El 19 de abril en tres tiempos históricos: 1810, 1850 y 2022

"La libertad no es otra cosa que aquello que la sociedad tiene el

derecho de hacer y el estado no tiene el derecho de impedir"

Benjamín Constan

Hay fechas que quedan por y para siempre como referencia de momentos estelares del hombre, de la sociedad y de la historia. El 19 de Abril de 1810 es una de esas fechas, la más trascendental entre todas las fiestas nacionales: El día del Primer Grito de Libertad.

Al rememorar tan significativa fecha, debemos afirmar categóricamente que actos como éste carecen de sentido sino extraemos de nuevo del libro de la historia, para que nunca se nos olvide la lección repetida del nacimiento de la Patria, el pasado merece recordarse y es un deber patrio recordarlo, los pueblos que pierden su memoria histórica terminan por desvanecerse. Aunque el problema no es tanto recordar, sino como se recuerda, como se extrae de ese libro de la Historia la lección perenne que nos compromete en los tiempos actuales. Hoy más que nunca se torna obligante aceptar la invitación que el poeta Andrés Eloy Blanco nos dejará hace casi un siglo, en sus "Poemas continentales":

"Ven conmigo. Hablemos del presente.

No más hablar de ayer; el ayer sea

la calma del altar; nuestros mayores

nos agradecerán seguramente

hablar menos de ello y hacer más por su Idea.

Padres, Libertadores,

al Panteón, al bronce y a nuestro amor tenaz,

aumentar en sus huertos la cosecha de flores

y dejarlos en paz.

La barca de los Héroes navega en los desiertos

del pasado: llegaron, abrieron nuestros puertos

al Sol, nos dieron velas, se volvieron a ir...

Ya tenemos cien años alabando a los muertos,

sin recordar que América necesita vivir"(1)

Que Venezuela necesita o clama a gritos vivir o revivir. Pero Andrés Eloy, que era voz de pueblo y conocía a profundidad nuestros orígenes, no hace un desdén por nuestra historia por el contrario nos invita a que los homenajes no sean solo palabras, sino también hechos responsables de compromiso con el destino de la Patria. Por eso, en ese mismo poema nos dice a todos:

"Mira, devuélvete por la Historia un instante

y atrás toma la fuerza de seguir adelante:"(2)

Devolvámonos pues, un instante por la historia del 19 de abril en tres actos y tiempos históricos, para tomar la fuerza de seguir adelante. Sin prisa, pero sin pausas, pensemos por unos instantes en el consejo de Juan Ramón Jiménez: "No corras, ve despacio, que adonde tienes que ir es a ti mismo", a donde hay que ir es sobre nuestra identidad, sobre el ser venezolano. Una cosa es ser patriota y otra muy diferente disfrazarse de patriotero. Hay que temer a la ignorancia y no a la sabiduría del pueblo. "La postura del avestruz es siempre peligrosa" El 19 de abril nos llama a mirar el pasado, vivir el presente y vislumbrar el futuro. Sólo así y de esa manera damos vida a la historia y su lección se hace perenne. Si nos atrevemos a mirar atrás es para seguir adelante... no para quedarnos como la "estatua de sal"

El día del Primer Grito: 19 de Abril de 1810.

"El 19 de abril de 1810 fue el comienzo de una liberación gloriosa. Se abrieron entonces las puertas de la libertad. Se inició en hora feliz una larga lucha, lucha sangrienta y de titanes, pero lucha fecunda que forjo una patria nueva"

padre Epifanio Labrador, S.J.(3)

Se ha especulado mucho sobre los verdaderos motivos de los sucesos de abril de 1810 y sus protagonistas. Nuestra historia sigue siendo un cuento mal contado, una repetición de mentiras convencionales, en casi la totalidad de los textos escolares se señala al 19 de Abril de 1810 como el "Día de la Declaración de Independencia" y al 5 de Julio de 1811 como el "Día de la Firma del Acta de la Independencia", cuando no es lo uno ni lo otro. El 19 de Abril de 1810 es el día del primer paso decisivo que condujo a la Declaración de Independencia el 5 de Julio de 1811 y a la posterior firma del Acta entre el 7 de julio y el 13 de agosto. Tampoco fue el 19 de abril de 1810 un acto de insurrección del pueblo como se ha querido hacer ver. El pueblo fue tan sólo y en minoría un espectador más del golpe de estado planificado por los mantuanos, que nos conduciría a una guerra civil entre venezolanos: los mantuanos por un lado y los pardos por el otro unidos a los realistas. De allí la Proclama de Guerra a Muerte del 15 de junio de 1813, ante la necesidad de definir los bandos. En realidad, no fue sino hasta abril de 1815 cuando desembarcó el primer contingente de tropas peninsulares del ejército expedicionario al mando del general Pablo Morillo. Los anteriores fueron años aciagos donde la guerra entre compatriotas segó vidas y destruyó riquezas. Las hordas lideradas por Boves en 1814 fueron funestas. Al respecto, apunta Agustín Codazzi que: "…la población de la capital había disminuido de 31.870 habitantes en 1810 a 11.720 a principios de 1815" Quien crea lo contrario lo invito a leer el libro de Miguel Izard: El miedo a la revolución. La lucha por la libertad en Venezuela 1777 - 1830, donde el autor afirma que: "El 19 de abril de 1810 el mantuanaje caraqueño se había rebelado contra el afrancesado capitán Vicente Emparan y había creado una junta suprema, a imitación de las de España, conservadora de los derechos de Fernando VII"(4), que fue seguida por 8 de las diez provincias, manteniéndose Coro y Maracaibo en actitud opuesta y retadora. Todo comenzó ante el temor que la nueva monarquía bonapartista introdujera cambios económicos y sociales en la Colonia que afectaran los intereses y limitando su poder. Los mantuanos eran los "grandes cacaos", propietarios de casi todas las tierras y controlaban la totalidad de la producción y exportación. Además de ocupar la "cúspide de la pirámide social", pero no podían desempeñar el poder político reservado a los blancos peninsulares. Siendo esta otra causa de la insurgencia. Por otra parte, los esclavos van a jugar un papel importante tras la proclamación de la Independencia ante la escasez de tropas. Los negros de Barlovento se sublevaron en 1812 y causaron pánico a los terratenientes. Todo esto conllevó a que Bolívar decretara en Carúpano el 2 de junio de 1816 la libertad de aquellos que empuñaran armas a favor de las filas patriotas, aunque en la práctica la esclavitud siguió vigente hasta 1854.

