Crónicas neurópteras

Las mezquinas diferencias entre un catirito y un negrito

Ante las lejanas aún, pero en todo caso próximas elecciones presidenciales en lo que se denomina el imperio -que por cierto, el hiperestésico escualidismo venezolano no acepta como acechoso- y las inminentes primarias demócratas, vale la pena destacar, dado el muy marcado carácter “plural” de la sociedad estadounidense, las “huges” diferencias que, desde el punto de vista ideológico y doctrinario, existen entre el catirito MacCain, del también denominado bushismo sin Bush, y el agraciado negrito Obama, un inocente a quien incluso hasta pudieran confiscarle la vida.

Pero no perdamos tiempo en proemios que resultan apodícticos. Vayamos al grano.

En materia de inmigración

El catirito MacCain propone que los inmigrantes latinoamericanos, primero, sean ratificados como potenciales terroristas, salvo que decidan convertirse en republicanos y que, para garantizarlo, pongan su patrimonio habido y por haber a favor del partido como garantía real de fiel cumplimiento. No deja de notársele aquí al catirito republicano, al menos, una cigótica sensibilidad humana.

Por su parte, el negrito Obama propone que, habiéndosele reconocido ya su naturaleza humana a los inmigrantes latinoamericanos, incluso, como una de las demostraciones de generosidad universal más insignes de la democracia de su país, sería un exceso a todas luces que también haya de considerárseles potenciales terroristas sin garantía real. Y no deja de ser preocupante el extremo “izquierdismo” de este negrito, en peligro también de poder ser catalogado como potencial o efectivo aliado del terrorismo.


En materia de relaciones internacionales

Por no saberse hoy a ciencia cierta, si el catirito MacCain también habla con Dios como su iluminado predecesor, se conjetura, por la ausencia de tan formidable certidumbre, que pudiera abrigar dudas como todos los mortales abrigamos, lo que en su oferta electoral publicita como algo inigualable. Por lo tanto –dice el catirito- que el imperio bajo su égida respetará la soberanía de los otros países, pero eso si, en tanto en cuanto nacionales de esos países se remitan a vociferar que él es única y exclusivamente un “son of a bitch”… Pero sólo hasta allí, ¡y que conste! ¿Eh? Que, dándose la libertad de utilizar otras vociferaciones impropias (como ciertas relaciones) y que vayan sobre todo acompañadas de trabas, valladares o muros para que no puedan vender sus mercancías al precio que les dé su perra gana y espiar y secuestrar a quienes les plazca o destrozar otras economías nacionales, pudiera entonces considerarse ello la antesala para ser declarado país terrorista y ser invadido de inmediato, como les recomendara incluso, aquel 12 de abril, su aliado y asesor venezolano, alias “Pelotita de mierda salpicada de Ortega y Gasset”… Y que, con mayor razón se ejecutaría ese inminente acto patriótico suyo, si el país de marras poseyera además ingentes reservas de petróleo, como hay uno por allí que se niega a mencionar, pero que todos saben cuál es y que ha estado en salsa antes que pueda ser declarado lo que más pudiera convenirles; incluso, hasta “país putoso”…

Por su parte, el negrito Obama dice que a él cuesta una bola sacarle la piedra, pero que, llegado el caso de que se la sacaran (sobre todo con absurdas posturas nacionalistas y soberanas) él verá cómo se las averigua en tan delicado asunto… Que en todo caso, hay recursos disponibles…


En el moral asunto de la guerra

El catirito MacCain dice que él, en esta materia, seguirá siendo tan humano como bien lo han sido todos sus predecesores, que no han hecho otra cosa sino actuar, para más vainas, con inexplicable ingenuidad ante la hórrida maldad del resto del mundo. Incluso, que él se dispone a ser mucho más humano, elevando la edad de los niños a ser masacrados en el nombre de Dios y de la democracia gringa. Que, teniéndola el cretino de Bush establecida hoy, a partir del mero alumbramiento o antes, él la elevaría entonces hasta la semana de nacido o nacida, pudiendo elevarla alguito más si acaso el nivel de maldad de esos niños extranjeros disminuyera aunque fuese un poquitín. Que él tampoco es tan exigente. ¿Qué si sus soldados pudieran enloquecer y suicidarse por ello? ¡Qué enloquezcan y se suiciden, pues! ¿Y acaso no vale más la Exxón que unos simples niños cargados de extranjera maldad? ¡Miiiqui, pues!, le dice a menudo el catirito republicano a sus seguidores pelándose el ojo hasta lo rojo. Lo mismo con la tortura: ¿”quézezo” de una tortura tan torturante como la que aplica un señor por allí en Venezuela a su pueblo hablándole como un loco de socialismo y de otras blasfemias insufribles? Tampoco es que vaya a utilizar la motosierra como alias la “Hiena famélica”, ¡que no me explico, por Dios, cómo es que no le da dentera cuando corta cabezas de fémures o cráneos, como la que me daba a mí en Viet Nam en mis años mozos de asesino! Lo mismo que ese “submarino” que utiliza Bush con tanto gozo. Yo no, yo para hacer hablar a un terrorista de esos balurdos que hay por allí, lo metería dos meses en un cuarto oscuro pasando sed y hambre, y, luego lo sacaría a otro cuarto, eso sí, con aire acondicionado para respetarle sus derechos humanos, donde delante de Posada Carriles, acompañado de diez mercenarios de los más sanguinarios que guarda la CIA en su caja fuerte, incluyendo a uno alias “Matacura”, cuyo perfil lombrosiano lo vende de forma inapelable, pondría a Sharon Stone desnuda en pelotas bailando lambada alrededor de un tubo bajo los efectos de un conocido alcaloide de primer mundo, además de una mesa servida con los platos y bebidas más exquisitos, a ver qué se atreve el muérgano terrorista tocar habiendo sido apercibido de poder caer abatido, con toda seguridad, por un hachazo en el mero centro del cráneo, previo haberlo obligado comerse la alfombra persa, si acaso lo osare. ¡Fíjense pues, “my dear fellows”, cómo allí ni se le toca un pelo siquiera a ningún prisionero, salvo que haya que tocárselo por terrorista, “and so on!”, díceles a sus fanes y fanas políticas el catirito MacCain como poseído del espíritu más desmadrado de un escuálido criollo cualquiera.

