Una gaviota mensajera y dos gotitas de agua

Feliz de andar libre y "rezando" bajo el esplendor del cielo azul, estaba yo; pero si hubiese habido neblina ésta se habría disipado, no era para menos.

¡Ah crudeza del mundo! Andar yo a la intemperie y dejarme llevar por ilusión, me patinó el coco; que de ordinario nadie pueda meterte pajaritos en la cabeza no significa que tú seas inmune a ello en determinado instante. Por mi parte suelo ser frágil como un cristal, a veces sí y otras veces también.

Ya era hacia la tardecita y, para fortuna sonó el celuloco –marca perolito– y era la Instituriz de la "escuelita" a la que asisto para que ella me deletree la cartilla, la que entonces llamaba para darme la noticia:

_...estás de pie o sentado?

_ ...una u otra cosa da igual, lo importante es mirar hacia el horizonte, …

_… bueno, fulano y mingana encargaron, ya se sabe que son univitelinos….

_...Oocñ, y por qué les pusieron ese nombre tan feo…

_¡No seas bruto, lo que pasa es que guindan de un solo cordón umbilical y vienen en un mismo saco! Uno se llamará Isaías y otro será Guillermo…

...la cigüeña debe venir a principios de agosto; así que hay que repintar las paredes,

revisar la electricidad, los baños, la platabanda que tú sabes que se filtra en el garaje (y patio de recreo), … ya esos carajitos están apuntados aquí de una vez y habrá que sacarlos a coger el calor del sol cada mañanita…

_...anjá ... (yo también soy un niño pero de la calle, soy poco inteligente y tengo cara de bobo, no sé leer pero me escriben, la Institutriz me recogió para que yo la ayudara en esas tareas)…

Supuse, atinadamente, que todos acá estarían la mar de felices pero en particular sus primos y hermanos más coetáneos: Guillermo Alejandro, Eloy Guillermo y Sebastián Guillermo…

De nuevo llegará el futuro – pensé atarantado–, el color de la vida, dos gotitas de agua, seguramente, y así ha sido, dos gotitas de agua de manantial que ya están apuntadas en esta "escuelita" y lo acabo de constatar.

A partir de estos momentos y antes de que el Sol brille se me iluminará el pensamiento, por lo que, entre instantes, entre el ocaso y el orto y viceversa procuraré inventar idiomas o, acaso, un alfabeto al menos, para comunicarme con ellos, dado el caso que ahora es tangible, oh, prodigio de Natura, tributo maravilloso para esta "escuelita" que está bajo el cielo.

Aparte de que ningún lenguaje es perfecto, a la hora de la verdad, preciso, todos son precarios; mas, el lenguaje es un instrumento de la comunicación.

En sentido lato, unos vienen cuando otros se van o están a punto de irse; es el caso. Sólo dispongo de dos o de tres semanas para estar aquí ayudando en algo; sé pintar las paredes, hacer algo de electricidad, de plomería, de atender el huerto (que otra cosa parece un desierto), limpiar y ordenar la biblioteca, hacer los mandados a que "el chino", reparar la carcacha, cocinar (eso sí, esmeradamente), recoger la basura, sobre todo, atender la "capilla" y rezar.. "sangre de cristo / divino tormento / qué haces afuera? / ¡métete pa´ dentro!", tocar las campanas, tirar los cohetes y ofrendar la misa, entre otras menudencias pero la más la mar es asolear al par de carajitos Guillermo e Isaías.

Disfruto estos instantes pero en breve la nostalgia va a acecharme, así que apelaré a la ilusión de enviarle a esas dos gotitas de agua una gaviota mensajera o acaso a un caracol íd, con el musitar de mis cancioncillas, puesto que no debo ni podré tocarles los cacheticos con mis manos carrasposas.

 



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Guillermo Guzmán


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