He querido referirme a estos hechos y consideraciones de manera concreta, lo demás se encuentra fácilmente narrado en cualquier texto de historia, en cuanto a la actuación de Francisco Salías interceptando al Capitán General Vicente de Emparan y Orbe, cuando este se dispuso a asistir a los actos religiosos del Jueves Santo en la Catedral y conminándolo para que regresara al Cabildo, mientras los presentes en la plaza coreaban Cabildo "¡Cabildo!", "... con aquellas palabras cargadas de historia... ¡Señor, el pueblo os llama a Cabildo! según la oportuna expresión del Dr. Manuel Pérez Vila el Capitán General no tuvo otra opción que volver al Cabildo y al regresar encontró que además de los cabildantes, se habían incorporado otras personas al cuerpo: el Canónigo José Cortés de Madariaga y el presbítero Francisco de Ribas por el clero; los Doctores Juan Germán Roscio y José Félix Sosa por el pueblo; y José Félix Ribas por el gremio de pardos. Al continuar las deliberaciones, el Capitán General Emparan pidió a los asistentes que debía aceptarse y reconocerse como Gobierno Legítimo al Consejo de Regencia. La mayoría de los asistentes estaban de acuerdo que se formara la Junta, presidida por Emparan, mantener la Audiencia y las demás autoridades coloniales. Parecía que iba a tener éxitos esta proposición. Pero el Sacerdote chileno José Cortes de Madariaga objetó la candidatura de Emparan a la Presidencia de la Junta y pidió su destitución inmediata. Emparan, hábil y veterano, apeló a los presentes en la plaza y preguntó si estaban contentos con su Gobierno. Mediante una señal oportuna de Madariaga, la respuesta fue: "¡No lo queremos... ¡No lo queremos...!". Ante lo cual Emparan respondió "¡Yo tampoco quiero mando!" Todos los presentes consideraron las palabras de Emparan como su renuncia e inmediatamente se formó una Junta Suprema, integrada por Blancos Criollos que se encargó de estructurar el Gobierno de la futura Venezuela Libre. Ese fue el primero y más barato referéndum de la historia venezolana, sólo basto una negativa y oportuna señal sin CNE.

El día más humillante para Bailadores: 19 de abril de 1850.

"…que sesen para siempre en sus habitantes/ las desavenencias, y que os unais para que/ de este modo disfruteis de tranquilidad y el Cantón sea felis sesen para siem/ pre entre vosotros las animosidades, y seamos/ de hoy en adelante unos soloz, todos somos/ venezolanos y todos somos Bailadoreños"(5)

Rafael María Mora

"Mensaje del Concejo del Cantón Bailadores a los habitantes de la Villa Tovar"

De esta manera el presidente accidental del Concejo del cantón Bailadores saludaba la creación de la Villa de Tovar el 19 de abril de 1850, pero no eran suficientes las palabras para sanar las heridas causadas por el desmembramiento del Cantón creado 39 años antes. ¿Qué sucedió realmente el 19 de abril de 1850 o como se llegó a tal decisión?, ¿Justas razones o venganza política?, ¿La separación contribuyó a la unión o acrecentó las diferencias?, preguntas válidas que trataremos de responder con documentos en mano.

