Vivir o morir en Darién

Asombra mi capacidad de asombro la diáspora que se está produciendo de venezolanos por el Tapón de Darién. Quizás hubiese tomado esa noticia, como tantas otras como las que les toca conocer a diario en el ámbito internacional, la guerra de Ucrania, las masacres en Colombia.

Tuve la oportunidad de oír sobre el tema, de la boca de dos amigos que tuvieron familiares que atravesaron el Darién por sendas sembradas de cadáveres, una amiga que me contó sobre la muerte de un muchacho de su comunidad quien atravesaba un rio.

Esta semana me llegó la noticia de un desaparecido, que al quedarse sin alimentos, no pudo continuar, siendo abandonado por sus compañeros y fue raptado por un grupo armado no sabiendo de su paradero.

Investigue un poco sobre la diáspora por Darién, leí fuentes, vi videos, consulte noticias y cada una era peor que la otra. No entendí como los venezolanos se colocaban en el riesgo de vivir o morir en una de las peores selvas del mundo, detrás del sueño americano, sueño que se podría comparar a perseguir tu sombra.

A veces tiendo a pensar que esta diáspora es creada haciéndote sentir la necesidad de tener que irte de tu país, pareciese que utilizasen internet y las redes sociales manejadas en la estrategia de guerra no convencional, desplegada por el gobierno de Estados Unidos usando hasta la misma propaganda subliminal.

Si salen vivos de esa selva todavía tendrán frente a ellos más de 5,000 kilómetros de recorrido a través de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México hasta llegar a Estados Unidos, el destino final de casi todos, siendo lo más posible que sean devueltos si logran atravesar el Rio Grande que establece el límite entre los Estados Unidos y México.

La región de Darién, es una selva de más de 575.000 hectáreas conocida como "el Tapón de Darién" o "el infierno selvático". Es conocida así debido a que es el único tramo en el que se corta la carretera Panamericana, que va desde Alaska hasta Argentina y Chile.

Es una frontera natural que separa a Colombia y Panamá, comprende ambos países y al principio cuando Panamá aún formaba parte de la República de Nueva Granada, estaba unificado bajo el Territorio de Darién, que existió entre 1846 y 1850, al separarse la mayor parte quedó en Panamá, siendo actualmente la Provincia de Darién y por el lado colombiano, ocupa gran parte del norte del Departamento de Chocó.

Este Patrimonio de la Humanidad es una selva virgen, sus ecosistemas se ven afectados por la estela de basura y campamentos improvisados que dejan los migrantes en su tránsito.

En el Darién hay más de 900 especies de pájaros, 2.163 de flora, 160 especies de mamíferos, 50 de anfibios, bosques, playas, mesetas y selva virgen.

Comienzan los migrantes su viaje al Darién en el pequeño poblado de Necoclí, en Chocó, y desde allí cruzan en lancha hacia Capurganá, apodada como "la puerta del infierno selvático" ¿Se pueden imaginar porque?

El trayecto es complicado debido a la inexistencia de caminos, por lo que los grupos suelen andar por senderos estrechos y suelos pantanosos.

Uno de mis amigos me contó que a pesar de que no hay caminos, la senda está cubierta por equipajes que la gente abandona por lo duro de la marcha y también decorado por cadáveres los cuales queda abandonados por los migrantes, muchos falleciendo por infartos, picados por culebras, fracturas, ya que son dejados atrás o de hambre y sed al ser abandonados por sus guías.

Pude ver un video donde mostraban un hombre que se había vuelto loco, golpeado por, quien sabe que tragedia, que lo más seguro es que fallezca por extenuación.

En un reportaje explica una persona que vio un hombre arrojar a sus pequeños hijos a un precipicio para luego lanzarse.

Hay que resaltar que la mayoría de los muertos se producen ahogados al intentar cruzar uno de los tantos ríos que atraviesan la región de Darién, que es apenas el primer punto de un largo camino para aquellos que desean ir a Estados Unidos.

Sus ríos, los más grandes se deben cruzar en canoas, pero la mayoría suelen atravesar a pie. Los coyotes cobran hasta 20 dólares por persona solo para ayudarlos a llegar a la otra orilla, estos cauces se caracterizan por su naturaleza impredecible, con crecidas repentinas.

