Maduro y sus ministros en memoria y cuenta

Bolivariano y chavista, madurista nunca, porque eso no existe formalmente, sino continuador. A pesar de que, según adversarios, en el psuv subsisten diversos grupos internos y dizque padecen "disputas palaciegas". Lo que entre otras razones dizque hizo perder varias gobernaciones y alcaldías, entre estas la emblemática Barinas. Aunque conservan la mayoría de unas y otras instancias de poder: 19, más la alcaldía metropolitana, así como más de 200 alcaldías y municipalidades, ni se diga. Escuálidos no son hasta ahora los rojos, al contrario

Crítico del poder, si hay que ser. También del poder opositor, sobre todo porque si bien al "Interino" no se le cuadra firme ni el más oscuro miliciano, maneja mucho real; porque como dice un personaje encarnado por Orlando Urdaneta, creo, en la película "Canción Mansa para un Pueblo Bravo": "En este país hay mucho real" … todavía, habría que agregar. Así, pues, hay que ser opositor a esa tal oposición, su "Leadership" y su combo que como trabilla de lobos siniestros se han apoderado tanto de la "Ayuda humanitaria internacional", como de muchos activos de la nación en el exterior, inclusive automóviles de la embajada de Bolivia en el gobierno de la Añez; unas "joyas" en realidad.

De donde se tiene que las posiciones que llamaríamos pomposamente onto-epistémicas y axiológicas (comprensión de la realidad, estrategias cognoscitivas sistémicas y valores morales/ culturales para enfrentar todo lo adverso del entorno con arduidad) propias del hombre común, el de la calle ("Calle luna, calle Sol", dice una canción); que no goza de ningún privilegio y padece como parte del rostro de Cristo sufriente, que denunciara años atrás los documentos del episcopado latinoamericano de avanzada en Medellín (1970) y Puebla (1979); tiene su importancia y su voz debe ser atendida al pedir justicia; ya que en toda crisis las élites vadean mejor y hasta pasa que se benefician de la misma, paradojamente y surgen nuevas élites sustituyendo a las tradicionales.

Otro sí. De la Memoria y Cuenta hecha por el Presidente Maduro junto a ministros, embajadores e invitados, parece que muchos no entendiern esa puesta en escena, se diría; como nunca se ha estado cerca de poder alguno, tampoco resulta fácil entender nunca ese boato u "ostentación en el porte exterior" que, digamos, seguramente, impone el "Protocolo y Ceremonial Histórico de la Nación": alfombra roja, trajes elegantes y seguramente carísimos, parada militar, orquesta y demás ahí en los jardines y espacios exteriores del Palacio Federal, sede del Poder Legislativo; que será parte de un acervo o "Conjunto de bienes morales o culturales acumulados por tradición o herencia" (Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua), pero de todas maneras parece excesivo y reñido con la sencillez que demanda un país, cuya mayoría de la población se ve excluida del disfrute del poder formal y factico.

Sin embargo, uno sabe que existen varias Venezuela (de hecho, hacia 1947 Arturo Uslar Pietri Publicó su libro "De una a otra Venezuela" y en la década de 1988 Manuel Caballero también un conjunto de ensayos que tituló "Las Venezuela del siglo XX", ambos de Monte Ávila Editores Latinoamericana), así hoy se diría que pasa igual: no hay una sola Venezuela, sino varias según los estratos sociales y culturales.

En fin, ese boato será, además, parte de los "signos del poder"; pero pareciera que eso al "Poder popular", al hombre y la mujer de a pie, el pueblo llano que antes se decía, ese ritual de la entrega de la Memoria y Cuenta, hubo de parecerle de acuerdo a ciertos allegados, como muestra de una riqueza y bienestar que, como tal no alcanza a ellos; otras voces del entorno sostuvieron que, claro, hoy uno no tiene ni para comprar un par de medias, pero lo cierto es que ese tipo de actos tienen que hacerse así, con la dignidad necesaria; que allí hay un metamensaje … aparte de que Venezuela ya está saliendo de este horror económico, para decirlo así con el título del libro de la escritora norteamericana Viviane Forrester: "El horror económico" (FCE, 1996), de la hiperinflación al menos y tuvo un crecimiento económico, fue el mensaje central de Maduro. Sin embargo, no está demás preguntar: ¿habrá nuevos sueldos y salarios? ¿Mejora en los servicios públicos? Por ahí habló de una sorpresa para los docentes, esperemos a ver…

 



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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