Los antecedentes: El 31 de octubre de 1844, los dos jueces 1° y 2° de paz, el síndico y 72 vecinos de la parroquia Bailadores (hoy Tovar) suscriben la solicitud de independizarse del Cantón y que los constituyan en el Cantón "Bolívar" integrado por Guaraque y la parroquia. Entre las razones esgrimidas destacan: 1) En lo político: que de los "…mui cerca de seis mil almas de las que seiscientas por lo menos tienen cualidades de sufragantes parroquiales i poco menos de cien las de electores", 2) En lo territorial y comercial: "Es mui palpable para todo el que haya pisado este pueblo la superioridad que tiene sobre todos los otros que componen el cantón Bailadores, incluyéndose su cabecera", haciendo énfasis en la cercanía y buenas vías de comunicación con Maracaibo y el llano, que privilegian el comercio, al punto de señalar que: "…del primero recibimos manufacturas i del Llano ganado i otros efectos de consumo, en cambio de los productos del país", es indudable que la parroquia se había convertido en el epicentro del comercio, 3) En lo económico: que a la postre fue lo determinante, alegan que existían: "…los recursos para sostenerse por su comercio, i preciso es hacer consideración de las rentas indispensables para cubrir los gastos de los empleados Cantonales y subvenir a las exigencias que son inherentes a un Cantón...", tan es así que en el ejercicio económico de 1843, por rentas ingresaron casi de dos mil pesos y del 1 de julio al 30 de septiembre de 1844 de 234 pesos, y 4) En lo laboral: sostienen que: "Los destinos concejiles por si son repugnantes, porque no dan en recompensa otra cosa, que el honor de haber servido…", además que dada la distancia un habitante de la parroquia al ser elegido para ejercer un cargo de autoridad en el Cantón: "…tiene por precisión que hacer dos resoluciones, si no una. Desempeñar mal su destino para no arruinarse completamente, o desempeñar bien haciendo el sacrificio de su salud, intereses i familia, i hacerse inútil para sí i la sociedad; porque tiene que sobrellevar un temperamento, puede decirse extraño, separarse de su hogar doméstico i descuidar sus haberes" De esta manera sustentan la "…elección del Cantón denominado ´Bolívar´" y que los dejen "…aislados enteramente del de Bailadores"(6)

Aunque fue y es una petición justa, a pesar de lo débil de los alegatos, además que estaba contemplado en el artículo 193 de la Constitución de 1830. Las autoridades del Cantón cometieron a mi modo de ver dos errores imperdonables que obraron a favor y fueron determinantes a la hora del desmembramiento del Gran Cantón de Bailadores, cuyos límites eran considerables, para 1832 Bailadores: "…confina al Norte con el de Ejido al Este con el de Mérida y al occidente y sur con el de la Grita y confines de la provincia de Maracaibo y Barinas"(7). El primero fue enfrentar la iniciativa que: "En 1834 Viviana Yanes, Eustaquio Vivas y Silvestre Vera establecían en esta Parroquia el Mercado en oposición a una disposición de la Municipalidad del Cantón Bailadores que lo prohibía"(8), pues a pesar de haber solicitado el permiso correspondiente les fue negado y la municipalidad se trasladó en pleno a desalojarlos, lo cual no fue bien visto y conllevó a las acciones posteriores. En definitiva, el Mercado se estableció y ya tiene 188 años funcionando y las hortalizas tanto ayer como hoy las bajan en su gran mayoría de Bailadores, mientras aquí se han construido dos sedes y el tan ansiado mercado nunca ha funcionado.

Lamentablemente no hubo en su momento quien interpretase los signos de los tiempos, que los viajeros dejaron plasmados en sus apuntes. A principio de enero de 1823, llegan a Bailadores el Coronel William Duane, en compañía del oficial Richard Bache, ambos dejaron testimonio de su paso en dos excelentes obras: Viaje a la Gran Colombia en los años 1822-1823 y la República de Colombia en los años 1822 - 1823. En su narración del 3 de enero, Duane describe que: "Entramos en Nuevo Bailadores (hoy Tovar) antes de mediodía. Su apariencia era la de una linda población recientemente fundada, cuya prosperidad era evidente. Todas las casas estaban enjalbegadas, y las tejas se veían tan nuevas como si el techo acabara de ser construido. Aquel aire de bienestar producía singular sorpresa, sobre todo si se le comparaba con el antiguo Bailadores y se tenía en cuenta el hecho de que últimamente habían pasado por allí los españoles, quienes raras veces dejaban de destruir todo lo que significase prosperidad."(9), más adelante agrega que: "…el trigo se podía comprar allí a real y medio, o quince centavos, la fanega; la cebada por diez; y los frijoles, arvejas y caraotas por unos pocos centavos"(10) Esto indica que existía una típica rotación de los cultivos y era evidente que el bando mandado a publicar por el Libertador en 1820(11), había surtido efecto en el restablecimiento de la economía en el Valle de los Mucuties.

De la misma manera, Agustín Codazzi -circa 1841- fue visionario, al afirmar que: "El temperamento de Bailadores es sano; posee este cantón terrenos cálidos muy productivos en que se da tabaco excelente, cacao, caña y plátano, y otros fríos en que abundan el trigo, la cebada y las papas. Por un puerto que hay en el río Escalante se facilita el transporte de las producciones de este cantón al Lago de Maracaibo, y cuando sus malos caminos estén compuestos y sus grandes selvas desmontadas, vendrá a ser el distrito Bailadores uno de aquellos en que se construirán suntuosas ciudades de ricos propietarios que gozarán en un clima fresco y sano de todas las comodidades de la vida"(12), Codazzi nos habla a la vez de las bondades del viejo y el nuevo Bailadores, tal como ocurriría después.

El segundo error, fue un mal cálculo de la municipalidad al oponerse nuevamente años más tarde, a la posibilidad certera que el camino de Guaraque saliese por el Rincón de la Laguna hasta El Dique y de allí a la parroquia (hoy Tovar), lo que hubiese permitido el intercambio comercial con los pueblos del sur y los llanos de Barinas. Lo cual pudo contraponer uno de los alegatos esgrimidos por los peticionarios. Quizás privo la desconfianza de que las minas fuesen aprovechadas por allí, ya que en 1832 D. Hutton había denunciado su existencia y el 1 de mayo de 1838 le fue favorecida la concesión de explotación de "las minas de Cobre y Plomo" de "Caricuena y La Rosa" al coronel Eduardo Stopford(13), la otra opción fue la salida por San Francisco. De haber ocurrido lo contrario otra era la historia de contar.

