Y Oscar Heck: dale que dale con más de lo mismo

Él no nació en esta tierra, ni en la ribera del Arauca vibrador, por lo que lo más seguro que, no es hermano de la espuma, ni de las garzas, ni de las rosas, ni del sol y, entonces presumimos con mucha cautela que, todo lo que escriba y diga por más que quiera ser que, si digo que le teme a la muerte, lo negará, lo más seguro y, si acaso digo que, no le teme, dirá lo contrario, porque en realidad a él le preocupa lo que dicen los demás de él y además, si es mentira (por lo menos: Oscar Bravo y Narciso Torrealba) a quienes descuartizó sin piedad, a uno primero y ahora al otro y a quienes metió en su olla de presión que, según él dice en su último artículo sobre Oscar Bravo que, por lo que se lee, lo sacó de sus casillas por lo que se queja sin pujar por haberse demorado por la respuesta a tiempo como una comidilla a su gusto tiene de quien agarrarse por el largo tiempo de las vicisitudes que solo en nuestro país pueden ocurrir que comentarlas pudera ser una afrenta a su persona y, concha de mango que no pisaré ni que use lentes de aumento, pero parece ser que va con lo que dice y sigue tratando de terminar su artículo que además, es largo, y además posible que que saliera con errores por no revisarlo y corregirlo en parte, a su enfermedad (AIP) y no sé si todo eso que refiere en lo poco que leí, es para dar lástima o para él mismo, pareciera tenerse lástima, porque supongo que a los lectores de Aporrea eso, ni les va ni les viene, ni tienen velas en ese entierro, ni porque se convierta en una Magdalena y, que él con todo su orgullo flatulento de pujanzas, le da gracias como lo dice, "a mi esposa Dios y el Universo" y a su suerte, y lo grandioso para los lectores de Aporrea es que sigue vivo, vivito y coleando no, y además, no está viejo, aunque tenga 70 años y, por qué no desearle todos los años del mundo si los aguanta, aunque bien seguro sabe que existe la muerte, aunque tampoco sabía como lo afirma que, la muerte hace tantas vainas en contra de la vida que asusta.

Que Oscar Bravo sea o no un mentiroso, aunque haya dicho mentiras e insinuaciones sobre él es cosa entre ellos que, lo más posible no haya sido lo manifestado por Bravo, pero ellos, uno blanco y el otro moreno, sus diferencias tienen y se las dicen, pero lo que pasa es que Bravo, a lo mejor más inteligente y quizás más conciso que Heck diga a lo que se refiere en pocas palabras y no cansa ni fastidia al lector que, lo más posible no le interese tanto la vida privada de ellos, sino más bien lo que escriben y como lo escriben y, que a Heck le fastidien y más si habla bien del gobierno y del presidente Maduro, a quien el desprecio por este no es nada halagador y, que él no siente y se le respeta y más si es más chavista que cualquier otro que considera a Chávez el hombre perfecto y, que a Bravo debe dolerle porque, humano que no se equivoque o no se haya equivocado son escasos y quien no se haya equivocado ni metido la pata no vive en este mundo, seguro.

Tampoco entiendo porque la gente y en particular algunos escritores de Aporrea "mienta" sobre lo que escribe Heck en sus artículos en Aporrea que, más mal de lo que está tenga que enfrentar y, él piensa y lo dice que, la persona que dice cosas falsas, lo hace por error o por ignorancia (lo que no hace a Oscar Bravo un ignorante, o sí) y sigue: o simplemente por frustración pero sin necesariamente saber realmente lo que estaría haciendo en el momento..., y afirma que le ha pasado a él como un fenómeno, decir cosas feas (pero jamás mentiras), no sabiendo lo dulce que son las mentiras en esta vida dentro del machismo, pero por lo menos él se sabe controlar y, a lo mejor Oscar Bravo en este caso, no. Ah, y como exquisito que es con todo y sus males escribió OB sin identificar siquiera de quien se trataba (pudiera ser, otro boludo) que, pone al lector a parir y, después que lo hace, claro, lo más seguro eso para él no tiene importancia, por lo que no debería molestarse, sabiendo que tiene que cuidarse si quiere llegar a los 80 años, que eso le deseamos y más. (La moraleja que se puede sacar de lo que dice Heck es: que como todos los escritores son mentirosos y si él es escritor, entonces que se puede deducir..., quizás la excepción)
Y lo más feo de todo el asunto que yo digo, porque tú dijiste, y de Heck contra Bravo es que aquel no debió decir en su artículo en Aporrea que escribió en su contra, dejarlo pasar, sin castigarlo y, tiene su por qué, que hasta allí aguante llegar yo.

Ahora bien, queda a gusto y parecer de los lectores de cada uno de ellos o de ambos: vomitar quién es más inteligente de los dos y quién menos bellaco que, por su currículo distinguir y seleccionar, y: Oscar Bravo es profesor universitario (¿universidad?), politólogo (zurdo o derecho), con seis posgrados, dos libros escritos, con más de dos mil artículos de opinión publicados (escribe artículo todos los días), tanto en la prensa nacional, como en portales digitales (¿le sale premio Guinness?), presidente de La junta Electoral Regional del Estado Miranda, candidato de elección a rector del CNE (pelo bola, no salió) y, Oscar Heck -a temblar tierra que te pisa no un extraterrestre, ni un gorila, sino un gobernador de espacios) y como él lo dice, es arrogante, simpáticamente arrogante, diestramente arrogante, arrechamente arrogante, metafísicamente por supuesto e intencionadamente aplasta a quien sea, así que apártense (pero no por nada) y le gusta hacerlo en base a verdades o lo más cercano a la verdad posible y, con hechos verificables, y por favor abstenerse de opinar sobre él las personas humildes o equivocadas o ignorantes y, menos las personas que "sufrirían" por ejemplo de enfermedades mentales (como mal de Alzhéimer, esquizofrénicos, mitómanos, ansiosos y demás trastornos), alcoholismo, y tampoco lo más seguro, los que padezcan de Adenoma hipofisario familiar aislado (AIP) en inglés, Familia isolated pituitary ademona, y a los maduristas ni que se vistan de chavistas menos, pero sí que sean de capacidad intelectual muy elevada, matemático en desarrollo, inventor, músico, escritor, arte, y resuelve problemas complejos con asuntos de espionaje,y mucho talento y capacidad innatas de uno en miles de millones que, le permiten crucificar en público a quien quiera, pero normalmente no lo hace (según él) de tal manera que la crucifixión también enseñe a otras personas algo sobre el comportamiento humano y bla bla bla.

Y a Oscar Bravo posiblemente le queda hacerse el silbón o decir, por aquí pasó compadre, quizás venía de Canadá, entubado de rabia y se quedó y, parece que no ha aprendido a ser venezolano y a ver la vida tal cual en blanco y negro.

Esteban Rojas



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Esteban Rojas


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