Apareja Platón y empareja la recia reja de la queja

Es del filósofo Platón, discípulo de Sócrates, que siguiera sus lecciones preferenciales especulativas doctrinarias, y que dijera Platón: "La percepción apareja las ideas y el mundo del alma". La percepción platónica profunda apareja y empareja la recia reja de la queja entre el mundo ideal y el mundo sensorial.

Con digresión y sin digresión, viénesenos, antes que Platón, Heráclito, abanderado y padre de las contradicciones, de la forma ser y no ser, con su quiasmo contradictorio borroso: "Un río no es dos veces el mismo y es el mismo las dos veces" La simultaneidad armónica de los contrarios tensos heraclitoianos: "Descendemos y no descendemos, somos y no somos, vida y muerte, luz y tiniebla, justicia e injusticia, inmortalidad y mortalidad, guerra y paz, comienzo y fin, palabras pareadas paradójicas que se implican la una a la otra, que surgen la una de la otra, palabras pareadas límite paradójicas, contenidos que contiene el continente de continentes ser y no ser de la literatura védica upanishad sánscrita." Helo ahí, Heráclito, y, la modernidad ilustrada originaria, la unión armónica simultánea de contrarias tensoriales, la consonancia proporcional de las alternas encadenadas sucesivas armonías simultáneas contradictorias tirantes, palabras pareadas paradójicas heraclitoianas, fórmulas límbica fronteras fluctuantes flamantes, del descendemos y del no descendemos, del somos y del no somos, el mundo ideal y el mundo sensorial, el ser y el no ser, recias rejas de la queja, que Platón apareja, y, empareja el ser y el no ser, la recia reja de la queja. La percepción platónica profunda apareja y empareja el mundo ideal y el mundo sensorial.

Con divagancia y sin divagancia, viénesenos, después de Heráclito y de Platón, la palabra de Miguel de Unamuno: "La palabra me tortura/y no hay cura; el postre surco me labra/la palabra, y de fe me da al abrigo/mi trastrigo, la palabra, recia reja/de mi queja." En que apareja Platón y empareja la recia reja de la queja de las palabras pareadas paradójicas de la forma ser y no ser, al través de la charnela bisagra dinámica dialéctica difusa y por la calle de en medio de la experiencia mental y la experiencia sensorial. Apareja Platón y empareja la recia reja de la queja en de por medio. La percepción platónica profunda apareja y empareja la recia reja de la queja entre el mundo ideal y el mundo sensorial.

Con divergencia y sin divergencia, los casos límite contradictorios caliginosos complementarios congruos de la forma ser y no ser, que devienen de Heráclito, han de tener equilibro dinámico dialéctico difuso dialógico en la línea frontera límbica límite heraclitoiana, en la consonancia proporcional de las alternas encadenadas sucesivas armonías simultáneas contradictorias, palabras pareadas paradójicas, recias rejas de la queja, de la forma ser y no ser, en el límite, no importa el momento, ha de ser, el equilibrio dinámico dialéctico difuso, medio al través tanto de lo efímero como de lo eterno, entre el ser y el noser, tanto del exceso como del defecto, tanto del consciente como del inconsciente, tanto de la tesis como de la antítesis, tanto del caos como del orden, tanto del universo en expansión como del universo en contracción, tanto de natura como de persona, tanto de la onda como de la partícula, tanto del sí como del no, tanto de la "Y" como de la "O", tanto de lo mental como de lo sensorial. Apareja Platón y empareja la recia reja de la queja. La percepción platónica profunda apareja y empareja la recia reja de la queja entre el mundo ideal y el mundo sensorial.

Con digresión y sin digresión, la percepción platónica profunda, la sensación interior platónica profunda, es la línea frontera límbica límite heraclitoiana, es la resolutiva optimalidad pretendida, es el medio aristotélico profundo, entre la impresión mental y la impresión material, entre el perfecto enunciado y la verdad cortazariana, entre la inteligencia y los sentidos, entre el exceso y el defecto, entre lo consciente y lo inconsciente, entre la tesis y la antítesis, entre la nada y el algo, es la charnela bisagra dinámica dialéctica difusa al través y entre la experiencia mental y la experiencia sensorial. Apareja Platón y empareja la recia reja de la queja. La percepción platónica profunda apareja y empareja la recia reja de la queja entre el mundo ideal y el mundo sensorial.

Si la unión armónica simultánea de contrarias tensoriales, si la consonancia proporcional de las alternas encadenadas sucesivas armonías compatibles contradictorias, son para las palabras pareadas paradójicas heraclitoianas, son para las fórmulas límbica fronteras fluctuantes flamantes, del descendemos y del no descendemos, del somos y del no somos, del ser y del no ser, de la experiencia mental y de la experiencia sensorial, recias rejas de la queja, y en de por medio ha de estar la charnela bisagra equilibrada dinámica dialéctica difusa, la percepción platónica profunda. Entonces sea dicho que la charnela bisagra equilibrada dinámica dialéctica difusa, la percepción platónica profunda la apareja y la ensilla Platón. Ergo vergo sea dicho que Platón ensilla y empareja la recia reja de la queja entre la experiencia mental y la experiencia sensorial. Ergo vergo sea dicho que la percepción platónica profunda apareja y empareja la recia reja de la queja entre el mundo ideal y el mundo sensorial.



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Miguel Homero Balza Lima


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