La solicitud del 31 de octubre de 1844, por recomendación de la "comisión de peticiones de la diputación", el 18 de noviembre pasó a la gobernación para su visto bueno(14) y de inmediato el gobernador Don Juan de Dios Picón se pronuncia el 21 negativamente, argumentando que: 1) "La población actual del Cantón de Bailadores está reducida a 9.654distribuidos en los territorios de tres lugares que cada uno de ellos carece de los medios necesarios para marchar políticamente con regularidad: allí hay escasez de hombres de aptitud idónea para los destinos públicos, sus rentas son cortas y sin esperanza fundada de que tengan creces progresivas; se carece de edificios proporcionados para el Despacho de la oficina; y aunque aquellos habitantes se distinguen por su patriotismo, zelo por el bien comunal y obediencia a las leyes y a las autoridades" y 2) Que: "Estando la parroquia Bayladores en tan inmediato y fácil contacto con la cabezera del Cantón, sus habitantes deben recibir prontos remedios en sus necesidades locales cuando ellos exijan la atención de las autoridades y corporaciones principales", previo estos dos reparos señala la inconveniencia de la citada solicitud "…pues accediendo a ella se anularía el Cantón Bailadores", más adelante de manera determinante afirma que: "Los beneficios que pueda redundar un distrito particular de un acto administrativo no deben ceder en detrimento de otros, porque esto sería edificar con una mano y destruir con la otra" y concluye "…que es inconveniente e impracticable el proyecto de erigir el cantón ´Bolívar´"(15) El 30 de noviembre la "comisión de informes" integrada por: Briceño, Uzcátegui y Guzmán -en clara demostración que era la más interesada en lograr el propósito-, vista la opinión del gobernador remite al presidente de la Diputación el informe sugiriéndole que eleve este expediente a la Cámara de Representantes del Congreso, recomendando: "…la traslación de la cabecera del Cantón Bayladores a la parroquia de este nombre…", quien el 10 de diciembre resuelve dicho envió(16)

El primero de febrero de 1845, la "Comisión de Ynterior" de la Cámara de Representantes considera y aprueba la solicitud; la remiten al secretario del Ynterior, que el 25 de febrero señala que en vista de los datos relativos al Cantón Bailadores que hay en el Ministerio: "…no puede reconocer la conveniencia de la traslación de la cabecera de dicho Cantón que recomienda la diputación de Mérida…" y recomienda pedir informe al gobernador de la Provincia "…sobre todo lo que en su concepto conduzca a poner al Poder Ejecutivo en capacidad de emitir el que la Honorable Cámara de Representantes le exije"(17), solicitud que me causa extrañeza sí ya el gobernador se había pronunciado contundentemente. ¿Acaso el oficio del gobernador no fue incluido en el informe al secretario del Ynterior? Las manos peludas siempre han existido. En el expediente reina un total desorden y no se compaginan el llevado por el Congreso con el del Ministerio de Interior que actualmente reposa en el Archivo General de la Nación. Aunque esos expedientes los consulte en 1991-1992.

Los alegatos de la Villa: El 14 de febrero de 1845, el procurador municipal del Cantón Bailaores, José Antonio Palacios, se dirige a las honorables cámaras a fin de presentar su posición ante la propuesta de traslado de la cabecera del cantón a la parroquia, señalando a modo de interrogante lo siguiente: "Acaso la mencionada corporación provincial ha sido mal informada de los fundamentos que se tengan para solicitar esta medida de la legislatura, bien porque se hayan exagerado las razones, o bien porque intereses de partido se quisieran sobreponer a lo más justo y conveniente", seguidamente afirma que: "Desde la creación de este Cantón, el lugar señalado para su cabecera fue esta Villa…" y más adelante reconoce los adelantos y progresos de la parroquia, de su paso de caserío "insignificante" a un lugar cómodo, con mercado, edificios y mayor población, gracias a las familias que procedentes de otros estados y de Colombia allí se han establecido, invirtiendo en la agricultura y comercio, favorecidos por su cercanía a los puertos de la época. Dejando claro que esta prosperidad ha sido posible sin que allí estén las autoridades cantonales. Reconociendo que por diversos motivos la Villa ha ido gradualmente en decadencia desde el Estanco de Tabaco. Por último, presenta las consideraciones por las cuales la cabecera del cantón debe permanecer en la Villa: 1) Cuenta con un sólido edificio recién construido con: "…todas las piezas necesarias con la suficiente capacidad para contener todas las oficinas del despacho cantonal con sus diversas ramas, y las curules de ambos sexos…", 2) Cuenta con un mayor número de electores en la proporción de cinco a tres, de manera que: "…hay aquí más personas a quienes ocupar en los destinos de carácter cantonal, como que en efecto no se llega el caso de gravar con ellas a los vecinos de los otros lugares del cantón", con la salvedad del jefe político que lo provisiona la Diputación Provincial. 3) Otra de las ventajas de la Villa es que cuenta con el clima más sano, las mejores y más abundantes aguas, aire más puro, terrenos secos y las distancias a la parroquia y a Guaraque no son tan extensas, y por último, 4) Desarticula el elemento más sólido en cuanto a un mayor ingreso en las rentas, en comparación a los demás pueblos del cantón; al señalar que: "…por el adelanto en que camina la parroquia, mañana podría aspirar a se le erigiese en provincia por lo cuantioso y suficiente de las rentas públicas para sus gastos, o a ser la capital de esta provincia; y más adelante podría pretender con justicia a que el que se elevara a capital de la República, aunque quedase a un extremo y no tuviese en donde alojar ni a los lacayos o porteros de los altos funcionarios"(18) De esta manera concluye en procurador municipal sus alegatos, cuyo informe es aprobado el 15 de febrero por el Concejo Municipal del cantón y enviado al gobernador de la Provincia, quien lo remite a la Cámara de Representantes el 3 de marzo, que lo recibe el 26 de marzo.

