que dentro de la reforma de la constitución saborearon el voto ciudadano para su ratificación el 2 de diciembre del 2007, sin una resultante positiva a nuestro favor.

Hoy nos llegan por otra vía alterna, amparadas a través de una habilitante, leyes que fueron sometidas al sufragio en un momento inoportuno, yo diría que de una forma apresurada, en una coyuntura que nos desfavoreció por completo y que fue aprovechada al máximo por un poder hegemónico comunicacional en alianza con la fatalidad, para deformar la propia realidad de unas leyes vitales, pretendiendo con ello achicarlas a la estatura de sus mas aberrantes intereses y oscuros propósitos, entre las leyes de mayor resplandor sobresalía una en especial, en la figura que permitía por tercera vez la reelección presidencial, que horrorizaba y le quitaba el sueño a nuestros hermanos de la oposición y por cuya razón el andamiaje mediático fue letal como nunca antes.

Las cartas de las reglas del juego no muy cónsonas estaban echadas, no había nada que pudiéramos hacer “legalmente” nos habían derrotado, fue la noche de las caras largas, un rumor de misteriosa quietud estremecía la patria. No nos caigamos a coba, nuestros queridos adversarios de sigilosos pasos nos esperaron en la bajaita, nos sorprendieron tragando moscas y escuchando “los cantos de ballenas” como dijo Manuel Rosales el gobernador del Edo. Zulia. Con sus colmillos bien afilados de tiranosaurio le asestaron tremenda dentellada a nuestras aspiraciones, la más dolorosa de todas, incluso más tormentosa que la del paro petrolero, el golpe fascista y todas las guarímbas juntas.

Con dolor y tristeza vimos esfumarse ante nuestros ojos la oportunidad de un tercer mandato presidencial, del Hombre que un 4 de febrero de 1992, en una noche en que el sol no se ocultó en el horizonte, gallardo y con calladas lagrimas dejaba a la buena de Dios lo que mas ama sobre esta tierra, sus Retoños, para responder al sagrado llamado de la Patria.



Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Por ahora no habrá un 2021, ya nos inventaremos una jugada, eso si, todo dentro de la constitución como lo hicimos con las leyes de la equidad, de aquí al 2013 es mucho el fuego por atizar, Dios mediante, un nuevo despertar nos debe recibir con el burro amarrado para tener leña segura, de eso no les quepa la menor duda señores de la oposición.

Hoy que el bisonte del norte comienza a sentir en su rostro la mella de la implosión, no nos podemos dar el lujo de perder una batalla más. En lo adelante para activar a la máxima velocidad nuestras recientes leyes, las estrategias a seguir deben ser matemáticamente calculadas, cada paso al frente será firme y silencioso como la pisada del tigre, con la suprema paciencia de el bíblico Job y la visión clara que despejó los caminos de nuestro Libertador Simón Bolívar de La Santísima Trinidad.

Queridos adversarios, ustedes que aun no han entendido o aceptado, que un refulgente astro se ha levantado sobre el cielo azul que les cobija, váyanse acostumbrando ha que las recientes leyes de hoy, mañana serán obsoletas y sensibles a la entropía, por lo tanto de nuevo habrá que reformarlas, no es una venganza ni es culpa nuestra, es la dinámica y naturaleza de nuestra indómita revolución, que es semejante a un camión de frenos muy elásticos en la bajada de tazón, no obedece ni lo para rumas de piedras, rampas de arena, ni de guarimbas ni saboteos, ataques mediáticos, ni rampas de cuarta ni quinta flota, ni lazos conspirativos con el viejo trapiche de la casa blanca del norte, que mas que blanca debiera ser negra como el herrumbre del oxidado proceder de su actual huésped. Disculpe Usted señor Presidente del Imperio, si he desvirtuado mi alma filosófica, revolucionaria, poética y humanista, no soy un juez para juzgarle, tan solo soy un humilde ciudadano con derecho a levantar la voz de protesta ante una injusticia, en el ritmo de mis modestos conocimientos que me ha regalado el trajinar de la vida, la maledicencia que hiere la susceptibilidad de la persona, nunca fue mi estilo, solo Dios sabe cuanto me pesan estos calificativos que le acabo de proferir, como ser humano que es, le amo, pero aborrezco su espíritu secuaz en la que vegeta su apresurada aventura apocalíptica, ¡Que Pena! tal vez Usted tenga hijos y nietos hermosos, dignos de una nación en la cual la humanidad un día cifró sus esperanzas al término de la segunda guerra mundial, ya ve que no fue así, el mundo entero decepcionado lo sabe.

