Hubo una época en la que Venezolana de Televisión, el principal canal oficial de Venezuela tuvo programas fulgurantes, altamente críticos, punzantes, analíticos, con periodistas o comunicadores sociales de muy alto nivel, similar al de cualquiera canal de televisión de naciones con alto nivel de desarrollo mediático, sobre todo en el periodo de Hugo Chávez. Ojalá y eso se recupere.
No voy a citar en nadie en particular pues podría pasar por alto a alguno(a), sin embargo, uno de los más descollantes sin ninguna duda, es Walter Martínez, con su histórico programa "Dossier" donde todas las noches teníamos la adicción a verlo, oírlo y comentarlo para estar al día con los acontecimientos internacionales en los que Walter derrochaba una erudición enorme, y un manejo extraordinario de la información, las imágenes, los videos, su pose catedrática con el apuntador de mapas para contextualizar en el espacio lo que ocurría.
También fue Walter un crítico incorregible, desafiante, rebelde, que a veces se confundía con malcriadez o soberbia y que irritaba a muchos directivos que se molestaban con su actitud. Así que Walter tuvo varios episodios de inconformidad y lo expresaba sin que esto le generara temores de perder ante el poder el puesto de protagonismo que había ganado con su esfuerzo, constancia y disciplina.
Es así como recordamos que durante el periodo de Chávez en el año 2005 Martínez hizo fuertes críticas contra funcionarios gubernamentales y la directiva de VTV. En su momento aseguró que existía corrupción y su programa fue sacado del aire hasta que presentara pruebas y se aclara la situación. "Estamos hartos de aquellos que se ponen una boína roja para robar, que estamos hartos de aquellos que juegan al chavismo sin Chávez. Que estamos hartos de los corruptos que lo que van a hacer al final es entregar la cabeza de Chávez cuando venga un Nuevo intento si no nos ponemos las pilas". En ese entonces se le reprendió y el viceministro de comunicación de entonces, según este medio, planteó lo siguiente: Walter Martínez que no fue censurado, sino que "sólo se le pidió que rectificara su conducta". Martínez, por su parte, ratificó sus denuncias y sentenció que no iba a rectificar. https://fronteradigital.com.ve/index.php/entrada/15764.
Luego reapareció con su programa siguiendo el formato tradicional pero con adelantos tecnológicos hasta que en el año 2020 lo retiraron de la parrilla de programas de análisis o informativos de VTV, ante lo que publicó una comunicación que invito a leerla completa y donde analiza descarnadamente lo que le ocurrió a él personalmente y a su programa. https://www.aporrea.org/medios/a292180.html.
Acá dice entre otras cosas lo siguiente: "Hablo por mi experiencia en Venezolana de Televisión: aludiendo al marco referencial temporal del período de 2013 a junio 2020. En este período hay un antes y un después: antes de Noviembre de 2017 y después de Noviembre de 2017. A partir de esta última fecha mi experiencia ha sido: censuras: previa y posterior; actos mafiosos contra mis invitados y, por ende, contra mi persona y mi producción, en los que resaltan dos a los cuales muy resumidamente aludiré más abajo; faltas de respeto de altas autoridades tanto de VTV como de personas asociadas a ellas que son de variado espectro de ocupaciones laborales en VTV utilizadas para hacer daño; alegación de situaciones, en forma falsa o de medias verdades, por parte de personas que no son autoridad y que nada saben de televisión, cuyo desenlace iba a pasar por la eliminación de mi programa Dossier, denunciado lo cual a Freddy Ñáñez, éste sólo procedió a justificar la falsedad; desatención; actitudes de desprecio manifestado, entre otras formas, con la falta de cumplimiento del precepto constitucional de la Oportuna y Debida Respuesta a legítimas solicitudes realizadas por este productor; agresiones; guerra económica contra mi persona para quebrarme y para que abandone la trinchera -lo que NO he hecho ni haré".
Mas adelante Walter ratifica: "A esto, se suma las tres situaciones que ya he venido denunciando desde mi cuenta Twitter: única vía de visibilizar y comunicarlas ya que, dolorosamente en nuestro gobierno que se supone es Bolivariano Antiimperialista y Revolucionario que gobierna en un presunto Estado de Derecho y de Justicia, no hay nadie que responda, que se comunique, que atienda, que escuche, que haga que se cumpla la Constitución y las Leyes que regulan las diversas materias relativas a las situaciones denunciadas: mis legítimos reclamos protegidos por el Derecho, y mis observaciones muy serias que hago como ciudadano de esta querida Patria Venezuela.