El 1 de abril de 1845, el secretario de Interior y Justicia Francisco Cobos J., visto el informe solicitado al gobernador de la Provincia y presentado el 14 de marzo, dirige a la Cámara de Representantes sus consideraciones sobre el traslado: 1) "…en la parroquia de Bailadores se carece de edificios adecuados para las oficinas cantonales; no siendo así en la Villa en donde existen los necesarios para el servicio público", 2) Reafirma la existencia de: "…una cárcel, local de escuela, casa municipal i otra que está aplicada para el despacho de la administración de rentas municipales; cuyos edificios son de propiedad pública", aunque objetivamente señala que: "…en la Parroquia de Bailadores es mas considerable el número de individuos aptos que puedan desempeñar los destinos", y 3) Señala la diferencia poblacional de acuerdo al último censo de diciembre de 1843, siendo que: "…la población total de la Villa de Bailadores es de 3.233 i de la parroquia 5.024"(19)

Los nuevos alegatos de la Parroquia: El 15 de noviembre de 1845, el jefe político del Cantón, Bartolomé Solano remite al presidente de la diputación Provincial un nuevo oficio, firmado por el, los dos jueces 1° y 2° de paz, el síndico y 87 vecinos (15 más que la primera solicitud del 10/11/1845) de la parroquia Bailadores (hoy Tovar) donde confirman su firme propósito que "…esta parroquia sea erijida en Cantón trasladando la cabecera de el que se denomina Bayladores a la parroquia de este nombre…", entre los nuevos elementos que invocan debo señalar los siguientes: 1) Presentan el cuadro poblacional de un nuevo censo que aún no cuenta con la aprobación gubernamental, de acuerdo a este la parroquia tiene 5.506 y la Villa 3.234 habitantes, y 2) En cuanto a las rentas; las de la parroquia ascienden a 1.148 pesos con 65 céntimos y las de la Villa a 397 pesos con 19 céntimos. Además, hacen hincapié en existencia de edificios cónsonos para el "desempeño de las funciones públicas" y alegan que de algún tiempo para acá "la flor de sus habitantes con muy cortas excepciones se ha trasladado de la Villa al pueblo" y aunque no lo señalan desde septiembre de 1843 en la parroquia se habían iniciado las ferias como una manera de motivar el intercambio comercial(20) El 28 de noviembre, de manera expedita la Comisión de Peticiones e Informes avala la solicitud y la renvía a la Diputación y esta a su vez el 2 de diciembre a la Cámara de Representantes.

El 30 de enero de 1846, por orden del Presidente el secretario de Interior y de Justicia remite a la Cámara de Representantes una representación del 21 de noviembre de 1845, donde piden que no se traslade la cabecera del cantón, la cual fue suscripta por 133 vecinos y está aprobada y respaldada por el Concejo del Cantón en sesión del mismo día, salvando su voto el presidente Bartolomé Solano por ser firmante de la representación del 15 de noviembre de los vecinos de la parroquia, donde tiene su residencia.

Se archiva el expediente por una parte y por la otra se presenta un decreto: En febrero de 1847 ocurren ambas cosas, la comisión segunda del interior en vista que el Concejo del Cantón y el gobernador de la Provincia opinan contrario a la solicitud de traslado hecha por la Diputación de Mérida, al igual que el Poder Ejecutivo; entre tantas razones fundamentadas en el expediente reiteran que por "…carecer la Parroquia de edificios públicos adecuados para el servicio público, de ser más sano el clima en la Villa, cabecera actual del cantón, y de estar tan cerca uno de otro pueblo que hace innecesaria esta novedad, que por otra parte tendería a desarrollar las animosidades de los vecinos, como bien lo teme el Sr. Gobernador de dicha provincia", se archive el expediente, negando así la solicitud de la Diputación de Mérida, esto ocurrió el 8 de febrero(21) Por su parte, el Senado y la Cámara de Representantes presentan para su primera discusión el 12 de febrero un proyecto de decreto que en su artículo 1, contempla: "Se traslada la cabezera del Cantón Bailadores a la parroquia de este nombre. Cambiándolo por el de Villa Tovar"(22) El 13 de febrero lo informan al despacho de Interior y de justicia y el 19 convocan para la segunda discusión, cuyo resultado se desconoce al igual porque el decreto no fue aprobado; de haber llegado a feliz término la iniciativa hasta el nombre del Cantón se hubiese perdido. Además, es evidente la pugna política entre los poderes ejecutivo y legislativo.

Aunque el 20 de diciembre de 1847, la jefatura política del Cantón remite en diez (10) folios un nuevo expediente creado por la Junta Comunal y el Síndico de la parroquia Bailadores el 18 de septiembre próximo pasado, entes de reciente creación (donde lo único novedoso es la promoción de testigos por ante el Juez Primero de Paz), a su vez el Concejo Municipal del Cantón en sesión del 15 de noviembre aprobó el acta de la Junta Comunal.

