COVID-19 comunitarios e importados. Diferencia ficticia o estrategia mediática

En principio el COVID-19, tuvo su origen en la ciudad de Wuhan, la extensa capital de Hubei en China Central, en donde se convirtió en epidemia, para posteriormente derivar en una Pandemia que continúa azotando la humanidad, con más de 9 millones de infectados y 473.000 fallecidos.

Lo expresado en las líneas anteriores, no deja ninguna duda, que, para cualquier país del mundo, diferente de China, todo caso de COOVID-19 sería un caso importado; bien porque la persona haya estado en el lugar de origen de la epidemia y se infectó, o porque estuvo en contacto con alguien que contrajo el virus de alguna persona, que por cualquier vía fue alcanzada por el virus originado en Wuhan.

En el caso venezolano, en algún momento de la Pandemia, se comenzó a hablar de "casos importados" y "casos comunitarios", hasta el punto de desarrollar dos curvas diferentes (una aplanada de los "casos comunitarios" que refleja de "eficiencia del gobierno nacional" y otra exponencial, que refleja la "ineficiencia de los gobiernos que adversan al régimen venezolano") cuando en realidad todos los casos al final son importados, directa o indirectamente. Según el Dr. Félix Oleta, ex Ministro de Salud, los "casos importados" fueron acuñados por primera vez el 15 de marzo, y los "comunitarios" el 24 de marzo, los que la OMS llama "casos autóctonos".

Es así como, se deduce que para la Comisión Presidencial del COVID-19, un caso importado, es aquel que ingresa al país, y al realizarle la prueba rápida resulta positivo; por cierto, estas pruebas son altamente sensibles a dar positivo, son de carácter cualitativo, por lo que en muchas oportunidades fueron utilizadas para corroborar la PCR; y un "caso comunitario", es aquel que se infectó dentro del país, al estar en contacto con alguien, también dentro del país, que fue contaminado por un connacional venido de Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador o de cualquier país no afecto al gobierno.

En la retórica gubernamental, pareciera dársele la mayor importancia a los casos definidos "como comunitarios", concentrando el mayor esfuerzo en cortar la cadena de contagio interna, olvidando por error o deliberadamente, que el mayor esfuerzo, debió concentrarse en los llamados casos importados, cuyo aumento progresivo y exponencial es endilgado a un manejo irresponsable de la Pandemia por parte de los gobiernos vecinos hostiles al régimen venezolano. ¿No se han percatado que las comparaciones que se realizan todos los días con otros países de la región nunca se menciona a Nicaragua, por ejemplo? ¿Será que Nicaragua está muy bien y realiza tantas "pruebas rápidas" como las que se realizan en Venezuela?

En la poca importancia que pareciera dársele a los casos importados, solo se menciona la cifra general sin mayores detalles, no se saben cuándo llegaron, su identificación, hacia donde se dirigían; a veces uno llega a pensar que no se trata de connacionales los llamados "casos importados", e incluso se olvida que las verdaderas razones por las cuales se fueron y por las que regresan e intentan hacer creer que la diaspora no tiene nada que ver con la tragedia humana que azota a toda la sociedad en casi una década.

La manipulación se expresa a través de varias piezas de un discurso bien elaborado por el Dr. Jorge Rodríguez, el Gebel del gobierno nacional, en su manejo magistral de los medios:

  1. Ocupamos el primer lugar en el mundo en cuanto a la realización de pruebas rápidas, sin costo alguno, por cada millón de habitantes(38.122/millón), lo cual se compara con las pruebas que se realizan en los países adversos al gobierno venezolano para demostrar que aquellos desarrollan una pésima gestión frente al COVID-19 en sus países. El estudio comparativo es desleal y amañado, ya que, se compara "pruebas rápidas" +PCR que se realizan en el país Vs PCR, realizadas en los países adversos. Es una especie de juego de dominó con piedras marcadas y cuando el adversario se descuida, le escondemos alguna piedra.

  2. Se presentan dos curvas, una de los "casos comunitarios" y otras de los "casos importados", cuando al final, son todos venezolanos infectados que están en el país y deben ser atendidos sin discriminación alguna, vengan de un país adverso o aliado.

  3. Se esmeran en demostrar que estamos recibiendo con amor y las mejores condiciones a miles de compatriotas (60.000), y a la hora decir razones de la emigración se las atribuyen a la manipulación mediáticas de los países a donde se fueron, situación cuya veracidad no se puede verificar y nada mencionan de las verdaderas razones de la emigración que destrozó la familia venezolana.