Vi un video donde el rio se lleva dos personas que mueren ahogados, leí el testimonio de una mujer venezolana que perdió a su esposo y a su hijo de seis años llevados por la crecida de un rio, un guía apresurado los obligó a cruzar, a pesar de las protestas de los migrantes por miedo a la turbulencia de la quebrada.

En otro testimonio aparece un zuliano que pide a las autoridades panameñas que busque a su hijo de cuatro años que fue arrebatado de sus brazos por la turbulencia de las aguas de una quebrada.

Les señalo que en Darién llueve mucho, convirtiendo las sendas en pantanales que los migrantes atraviesan muchas veces hundiéndose hasta las rodillas en barro, haciendo más dura la marcha.

En uno de los videos pude ver cómo le quedan los pies a los marchantes casi necrósicos, además de que leí una declaración de un grupo de médicos que descubrieron que los viajantes se contagiaban en los ríos, donde caen las heces contaminadas de las aves migratorias que transitan por el Darién.

La erupción se extendía por las piernas y los pies del paciente, aquella erupción era provocada por cercarías, larvas de parásitos que suelen hospedarse en caracoles de río y otras fuentes de agua.

La violencia por los grupos armados es espeluznante, muchos son víctimas de robos y violaciones en la selva, aunque nadie cuenta quiénes cometen esos delitos.

Queda a merced no solo de coyotes, sino también de los grupos guerrilleros colombianos y carteles de narcotráfico que operan en la zona, se reportan casos de asaltos, asesinatos y abandonos en medio de la selva. Algunos pueden ser víctimas de reclutamientos forzosos y trata de personas.

La INTERPOL, indica que el negocio del tráfico de migrantes por esta zona, que en 2016 alcanzó la cifra de 27.000 personas sin paso autorizado, llegó a facturar US$3 millones mensuales.

Las mujeres son las más vulnerables entre los migrantes. El Centro por la Justicia y el Derecho internacional (Cejil) dijo que suelen ser víctimas de una violencia sexual sistemática, en donde los casos suele quedar impune. La organización registró durante el año 2021 cerca de 300 denuncias, que incluían hasta violaciones grupales.

Los coyotes no detienen su paso bajo ninguna accidente, dejando atrás a aquellos que se queden rezagados, es a lo largo del camino normal encontrar personas que fueron abandonadas por su grupo luego de sufrir algún esguince o fractura.

En algunos casos pueden morir tras quedar a su suerte por varios días en la selva.

El calor sofocante afecta a los viajeros, produciendo muchas muertes por infartos o paros respiratorios por la marcha sin descanso varios días

Es considerable el riesgo por la copiosa presencia de animales salvajes, serpientes e insectos venenosos, existen jaguares y se ha hecho viral en las redes un video donde a un grupo le pasa un gran felino cerca.

Las estadísticas hablan de niños solos que llegan con los grupos, que sus padres han muerto.

Vi en los videos pequeños que caminan junto a sus padres y ya el agotamiento ha hecho presa en ellos y sus progenitores casi no pueden dar un paso.

Existen mujeres embarazadas que se aventuran en la travesía y en un video su acompañante habla con orgullo de cómo se arriesgaron a realizar la travesía y en la cara de la mujer está perfectamente dibujada el terror y la incertidumbre que le embarga.

En un video se puede observar un hombre dándole tetero a un niño de pocos días y es imposible no dejarse de preguntarnos que llevó a esa gente a realizar ese terrible recorrido en donde no se sabe si se sobrevivirá.

Estadísticas del Servicio Nacional de Migración de Panamá señala que entre enero y febrero de este año 2.497 venezolanos cruzaron el Tapón de Darién, siendo de lejos el grupo más numeroso entre los migrantes.

En 2021 ingresaron en Panamá por la selva del Darién 121,737 migrantes y en solo 10 meses la suma despunto la cantidad de los últimos 11 años juntos.

Uno entiende a los migrantes africanos que realizan el viaje huyendo de las guerras y los genocidios, producidos por el imperialismo, que atraviesan la selva y que piensan llegar a los Estados Unidos, a los haitianos por la miseria y la violencia que se vive en su país, pero a los venezolanos; que a pesar de todas las dificultades que hemos sufrido por culpa del imperialismo y del bufón diabólico de Guaido, el locopoldo y su caterva de ladrones, las agresiones las hemos ido superando; a vivir o morir en el tapón de Darién.



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José Rosario Araujo


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