Lo que realmente está en juego el próximo 21/11 es: la legitimidad y legalidad del chavismo

Para Occidente, o llamado mundo occidental, el Derecho o sea las bases jurídicas, en las cuales asientan a todas sus instituciones pública o privadas, los conceptos de LEGITIMIDAD Y LEGALIDAD son fundamentales. Las Doctrinas, las Instituciones como El Estado, La familia, la Propiedad y todos entes claves, donde se desarrolla el presente y el futuro de la existencia humana, dependen de estos dos conceptos que nos permiten vivir como seres civilizados.

LA LEGITIMIDAD de algo está dado por su origen. Un niño o niña nacido del vientre de una mujer, producto de la fecundación del óvulo femenino con espermatozoides masculinos, es considerado legítimamente SER HUMANO. Eso no tiene discusión, lo que si viene después es la decisión de considerar es LA LEGALIDAD. ¿Es producto de una pareja legalmente constituida? ¿Tiene el reconocimiento paterno? . Esta manera de realizar el análisis de estos dos conceptos, es aplicable a todas las cosas inventadas por los humanos desde que conquistó la categoría de Homo Sapiens.

El Cristianismo, como doctrina religiosa fundada en el pensamiento y acciones de Jesús El Nazareno hace más de 2000 años, tuvo legitimidad de origen durante los primeros 700 años de su existencia, pero no era legal. El Imperio Romano tenía su propia doctrina religiosa y no admitía otra, persiguiendo a los que se atrevieran a profesar una distinta. Es el Emperador Constantino en el siglo VII de nuestra era, quien decreta al catolicismo como religión oficial del Imperio Romano y quien la LEGALIZA y para tal fin les permite crear El Estado del Vaticano, el cual todavía tiene existencia legal.

El Chavismo, es una corriente del pensamiento político venezolano con proyección universal, para la cual en la actualidad no existe discusión alguna sobre su legitimidad; legalmente se ha ido institucionalizando en las diferentes estructuras del Estado Venezolano con un modelo de Democracia Participativa y Protagónica que lo diferencia del modelo de democracia representativa oficial del Imperio dominante. Es esa doctrina política, llamada "Chavismo", fundamentada en otras corrientes ideológicas como son El Cristianismo, El Marxismo y El Bolivarianismo, quien se está jugando su modelo de Democracia Participativa y Protagónica y con ello su Legitimidad y su Legalidad el próximo 21 noviembre del año 2021.

La Participación de los 21 millones de electores registrados y censados en esta contienda electoral es clave. Un porcentaje inferior al 40 % de participación, considerando que históricamente un 20% se niega a participar (llamados abstencionistas duros), DESLIGITIMA al Chavismo y lo deja a merced de las fuerzas imperiales que no vacilarían en terminar de exterminarlos. En el modelo de democracia representativa cualquier porcentaje de votantes es válido, legítimo y legal. El Chavismo no se puede dar ese lujo, pues su fundamento conceptual es el de la Democracia Participativa y Protagónica. Para colocar un ejemplo histórico podemos señalar al cristianismo cuando Impulsó Las Cruzadas contra los árabes, permitió la Esclavitud, la Inquisición, el genocidio de los aborígenes y la trata de Negros desde el continente africano perdió su LEGITIMIDAD, pues sus fundamentos doctrinarios están basados en El Amor Al Prójimo.

LA LEGALIDAD, también está en juego, pues si pierde la mayoría de las Gobernaciones y Alcaldías, la oposición solicitará el Revocatorio contra El Presidente Nicolás Maduro y con ello la pérdida del poder político que durante los últimos 20 años ha ejercido El Chavismo en Venezuela. Toda la superestructura legal construida será desplazada por una nueva y los chavistas serán perseguidos como delincuentes y declarados ILEGALES. Si esto llegara a suceder todo lo bueno que hayamos podido hacer por el país y la revolución mundial para enfrentar a las fuerzas imperiales que dominan al mundo habrá sido en vano y habrá que esperar unos cuantos años más para reiniciar el camino emprendido. Sin LEGALIDAD, la LEGITIMIDAD sigue viviendo en el mundo de los sueños y no se concretiza. Sin LEGITIMIDAD, la LEGALIDAD no es revolucionaria ni transforma nada. ¡Es lo que hoy tenemos!

El reto que tenemos planteado es lograr recuperar la LEGITIMIDAD para que valga la pena operativisar la LEGALIDAD REVOLUCIONARIA a partir de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGONICA. Las Ciudades Comunales será el primer paso.



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Juan Veroes


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