Por su parte, el negrito Obama dice que él verá cómo se las arregla en tan delicado asunto… Que, en todo caso, también hay recursos disponibles, y que, si habría que designarse un mediador, como un supuesto negado, él sólo aceptaría dos y lo consideraría un tremendo inamovible: o alias la “Hiena famélica”, o Vargas Llosa; cualquiera de los dos. (De los Vargas Llosa, quiso decir el negrito cariñoso).


A manera de conclusión

Lo más grave de todo este delicado cuadro, es si Hillary quedara como vicepresidenta en la fórmula del negrito Obama; porque, como todos sabemos, ella no sólo vino de dar una dura batalla contra él por la nominación demócrata, sino que, una década atrás hubo de dar otra igual de campal por el piripicho sagrado de su marido (que ni que fuera tan bien dotado como el de una bacteria) contra una joven entradita en carnes y de labios muy apropiados, que, así será de guerrera la señora eventual vicepresidenta esta, que pudo salir victoriosa en esa guerra tan púnica y cargada de impudicia, contraria a los derechos humanos a todas luces, que, según el mismísimo catirito MacCaine, lo alcanzara debido a lo deficitario que ya resultaba ese piripicho tan deflacionado como su propia economía además; pero sin haber podido evitar, la señora vicepresidenta, que su rival terminara millonaria y famosa, lo que no dejó de ser un grave revés condenable por Dios dentro de esa sociedad tan moral y cristiana, y no tan egoísta y corrupta como se ha descubierto que es el de las admiradas hormigas de antaño, y, donde incluso obligaran a renunciar no hace mucho al pobre gobernador Spitzer, un furioso antiputas (para las instituciones y clientes electorales, claro está) por hacer “política sexual” con una de ellas ¡prohibida! que seguro terminará millonaria en nombre de Dios y qué, habiéndose gastado 50.000 dólares en sólo este rubro a costa de los contribuyentes, el enputado gobernador no hubiera pedido facturas, lo que agrava al máximo el delito. (¡Dígame si tuviera que enfrentarse al SENIAT, una institución tan facturomaníaca!) Y, para entonces evitar otra posible tentación carnal que resulte muy seguida, y por ello mismo harto inconveniente para la moral calvinista imperante allá, se ha decidido que el próximo gobernador niuyorquino sea ciego aunque haya consumido cocaína como cosa rara… Y dígame aquello que ocurriera con el senador republicano Larry Craig, el año pasado, quien, además de ser un furibundo anti gay, tiene rostro evidente de párroco escuálido y que fuera sorprendido bien (pero lo que se llama bien) in fraganti, dándose la “vuelta el pión” con un policía encubierto en un baño público de Ohio. ¡Vaya y regrese!

¡Nótese entonces lo peligroso que resultan, en el moralizante Estados Unidos, e incluso aquí también (y no sólo en lo ético y moral, sino en lo político) los consabidos anti algo, que luego terminan siendo furibundos anti, de lo que antes fueran furibundos pro, o viceversa!.. En fin, ¡qué mierdero!, como bien diría el profesor Rivero no sin cierta desesperación bien justificada.

Lo que falta ahora por saberse, es si la santa Condoleeza, en su algo reciente viaje a Brasil, además de ir para nomás a hablar mal de Chávez en Brasilia, decidiera ir a Salvador también a objeto de mantener una “relación impropia” con algún negro de bien reputada “ginga” del barrio Pelourinho… Pues, ya se sabrá.

Por tanto, ruego porque habiendo quedado Hillary en la vicepresidencia con el negrito Obama (¡y no hay que perder de vista su condición de negrito!), no vaya a terminar Bill, cegado por unos celos que pudieran incluso hasta ser creados por la CIA a punta de billete gordo (del que también el catirote es amante) terminar dando de baja a Obama al sorprender a tan máximos funcionarios ejecutivos en alguna eventual conducta que ellos allá, y de manera tan espeluznantemente moral, denominan “impropia”. (¿Impropia? ¡Yo te aviso chirulí! salvo que propio con propia de impropio o impropia, lo que sí, por lógica daría propio con propio, o propia con propia); y, sobre todo, en el mismo escenario donde pudiera darse la terrible venganza de la señora vicepresidenta en perspectiva: en la famosísima y erótica Oficina Oval…

¡Por tanto, qué el Dios nuestro –y no el de ellos- nos proteja, ampare y nos favorezca; y proteja y ampare también -y además, rescate de la perdición- el mundo de ellos!

¡Full Amén!

crigarti@cantv.net



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Raúl Betancourt López


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