Y la última, que está sucediéndose en este momento: la sacada del aire desde Venezolana de Televisión de mi programa Dossier con el embuste, la coartada, la falsedad, la mentira, el fake, el montaje, consistente en que mi trabajo tiene que salir del aire dizque por "mi protección" para que dizque "no se me pegue el coronavirus", dizque "por tercera edad". A ver si entendí: ¿Un muy alto funcionario del Gobierno Bolivariano que le hace guerra económica y le manda a fabricar condiciones de producción a un adulto mayor periodista censurándolo y dañándole su producción y su trabajo, dice a su vez, que quiere "proteger" al mismo que ha pretendido aplastar?. Un periodista tiene derecho a trabajar, a no ser censurado; y menos, por motivos mezquinos, innobles, retaliativos, revanchistas".
Continúa su desahogo Walter así: "Lo que me ha sido aplicado: la censura contra mi programa a través de su sacada del aire en forma indefinida con la coartada de la indefinida pandemia y cuarentena dejándome en un limbo y como para que las usuarias y usuarios de medios públicos se acostumbraran y se desprendieran psicológicamente de mi trabajo, fueron ideadas y ejecutadas por las actuales altas autoridades del Ministerio de Información y Comunicación que desde Noviembre de 2017 que ominosamente ocupan el Despacho de El Panteón. tratada en el más alto despacho del Ministerio de Información y Comunicación.
Y estaba como decimos en Venezuela: "como caimán en boca´e caño", esperando la milagrosa oportunidad para desde ese alto despacho tratar de ponerme un "tapabocas" ya que no pudo ponerme el "bozal de arepa". Porque a ello también se suma mi decisión de participar más activamente en la vida interna de mi país Venezuela y de referir lo que en mi concepto debe y tiene que ser cuestionado. ¿Funcionarios de la Revolución Bolivariana me están cobrando caro mi derecho a la opinión y a expresarla?"
Y luego expuso tres casos específicos de CENSURA por parte del gobierno para tratar de acallar voces críticas: 1) "En 2020: con motivo de mi presente propio caso: se le prohibió y se presionó a colegas periodistas venezolanos expresar apoyo a mi persona, y fueron amenazados;
2) En 2018: prohibición bajo apercibimiento de despido inmediato a periodistas si se atrevían a comentar el desarrollo de la Marcha Campesina Admirable en la que campesinas y campesinos marcharon desde el 12 de Julio al 1º de Agosto de ese año, 400 kilómetros desde el Estado Portuguesa hasta Caracas, contra cuyo desarrollo se ejerció desde el Ministerio de Información y Comunicación contra todo los periodistas y presentadores de todas y todos los medios públicos incluyendo Telesur, la máxima censura; y, de paso, fueron recibidos con represión policial y de la Guardia Nacional.
La marcha tuvo lugar por cuanto los campesinos venían denunciando una serie de asesinatos, atropellos y acoso realizado por parte de algunos integrantes de los poderes Judicial, Ciudadano y Ejecutivo, y nadie del alto gobierno les prestó ni atención ni ayuda.
3) En 2014: con motivo de la masiva protesta popular revolucionaria con su respectiva etiqueta la cual duró 7 1/2 días contra la Alcaldía de Caracas Municipio Libertador: "#NoAChinoYNachoEnElFestivalSuenaCaracas": tanto desde el Ministerio de Información y Comunicación, por grandes presiones desde esa Alcaldía, aunque también por amiguismo entre funcionarios del Minci y Alcaldía, se ejerció la misma amenaza a periodistas del sector público: "O borras el tuit o ya tú sabes..."
Finalizó Walter Martínez su comunicación de la siguiente manera: "¿En verdad las y los periodistas de Venezuela hoy 27 de Junio 2020 REALMENTE tenemos algo que celebrar?"
A partir de allí su programa fue silenciado, censurado completamente y en los canales oficiales o medios públicos jamás se supo nada de Walter Martínez. Simplemente lo desaparecieron hasta que ahora comienzan a darse de nuevo golpes de pecho por su fallecimiento.
Esta sencilla crónica se publica para hacer un verdadero homenaje desde la sinceridad revolucionaria a este gigante de la televisión venezolana y mundial. Su legado seguirá presente y debe ser ejemplo a seguir para los comunicadores sociales con ética, compromiso y moral humana.