Cuento o razón

El mejor homenaje al árbol

El periodista Juancho Marcano, cortó una pequeña piña de la mata y se dirigió a la sombra refrescante de la mata de mango, que se alegra, cada vez que sus amigos visitan el conuco y se guarecen bajo sus predios. Era domingo, el último de mayo y el sembradío era un cuadro rindiéndole honor a las notas mustias que emite la orquesta de la sequía.

El reportero, antes de pelar la pequeña fruta para degustarla con su perro Pipo, que se encontraba echado al lado del asiento de Juancho, observó tanto al can como al árbol de exquisitos frutos, y les dijo. ""Ustedes saben mis amigos qué día es hoy; hoy es el día del árbol, y por eso Pipo hay que rendirle un homenaje a tan nobles seres y en especial a nuestra amiga la mata de mango, de ahí Pipo que tienes que darle un concierto de ladridos en honor a ella".

La mata de mango y Pipo observaron al periodista y luego la mata de mango intervino: "Juancho tú me vas a perdonar, pero ustedes los hombres si inventan estupideces y que con el fin de rendirle honores tanto a personas como a animales y a otras cosas; sin embargo, lo menos que hacen es eso y si lo hacen, lo realizan ese solo día y después se olvidan del homenajeado de ese momento, y eso es bien triste y cuestionable".

- Es verdad, dijo Pipo, y para muestra un botón: en estos días atrás se celebraba el día del perro sin raza, es decir del perrito callejero, y estoy seguro que nadie se acordó de él, ni siquiera ese día que no recuerdo cuál es, ni me interesa, pues lo que me interesa es que todos los días, se acuerden de nuestros hermanos que andan diariamente deambulando de arriba abajo.

- Eso es así, Pipo, y lo digo también por nosotros los árboles, por lo que sé y he visto, actualmente se asesinan miles y miles de nuestros hermanos, y eso es bien lamentable, y por tanto yo opino como tú, que tales días debieran ser todos los días, y el mejor homenaje al árbol, es que los hombres lo respeten y los cuiden y que siembren millones de árboles cada día en el mundo", dijo la mata de mango.

El periodista con las palabras de sus amigos clavadas en el alma, los aplaudió y no agregó más comentarios para no alargar la conversa, y peló la piña, la degustaron, y hombre y perro se regresaron a casa.



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Emigdio Malaver

Margariteño. Economista y Comunicación Social. Ha colaborado con diferentes publicaciones venezolanas.

 emalaverg@gmail.com      @Malavermillo

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