De ahí, el brote de rechazo que genera su persona en cualquier parte de la esfera terráquea donde haga acto de presencia, mucho antes que Usted, la visita de algún presidente de su país era un orgullo para muchos, no quiero decir que sus antecesores eran unos ángeles de la corte celestial, pero es que Usted es la gota que rebosó el vaso.

Señor George W Bush Presidente de la nación más poderosa del mundo, la sangre inocente que se ha derramado a lo largo de su injustificada guerra, será la tinta indeleble con la que se ha de escribir su ya triste biografía.

Señor Presidente, Usted pronto dejará el poder, no haré leña del árbol caído.

Siendo yo un pecador más, le deseo larga vida. Señor Presidente, nunca es tarde para concluir una buena obra, siembre Usted un árbol que le produzca jugosos y dulces frutos, para que en lo adelante humedezca y dulcifique el amargo de su mala praxis, precintaje de su deshonor y así al menos mitigue un poco la sed de su conciencia.




Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Volviendo al punto de encuentro para retomar de nuevo el tema de las leyes que nos otorgan derechos y nos exigen deberes. Recuerden hermanos adversarios, sabemos de su “loable” odio que maceran a la sombra de algún santuario inquisitivo en detrimento de nuestro proceso revolucionario.

Hay de aquellos que pretendan de un trabucazo derribar la majestad del Presidente o torpedear la evolución de las leyes de apuntalar la escala de valores de los venezolanos.

En la convicción de los verdaderos revolucionarios, no existen los resabios ni las posturas retrógradas, nuestras neuronas están revestidas de memoria inmunológica contra las ráfagas mediáticas estériles.

Queridos adversarios, le aceptamos cualquier tipo de reto, siempre que no sea el de matarnos unos con otros, de ser así el único ganador seria el enemigo externo, que sea un desafío inteligente, si es dentro del marco de la constitución, Chévere, desconozco otra opción viable. Señores, el tranvía para la travesía solo espera por ustedes, haremos un viaje en primera clase, nuestro destino, el sueño de muchos, nuestro equipaje lo componen en primer orden: las 26 leyes habilitantes, las mesas del debate la discusión y el entendimiento mutuo, las urnas del sufragio, las propuestas fructíferas y demás logros sociales alcanzados por este proceso, adornan la mesa redonda, escenario propicio para dirimir las odiosas diferencias que nos separan y no nos permiten avanzar unidos y si el contraste es la carga que se ladea, vamos que sobre la marcha del arduo camino la enderezamos, no olvidemos de llevar con nosotros los libros para indagar en la lectura que amplía los conceptos y enriquece la capacidad creativa, recordemos por siempre el siguiente pensamiento de Mao Tse Tung fechado el 10 de julio de 1964, dice así: “Si uno no estudia ni realiza investigaciones, entonces no hay planificación política ni política acertada”. Hermanos, si la sombra del elogio les detiene su andar, aun así el cariño será el mismo, lamentamos no acompañarles, tenemos prisa, nosotros postergamos la recompensa por la trascendencia, al final de la meta le esperaremos, no en la bajaita como pretenden ustedes hacerlo, esta vez será en el terreno plano de igual a igual, para reír y llorar juntos en nuestra avenencia, ya que ustedes son nuestros hermanos y esta hermosa Patria también les pertenece, como el carmín de nuestros corazones que conforman el mosaico donde convergen las ideas y colores de todos los venezolanos, en esta revolución pacifica, pero presta a desenvainar la espada ante el asecho de cualquier peligro. Que no se pierda jamás la elegancia de nuestro contundente accionar, imitemos el buen procedimiento de la conciencia liberadora, para que al final de esta épica historia, cualquiera que sea el resultado podamos al fin otear en el horizonte azul, aquellas dulces cartas de nuestros libertadores, que hoy se jubilan del pasado, para estribarse en el presente y así de una vez por todas, deslastrarnos de las larvas que germinan en la mentalidad tercermundista, que carcomen como un cáncer nuestro crecimiento como ser humano, en los países hermanos y en la Venezuela Edén de nuestra joven América. Vivan nuestros pueblos y sus 26 leyes por decretos. De José Ingenieros en su libro El Hombre Mediocre dice: “Cien políticos torpes juntos, no valen un estadista genial”. Brindemos a la salud de nuestro magnánimo Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, artífice de nuestro proceso revolucionario y de la carta magna.

Hacia la victoria final, por una patria vanguardista y socialista.

Honor a la virtud del genio con el trabajo tenaz y fecundo

PARA VENCER o morir en el intento.

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Julio.cesar.carrillo@hotmail.com



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Julio Cesar Carrillo


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