En 1848 el traslado permanece alejado de la diatriba política: Quizás el asalto al Congreso del 24 de enero lo mantuvo ocupado en otros menesteres, el vil "asesinato al Congreso" como también se le conoce, tuvo entre sus principales protagonistas opositores de dicha afrenta al Dr. Pedro Juan Arellano Belandria (1811 - 1885), nativo de la Villa de Bailadores y único senador presente por la Provincia de Mérida en tan bochornoso atentado. Quien milagrosamente salvo su vida ese día escapándose por el techo y vistiéndose de arriero logró llegar la misma noche hasta la Guaira, zarpando al amanecer del 26 en la goleta Lavinia al mando del capitán Juan Domínguez, momentos antes que el gobierno dispusiera el cierre del puerto a fin de evitar que cualquier senador o representarte sin el permiso de su respectiva cámara pudiese embarcarse. La goleta llegó a Coro el 27 llevando la noticia y el 31 a Maracaibo. Luego paso por Trujillo y finalmente a Mérida donde hizo que la ciudad se sublevará en armas con la participación del obispo Bosset. Si bien es cierto que el Dr. Pedro Juan huyo, lo hizo para salvar su vida y comunicar la noticia a las provincias del interior. Su mayor mérito lo constituye el hecho que fue de su puño y letra que salió la primera protesta escrita que se conoce repudiando el hecho, la cual dejó en manos de un amigo antes de zarpar el 26, cuyo texto quiero compartir con ustedes: "Espantado por el crimen y horror cometidos contra el soberano Congreso de la nación el 24 del corriente, y habiendo perdido la libertad é independencia para votar en las cuestiones que ocurrieran, persuadido ya que todas las que pudieran tocarse en bien de la patria, no podían tener lugar, me he separado de la capital á buscar asilo en donde con seguridad pueda existir, pues que en esta tierra hoy ni la inmunidad es catada, ni el Soberano Congreso de la nación está exento de ultrage: espero que la H. Cámara justificará la conducta de un representante que no pudiera ya con conciencia y libertad llenar su misión"(23), más adelante agrega que ya el Congreso no tiene razón de ser por la sangre derramada de los delegados del pueblo y orgulloso dice: "¡Dichoso yo que no voi á pisarla! Mientras atentado tan criminal no se castigue...", palabras duras que cayeron muy mal ante los Monagas, que nunca le perdonarían su osadía y lo perseguirían de manera implacable, le toco que salir al destierro al igual que a Monseñor Juan Hilario Bosset. Soy de los que piensan con argumentos que este encono fue definitorio para el traslado de manera degradante en 1850 de la capital del cantón y la creación de la Villa de Tovar. Hechos posteriores lo reafirman sobre todo entre 1859 y 1863 cuando el Dr. Pedro Juan se desempeñó como presidente de la Provincia de Mérida. Tema para otro momento.

¿Qué sucedió después? El 28 de febrero de 1849 la comisión de peticiones del Congreso recibe nuevamente la solicitud de los vecinos de la parroquia para que sea elevada a "Villa Tovar" en homenaje al prócer Martín Tovar Ponte. El 27 de marzo le dan la tercera discusión al proyecto de Decreto y El 21 de abril el expediente es desenterrado a fin que la Cámara le dé el curso constitucional. Diez meses más tarde, el 12 de febrero de 1850, previamente aprobado por la Cámara de Representantes, el proyecto es admitido por el Senado y el 18 de es sancionado en los mismos términos, con las dos discusiones previas del 8 y del 10, imperó la premura legislativa. El 19 es pasado al Poder Ejecutivo y entregado por una comisión, el 21 bajo el número 734 página 775 publicado en la Gaceta Oficial y el 27 el Presidente mediante oficio dirigido al Gobernador de Mérida fija el acto de traslación para el 19 de abril de 1850. Exhortándolo al cumplimiento y que dicté las ordenes convenientes a fin que: "…dicho día queden trasladadas las autoridades y funcionarios a la nueva cabecera, así como también los archivos que hoy se encuentran en la villa de Bailadores…"(24) Este es el fin de la historia que hace 172 años nos ocurrió, de ser cabeza de León pasamos a ser cola de ratón, sin funcionarios, sin archivos y a depender políticamente de la Villa de Tovar hasta 1859 cuando el Dr. Pedro Juan Arellano Belandría le devuelve la autonomía a Bailadores con todos los poderes mediante el restablecimiento de Villa Páez en honor al Centauro de los Llano.

Un nuevo amanecer en Bailadores: 19 de abril del 2022.

"...era como una isla separada de las otras tierras, por un mar apacible, pero no transitado por nadie, que tratara de llegar a puerto."

Guido Asperti Navarro

"Retorno al pasado. Paisaje y semblanza de Bailadores"(25)

Contada esta historia y leído el epígrafe que hace referencia al Bailadores que debemos superar, me cuento entre los primeros en desearle a usted alcaldesa y a ustedes señores concejales el mayor y mejor de los éxitos por y para Bailadores. La historia ha sido impecable con Bailadores, los odios y la envidia lo han carcomido y envilecido. Los bailadorenses o villoros merecen lo mejor y ha llegado el momento de trabajar unidos para lograrlo, sin sectarismos ni atajos, el llamado debe ser a la construcción de un proyecto a corto, mediano y largo plazo de obligatoria ejecución, venga quien venga después. En lo personal abrigo la esperanza que hagamos un frente común para buscar una salida humanitaria a tantos seres que desamparados viven en situación de abandono. Bailadores reclama una casa hogar, ancianato o sitio de pernocta, donde además de abrigo les demos comida. Lo señalo con reocupación, no sé si me toda a mí también.

