Crítica ácida

Presidente Maduro los fake news y la displicencia le rodean

Enfervorizados con notable celo ardiente, periodistas opositores inventan y luego desaparecen opiniones por las redes sociales, demostrando su repetitiva ausencia de responsabilidad profesional, que los deja en entredicho ante el colectivo. No es la primera vez que quienes se marcharon pendientes de vivir en otros lares haciendo oposición contra su patria, no resisten la tentación de vender su alma al diablo de las gringadas globales mal intencionadas.

Por algo la mente calenturienta de Patricia Poleo desde EE UU derramó un correo que luego retiró, refiriéndose al juego inicial de la Serie del Caribe donde supuestamente asistentes gritaron "Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer". La respuesta oficial se encargó de exponer gritos a favor del Presidente, naturalmente entre los asistentes con extraordinaria seguridad policial, sin problemas y con asistencia de simpatizantes y militantes del Polo Patriótico, que acudieron al importante evento de béisbol en su edición 65.

Ese comportamiento de los Poleo, Rafael y Patricia, padre e hija, derrocando al gobierno único de Venezuela mientras se tornan radicalmente más genuflexos a su amo EE UU, los hace recular con frecuencia viviendo en extraordinaria aflicción. La displicencia, actitud indiferente y de desagrado hacia algo o alguien es -y lo digo con convicción-, la peor actitud que puedan asumir intentando perjudicar al gobierno revolucionario bolivariano, los Poleo mantienen el perverso legado de los sindicaleros antes y después de 1999, donde sea normal el negocio turbio por grupos de funcionarios sin verguenza.

Las actitudes impúdicas vienen de los quinquenios en los que AD y COPEI precisaban sus malos ejemplos cavernícolas, luciéndolos en administraciones gubernamentales antes del bolivarianismo. Gracias al 4 de febrero 31 años atrás, Venezuela es socialista y contra nosotros se confabula lo peor del salvajismo, circunstancia que permea a cada venezolano o extranjero residente, todas y todos sufriendo desconsiderados ataques ejecutados por órdenes de EE UU.

Desconocen la ley mística del Budismo al preguntarse ¿qué resulta exactamente difícil de comprender? y responder así "el prodigio de las personas comunes acosadas por la ilusión y el sufrimiento, despierta la ley fundamental en sus propias vidas". Lástima que en la oposición no extraen sabiduría, incapaces de resolver sus propios problemas con talento y disposición. Indispensable apartar el odio gigantesco que hemos visto les acompaña.

En el comportamiento de quienes no les divierten ni les satisfacen los éxitos de Venezuela en la Serie del Caribe, politizándolo todo e inventando noticias falsas, los fake news mundialmente conocidos, los demonizan mental y físicamente. El desmán va a un cinismo tal, que desesperados fatalmente, sin siquiera poder disimularlo, admiten los engaños que idean para escribirlos como hechos noticiosos no ocurridos en Venezuela, menos pensados por políticos que sí practican en la oposición la madurez de criterio.

Por algo será que Venezuela en paz, en febrero mes de amor y amistad, en cada jornada repudia a quienes practican la explotación del hombre por el dólar. Si la displicencia de oficialistas y los fake news de contrarrevolucionarios rodean al Presidente Maduro Moros, lo correcto, lo lógico, es que aguardemos por los anuncios del Jefe de Estado a la espera que sean realidades. El detalle está en la insensatez de quienes no terminan de abrir la boca para descalificar y descalificarse, con su amargo existir que les enferma.

El venezolano siglo XXI, incluyendo los regados por campañas falsas para abandonar el país, han aprendido que proceden de este inmenso y cordial terruño al que retornan muchos esperanzados tras haber aguantado vil xenofobia. No soy obtuso para no aceptar y felicitar a quienes les haya ido bien en el extranjero, pero por algo será que la mayoría emprendedora y resiliente, no se resiente sino que labora con entusiasmo y disposición digna, coronada por el retorno a este su lar nativo.

Que los engaños queden atrás y la etapa de relaciones internacionales que se abre en 2023, les enseñe que la situación se vive y se ve sin necesidad de altisonancias, en amor a la patria como quiera que su pensamiento lo pretenda. El acabóse de la desvergüenza es el libro de MIKE POMPEO que les mete en un auténtico lío, al comentar que Washington ejerció presión económica contra los venezolanos para forzar la salida de Nicolás Maduro, nada democrática.

El gobierno norteamericano impuso fuertes sanciones contra PDVSA y confiscó bienes y recursos de la nación bolivariana en diversos países. Leer y repasar lo escrito por este funcionario es un verdadero extracto de insensateces gringas, Pompeo reveló que el gobierno estadounidense entregó 1 billón de dólares a la oposición para supuesta ayuda humanitaria. Un billón, es decir mil millones de dólares que se difuminaron en los bolsillos de ladronazos opositores y traidores a la patria buena.



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Luis Sánchez Ibarra


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