  4. Nunca se ha explicado la notable diferencia entre las "pruebas rápidas" y las "PCR", de hacerlo, toda su estrategia mediática rodaría por el suelo:

  5. Las "pruebas rápidas", tienen un grado de confiabilidad entre 64 y 80%, son altamente sensibles a dar resultados positivos, son de carácter cualitativo, no detectan la presencia del virus, sino la activación de los anticuerpos, ante la presencia de este, por otra parte, en la aparición temprana de la fiebre, las concentraciones de IgM(antígenos) de COVID-19, pueden estar por debajo de los niveles detectables, de manera que, teniendo el paciente una infección primaria pudiera no detectarse; además los anticuerpos detectados en la "prueba rápida" podrían resultar de una infección previa y no de la infección aguda para la cual se está requiriendo el diagnóstico, por lo que se estaría en presencia de un falso positivo.

  6. Las "PCR" en cambio, detecta el fragmento del material genético propio del virus; tiene una confiabilidad de 90%, es más compleja ya que se necesita personal especializado y entrenado para su correcta utilización, detecta el virus en las primeras fases respiratorias, así mismo cuantifica el grado de la infección.

  7. Nunca se ha informado cual es el porcentaje de "pruebas rápidas" positivas y negativas del más de un millón de pruebas rápidas realizadas(1.143.683 al 22/06), tal como lo hacen los cubanos; lo cual debería tener alguna correlación con los casos infectados en el país y el porcentaje de estos que se detectó con las "pruebas rápidas", siendo que este tipo de pruebas tiene alta sensibilidad a dar positivo, por lo que en Pandemias anteriores en el pasado se utilizaban para corroborar las PCR cuando estas resultaban positivas. Por otra parte, cuando un paciente sintomatológico resulta negativo en una prueba rápida se le debe realizar la PCR. Pareciera que lo importante de las "pruebas rápidas" es la cantidad de pruebas realizadas y no los resultados de la alerta temprana para la toma de decisiones en un momento definido, tal como se establece explícitamente por el gobierno nacional.

8. La dispersión de la vocería sin un formato permanente para suministra información útil, completa oportuna y confiable, genera una gran confusión; lo que no se sabe si es desorganización, falta de comunicación o una operación mediática deliberada; por ejemplo este 21 de junio, el Alcalde de Maracaibo anuncia que hay 600 casos positivos detectados por la prueba rápida, en espera de PCR para confirmar; luego el Gobernador del Estado anuncia que hay 587 casos confirmados, al día siguiente el 22 de junio, el Vicepresidente de Comunicación y Turismo, informa que de los 128 casos confirmados en el país, en Zulia durante las últimas 24 horas hay 20 casos. ¿Y entonces? Alguien tiene algunas fallas en las cifras.

Bueno como puede observarse, los informes generan una gran incertidumbre, y el hecho de que siempre repitan que dicen la verdad al pueblo, en el fondo es porque saben que generan siempre muchas dudas, tratando de convertir la Pandemia mediáticamente en su aliada para enfrentar adversarios internos y externos en su afán de perpetuarse en el poder sobre la tragedia que sufre la sociedad venezolana, con un salario de 3 dólares, cuando la canasta según CENDA llegó a 286 dólares en el mes de mayo, la poca producción petrolera rumbo a cero barriles, por exceso de inventarios e imposibilidad de vender el petróleo, sin electricidad, sin agua, en una economía que ha caído consecutivamente durante seis años.

Cuando el teatro de operaciones en la realidad empieza a alejarse aceleradamente del teatro de operaciones en la realidad mediática, las pocas adhesiones del pueblo al gobierno (entre 15 a 20%) siguen su trasvase en silencio hacia cualquier opción que no esté con el gobierno, razón por la cual no se atreven a realizar elecciones con transparencia y garantías de confiabilidad; sino, enfrentarse electoralmente, teniendo como "arbitro" a un CNE puesto por el TSJ; y lo más desvergonzado, teniendo como adversarios a partidos políticos que se dicen opositores, cuyas directivas también las decide el TSJ; el instrumento fundamental del gobierno en su camino acelerado a la ratificación de la Autocracia.

Esas elecciones entre el gobierno y "la mesita", que no llega ni a taburete de bar de mala muerte, es la clásica configuración, de una pelea entre tigre y burro con reumatismo. ¿Quién ganará esa pelea? Me imagino que los burros, comprados con los dólares de Alex Saab, "El prisionero de Cabo Verde", no serán; pero a ellos no les importa perder elecciones, ya ganaron suficientes dólares para vivir tranquilos, sobre el sacrificio de la sociedad venezolana. Esa unidad, entre el gobierno y "la mesita", es una unidad perfecta, ya que, como lo reza el adagio popular: "Los burros del mismo pelo, cuando se ven, se saludan".



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Roger Lázaro


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