Cuentos perrunos Núm. 1

La gente sin boca

Esta es la historia de dos perritos, Tato y Ponketa que caminan por un calle solitaria en una ciudad desconocida. Tato ladra (conversa) con Ponketa y le dice lo siguiente:

-¡Viste otro humano sin boca! Los humanos ya no tienen boca, no hablan, no gritan, no ríen.

-De verdad Tato, no podemos ver sus colmillos, serán que están enfermos.

-Yo creo que sí, ya no salen a las calles, no abren los locales, ya no andan en sus móviles.

-Si Tato…lo más triste es que ya nadie nos hace cariño, ni nos dan de comer.

-Bueno, tampoco hay nadie que nos maltrate, ni nos corran de las casa, ni no espanten de las bolsas de comida.

-Aquí pasa algo muy raro, los humanos no tienen boca

-Tato ya te dije: no le vemos sus colmillos, pero seguro tienen la boca escondida.

-Bueno…bueno…No le vemos sus colmillos, no salen, no hay humanos en las calles.

-¡Tato, me muero de hambre!…ayer tampoco conseguimos nada de comer.

-Sigamos buscando, tal vez hoy encontremos uno de esos humanos que usan bastón y pelaje blanco y nos den algo de comida.

-¡Ojala Tato!... ¿te acuerdas de esos humanos que todas las tardes venían a traernos comida, unos de bastón, con el pelaje muy blanco y la carita arrugada? Esos no vinieron más.

-Sera que están escondidos, pero ¿Por qué?

-¿Sera que los mataron? …¡Ahh! ¿y si después viene a matar a los perros, como antes hacía el móvil blanco?..¿O si vienen otra vez los humanos aquellos, que traían carne con sabor raro y nuestros amigos que la comieron se quedaron dormidos? ¿Qué haremos?

-Ponketa, que pasara con los humanos sin boca…Necesitamos comer.

Tato y Ponketa son dos perritos mestizos, botados a la calles hace varios meses como muchos de ellos, por dueños irresponsables. Hoy en su inocencia perruna, desconocen que los humanos están en cuarentena, que no pueden ver sus colmillos por el usos de tapaboca y que no ríen o no hablan mucho, porque se encuentran consternados, preocupados por la situación actual de la pandemia coronavirus. En especial los adultos mayores se encuentran confinados por ser el grupo más vulnerable. Eran ellos, quienes frecuentemente se encargaban de dar comida a los animales que viven en las calles.

Mientras tanto, cientos de animales hoy día deambulan por las calles, sin recibir ese apoyo con alimentos y cariño que otras veces les proporcionaban algunas almas generosas, aunque fuese un poco. Dentro de tus posibilidades trata de facilitar alimentos y agua a los animales (perros y gatos) que convivan en tu comunidad o algún caso de animal que se vea muy desnutrido. Será tú pequeño, pero gran aporte en estos momentos. Recuerda enfrentar el maltrato animal y sensibilizar a tu familia sobre el respeto a la vida.

Perros y gatos no logran comprender la situación actual, pero les afecta mucho. Ellos dependen de nosotros, incluso los que viven en la calle, aunque no te hayas dado cuenta de esta situación. Contamos con tu apoyo.

¡Vamos a bridar amor y atención a los animales en tiempos del coronavirus!

Apoya a los proteccionistas de tu localidad.


 



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José Gregorio De Sousa Infante

Licenciado en Estudios Ambientales. Abogado. Comunicador Social. Guardaparque

 ecoinfante@gmail.com      @joseinfante2016

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