Entre las breñas, entre mitos y fundamentalismos

Al parecer los mitos siempre han sido fundamentales en Nuestra América, pero éstos no son en absoluto americanos. Según los estudiosos del tema, los mitos fueron creados por la imaginación europea, o tal vez vienen de más lejos aún, de la antigüedad judeo-helénica y asiática, y van a ser reformulados por los europeos maravillados de haber descubierto un " nuevo mundo".
Ya mucho tiempo después los europeos comienzan a crear sus teorías y surge el Estado moderno dando entrada a la modernidad y con ella a la explotación del hombre por el hombre y de todo recurso natural.

Para ello crean estructuras de gobierno, crean partidos políticos, crean una serie de organizaciones intervencionistas siempre a favor de la clase minoritaria pero con poder hegemónico, económico y financiero.

Luego surge en pleno desarrollo del capitalismo las tesis sobre El Capital hablando sobre el desarrollo y liberación de las llamadas fuerzas productivas.

Esa liberación de las fuerzas productivas llevaría a la liberación del hombre, a crear una conciencia social, a pensar y vivir en convivencia entre nosotros y en armonía con el ambiente.

Surgen los partidos modernos en el caso venezolano en los años 40 de la primera mitad del siglo XX. Los partidos según mi criterio se han transformado de ser instrumentos para el cambio y transformación social se convierten en obstáculos para el mismo, o sea son instrumentos que obedecen criterios para el control social, es decir "aguantan", retienen como represa a las comunidades, a las masas que claman desde siempre por una mejor sociedad.

Esos millones de hombres y mujeres que han volcado sus esperanzas en los ideales fundados en una mejor sociedad, arriesgando su vida, emulando ejemplos y predicas de anteriores generaciones de combatientes, de luchadores innatos sin mas interés que lograr los cambios tan deseados viene a terminar como un hombre masa, creado por el partido, hombre que no sigue ideas o proyectos, sino sigue a un "líder "de esos que son impuestos o cooptados por el índice de una mano ejecutante.

De esa forma surge el hombre-masa, un tipo de hombre que teniendo y conociendo su propia historia, es obligado a despojarse de ella para seguir a otros que les promete llegar a la meta tan deseada.

Es el hombre que ahora camina de prisa, montado nada mas que sobre unas cuantas abstracciones y que parece repetir de que todo es un mito o más que todo lo imaginado es una simple utopía :el socialismo es una utopía. Parece que es algo inalcanzable.

Esta hombre -masa es el hombre previamente vaciado de propia historia, de sus anhelos, si entrañas del pasado y transformado en un ser dócil adaptado a los intereses de un "alguien".
Hoy Venezuela es un enjambre, alimentado con la miel propia pero condimentado con el legado del Comandante Hugo, somos muchas, millones de abejas y tenemos un sólo vuelo y la meta es el Socialismo Revolucionario.


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Heriberto Rivera


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