Respeto a los derechos de Ernesto Paraqueima

La amistad tiene en mi corazón un templo y un tribunal

Simón Bolívar

Ernesto Parequeima es mi amigo, y en este momento necesita mi comprensión, mi solidaridad y mi consejo. Creo que cometió un grave error: errar es de humanos y corregir es de sabios. A él le tocará ahora reconsiderar muchas cosas y tendrá suficiente tiempo para ello, de una manera en verdad lamentable, como es lamentable la forma en que algunas veces actúan las autoridades y se distribuye justicia en Venezuela. La primera intención de este escrito es exigir el respeto de sus derechos constitucionales y su dignidad humana, la segunda es darle algunos consejos de pana.

Lo que ha ocurrido con Ernesto tiene sus bemoles. Lo primero que rechazo es la forma en que fue detenido, presentado en una foto escarnecedora. Que hayas cometido un delito te convierte en delincuente solo de manera relativa; mientras no seas juzgado, se presume tu inocencia. Es justo decir que Ernesto fue atrapado en flagrancia, lo que dijo está grabado y no hay duda de que lo dijo. Pero su exhibición como un trofeo policial era absolutamente innecesaria. En ese sentido, voy a referirme a la lectura de cargos que se le hizo a Donald Trump. Fue imputado con 34 cargos referidos a delitos graves, fue citado a una corte, a la cual acudió con la debida asistencia de sus abogados, vestido de traje y corbata, entrando allí por sus propios medios y tratado como lo que es: un hombre libre mientras no se le condene. El juez que dirigió el evento, Juan Manuel Merchán, tuvo el acierto de prohibir que las cámaras de televisión filmaran la lectura de cargos para evitar que el acto se convirtiera en un circo. Esa es la discreción que le faltó a la justicia venezolana cuando montó la puesta en escena de las bragas anaranjadas, un acto propagandístico al cual se le vieron claramente las costuras. Yo hubiese despedido al asesor que recomendó esa función circense. Esa misma circunspección hubiese yo deseado en la acción que denigró a Ernesto Parecaima al presentarlo ante las cámaras como si fuera un redomado criminal. Ya el hombre está preso y va a ser sometido a juicio ¿a qué hacer leña del árbol caído?

Creo que Ernesto no incurrió en delito de odio, mas sí hubo maltrato infantil. Dijo que el mural es horrible, y eso es una opinión, con la cual no concuerdo, la pintura se me antoja más bien hermosa. En el caso de personas con capacidades diferentes (y no "discapacitados"), no estoy de acuerdo con la condescendencia, tan parecida a la lástima. No porque alguien con esa condición haga algo, esto debe ser aprobado. Si crees que alguien es igual a ti en cuanto ser humano, trátalo como tal, no le discrimines ni le otorgues privilegios, sencillamente dale la oportunidad de que viva su diferencia con dignidad.

Ernesto no llamó a agredir a nadie. Su gravísimo error consistió en no entender que los niños, tengan o no capacidades diferentes, son seres síquicamente vulnerables y esto nos obliga a tratarlos con absoluto respeto, delicadeza y consideración ¡qué frase tan infeliz esa de que "con qué lo pintaron ¿con las patas?"! No es odio, pero sí maltrato. Debe pagar por ese despropósito con todas las garantías constitucionales y con un castigo proporcional.

A mi pana Ernesto le recuerdo tres sabias frases de uso común: "la lengua es el castigo del cuerpo"; "en boca cerrada no entran moscas"; y "el hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla". Reflexiona, hermano, saca provecho de tu error y que tu dolor te haga crecer. Eres una persona joven e inteligente, tienes toda la vida por delante. Ojalá sea larga y te aproveche, es lo que más deseo en este momento para ti negativo.

A las autoridades les pido respeto a tu dignidad humana, un juicio justo y desprejuiciado, y una reclusión, si es eso lo que te toca, que esté acorde con los principios de respeto y consideración universalmente consagrados.

Finalmente, quiero enviar un abrazo fuerte y solidario a tu querida esposa Rossana, a tu hijo Sandino, tan estudioso e inteligente, a tus hermanos, y a toda tu familia y tus amigos. Reservo un saludo especial para nuestra querida amiga Anabel Sifontes, que ha de estar pasando por un momento duro, por ser persona sensible y amorosa. Dios los bendiga a todos.



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Néstor Francia


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