Han transcurrido 212 años de aquel día que dio inicio a la Independencia y la historia parece repetirse, el pueblo quiere volver a presenciar un Cabildo y aunque el actual contexto ofrezca un rostro aparentemente distinto. En 1810 la lucha era por la libertad política, económica y social. En el 2022 el llamado es para que los venezolanos podamos ponernos de acuerdo y retornar de nuestra historia el patriotismo tan ausente cada día en nosotros y redimensionar nuestro futuro, asumiendo el compromiso extirpar la rémora que llevamos por dentro y construir la patria soñada por los libertadores y que todos añoramos. Estamos viviendo un momento estelar donde el mejor petróleo debe ser el trabajo duro, el estudio y el sacrificio común.

A manera de conclusión debo señalar que el 19 de abril, no se trata de un momento estelar de Venezuela perdido en los recodos del pretérito, sino de un día proyectado hacia el futuro; símbolo de una patria digna de Bolívar y un pueblo capaz de guiar pueblos. ¡Vayamos -como dijo el Dr. José Rodríguez Iturbe- a la noche con un candil patriota para esperar la aurora mirando hacia la altura, hacia las siete estrellas que Dios nos regalara como broches del Cielo a la mejor Bandera!

La lección más grande y siempre presente del 19 de abril es que hay que atender a la voz del pueblo, a sus requerimientos, a sus clamores. El pueblo venezolano pide a gritos una reconciliación nacional, que por encima de los intereses políticos partidistas se imponga el bienestar nacional. ¡Demos el ejemplo y empecemos por Bailadores! Respetables autoridades, ¿Están ustedes dispuestos o es mucho el sacrificio cuando de la Matria se trata?

Concluyo citando a un Villoro fuera de serie, cuyo apostolado fue ejemplar y su legado un dechado de virtudes, me refiero al padre Epifanio Labrador, S.J., quien el 19 de abril de 1991 nos exhortaba que: "Volvamos al Cabildo del 19 de abril de 1810, como lo hizo Emparan, conminado por la voz de aquel enérgico joven Francisco Salías. Aprendamos la lección del coraje. En ese momento estaba en juego la salvación o la ´salud pública´, como decían entonces. Diputados, clero y pueblo levantaron una muralla infranqueable, y sobre esa muralla de voluntades aguerridas flameó la bandera de la libertad y saltaron rotas las cadenas del despotismo. El reto era de vida o muerte, de esclavitud o liberación. Autoridades, clero y pueblo -y este es el singular ejemplo- asumieron ere reto con valor, energía y espíritu. El proceso de esta Patria que nos legaron aquellos hombres no ha terminado. Cayeron unas cadenas, pero nos atan otras. Hoy como entonces necesitamos una liberación"(26), seguimos en las fauces del monstruo opresor, ya no del norte sino caribeño. Continuamos tan postrados al becerro tras nuestro oro como ayer, nuestra deuda externa en incremento y la dependencia económica, social, cultural y territorial cada vez es mayor. Aunque hablemos de una nueva doctrina social y económica el centro de la atención no es el hombre sino el capital. La miseria y el hambre siguen campantes en Venezuela. La desigualdad social cada día es más evidente. Es preciso volver a los planteamientos esenciales de 1810, a un humanismo que se contraponga a este canibalismo que estamos viviendo y nos está matando. Si bien es cierto que contamos con recursos en supremacía, uno se pregunta: ¿Tanta riqueza ha sido una bendición o una maldición?, que sólo ha servido para el provecho de los traficantes de miseria de los distintos gobiernos de turno. La Venezuela honesta es mayoría, entonces porque permitir que los corruptos hagan de las suyas y se repartan el país, rescatemos la honestidad en el ejercicio de la función pública, que cada bolívar sea empleado en resolver los problemas más urgentes. Venezuela merece un nuevo amanecer y los venezolanos mejor calidad de vida, mejor educación y cultura, mayor ejemplo. Con mis palabras ni temo ni ofendo, si han servido para reflexionar me marcho contento. Mi única intención es contribuir en la construcción de la nueva Venezuela, que nos llama a reconciliarnos. En la reconstrucción de una nueva historia deslindada del cuento, de la fantasía e intereses mezquinos.

 

nestorabadsanchez@gmail.com

Notas:

  1. Andrés E., Blanco: Poda. Saldo de poemas 1923 - 1928. Editorial Diana, S.A., México, D.F., 1953. p. 27-28. Este poema fue escrito después de su laureado "Canto a España" (marzo, 1923)

  2. Ídem. p. 28

  3. Miguel, Izard: El miedo a la revolución. La lucha por la libertad en Venezuela 1777 - 1830. Colección Bicentenario. Ediciones Chiryme-k,C.A., Caracas 2009. p. 25.

  4. Epifanio, Labrador, S.J.: 19 de abril de 1991. Discurso pronunciado en la sesión solemne del Concejo del Municipio Libertador. Editorial Alfa, Mérida, 1991. p. 13

  5. El Expediente sobre translación de la capital de este Cantón, de la Villa de Bailadores a la parroquia del mismo nombre bajo el titulo Villa Tovar. Año 1850. Cuyo original estuvo durante mucho tiempo en manos del Dr. José Ramón Rangel Molina, quien gentilmente lo donó al Concejo de Tovar en 1969, permaneciendo luego durante varios años entre los papeles dispersos del Archivo Municipal de Bailadores, hasta 1991 cuando lo encontré entre una caja y encomendé a la Lic. María Villafane, paleógrafa del Archivo General del Estado Mérida realizar su debida transcripción y de inmediato al remitirla a Caracas por bondad de Don Mario Briceño Perozo fue publicada, en el Boletín del Archivo General de la Nación Nos. 262-263 - Enero - Diciembre de 1992 - Tomo LXXXII, p. 16. (Lamentablemente dicho expediente actualmente está extraviado o fue sustraído del Archivo, conservo entre mis papeles la fotocopia que se utilizó para la transcripción).

  6. Archivo Histórico del Congreso de la Republica (AHCR). Cámara de Representantes. Actos legislativos, Tomo 219 - 1848. Proyecto de Decreto sobre traslación de la cabecera del Cantón Bailadores a la parroquia del mismo nombre. ff. 41r-45v.

  7. Juan de D., Picón: Estadística y descripción geográfica, política, agrícola e industrial de todos los lugares de que se compone la Provincia de Mérida en 1832. Impreso en Talleres Gráficos de la Editorial Venezolana, c.a., Mérida - Venezuela, 1992. p. 51.

  8. Archivo General del Estado Mérida. Estadística de Los Andes. Estadística de la Parroquia Tovar. Asuntos diversos. F. 48r. Fue Don Severiano Codina quien compendió los datos de la "Estadística de la parroquia Tovar" para la gran "Estadística de Los Andes", cuya parte correspondiente a los "asuntos varios" (folios 47r. al 50r.), los publicó como "Datos curiosos de la Estadística de la parroquia Tovar levantada en 1890 y que el autor dedica a sus distinguidos amigos bachilleres Paulo E. Codina y Alfredo Sánchez C." Así están reseñados en la Biblioteca Febres Cordero (Nº 091, T314, año: 890) y en el periódico El Eco de Tovar, año IV, número 42, octubre 15 de 1890. Aunque otros cronistas señalen lo contrario y sin citar la fuente original publicitan una versión no fidedigna.

  9. (*) Viviana Yanes murió el 13/6/1856, viuda desde el 13/4/1848 de Julián Molina, al parecer no tuvieron hijos; Eustaquio Vivas Guerrero nació el 20/9/1813, caso el 15/10/1845 con María de la Cruz Vivas y murió el 2/4/1891 (por tanto, no pude ser prócer de la Guerra de Independencia), además en el Eco de Tovar se señala que mascaba Hojas de Coca y Silvestre Vera se casó con María Antonia Zambrano el 14/2/1800, padres de: María, Pedro José, María de Jesús, María de los Reyes, Juan de Dios, María de Jesús, María Rosalía y María Carmen.

  10. Duane, William: Viaje a la gran Colombia en los años 1822 - 1823. Tomo I. Talleres de Artegrafía, C. A. Caracas, 1968. p. 343-344.

  11. Ídem. p. 346

  12. Escritos del Libertador. Tomo XVIII, doc. N° 4938, p. 489. Oficio de Pedro Briceño Méndez para el Alcalde de Bailadores, fechado el 29 de setiembre de 1820, en el cual de orden del Libertador, le pide publicar un Bando para que los vecinos se reintegren a sus casas, amenazando con castigos a los renuentes: "…pasados quince días se confiscaran sus propiedades en favor del Estado: que si pasados quince días se aprehendieren algunos hombres dentro de la jurisdicción, que hayan resistido a esta invitación, serán considerados los peores y los que se aprehendieran por fuerza, juzgados como traidores y pasados por las armas en consecuencia"

  13. Agustín, Codazzi: Obras Escogidas. Vol. I Biblioteca Venezolana de Cultura. Tipografía Vargas. Caracas, 1961. p. 500.

  14. Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales: Leyes y Decretos de Venezuela (1830 – 1840). Tomo 1. Decreto N° 336 del 1 de mayo de 1838. Italgráfica. S.R.L. Caracas, 1982. p. 459.

  15. AHCR. Ídem. f. 49r.

  16. AHCR. Íbidem. ff. 50-51v.

  17. AHCR. Íbidem. f. 52.

  18. AHCR. Íbidem. f. 56r.

  19. AHCR. Íbidem. ff. 58r-61r.

  20. AHCR. Íbidem. ff. 66-67.

  21. AHCR. Íbidem. f. 72.

  22. AHCR. Íbidem. f. 64r.

  23. AHCR. Íbidem. f. 91r.

  24. Violencia ejercida por el Poder Ejecutivo de la República de Venezuela en 1848. Imprenta de García Hermanos. Santo Domingo, 1878. p. 46.

  25. Nilson H, Guerra Z.: Archivo Histórico de Tovar Tomo III. Talleres Gráficos de Fotolito Once C.A. Caracas, 1999. p. 211

  26. Guido A., Navarro: Retorno al pasado. Paisaje y semblanza de Bailadores. Impreso en formas LEM c.a., San Cristóbal - Venezuela, 1984. p. 187.

  27. Ídem. p. 17-18. Discurso del 19 de abril de 1991.



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Néstor Abad Sánchez


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