El Estado empresario

La minería, las perlas y demás actividades de esa índole en el período colonial venezolano dio paso al trabajo de la tierra. Tierra donde antes las comunidades aborígenes tenían una división social del trabajo fundamentado en la caza, pesca y recolección de frutos silvestres, según el historiador Dr. Rafael Arráez Lucca en el foro "Democracia y Libre Empresa", llevado a cabo el 1° de noviembre de 2019 en el Auditorio Dr. Rafael Quero Silva de la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto. La mediación tecnológica, acotó, estuvo representada según acotó el ponente por la introducción del Molino de Trigo, elemento que permitió desarrollar actividades de producción novedosa, además de comercio de frutos inicialmente entre 1600 y 1700, donde destacó el añil, tabaco, algodón; el cacao se impuso como factor principal de la economía hacia 1630-1632, con la Compañía Guipuzcuana, como ha sido estudiado por el maestro Eduardo Arcila Farías.

Por su parte, el frente marítimo atlántico dio lugar a un comercio muy abultado por esas islas limítrofes hacia 1630 y la Compañía Guipuzcuana fue un monopolio comercial que limitó el comercio libre como no fuera a través del "contrabando"; lo que hace inferir que tal actividad es cosa vieja en este territorio hasta constituir parte de lo que se podría decir el ser identitario nacional no muy feliz, o parte de la "ontología de lo actual". Asunto que ha sido muy bien descrita y analizada desde la perspectiva de la Psicología Social por el investigador Axel Capriles en una obra titulada (citamos de memoria) "Tío Conejo o la viveza del venezolano".

En lo atinente a los elementos humanos Arraáiz Lucca señaló que la señalada organización mercantil permitió la llegada de los vascos a Venezuela, hombres industriosos y así mismo hace que se fortalezca la relación con la metrópolis entre 1728 y 1774; monopolio que los blancos criollos se querían sacudir y abogan por el libre comercio. En ese sentido, uno de los hitos fundantes de tal inquietud lo constituye la "Rebelión de Juan Francisco de León" por 1760, dirigida contra Carlos III, de tal suerte que la Compañía Gupuzcuana fue acicate para la Independencia de Venezuela (tercera provincia más rica de Nueva España). Por cierto, otros vascos como son los fundadores de la Compañía de Jesús o Jesuitas, volvió a acotar Arráiz Lucca, fueron quienes extendieron o introdujeron el cultivo del café en Guayana, siglo XIX. Tiempo en que en general Venezuela fue el segundo productor de ese rubro; de tal suerte que hasta esa época se podría decir que se remonta la idea la libre empresa en Venezuela y luego serían los ricos del mantuanaje caraqueño el segmento que como actor social fundamental promocionó el proceso de la independencia política y militar, como una forma de favorecer la soberanía económica de la nación entones en proceso de gestación.

Bien dicen que un proyecto de Estado-Nación en última instancia no es más que el proyecto del grupo político dominante. En efecto Arturo Sosa-Abascal en su "Ensayo sobre el Positivismo Político Venezolano" (Ediciones Centauro. Caracas. 1985) señala, citando a Ruggiero Romano que "Debe, sin embargo, tenerse presente que un proyecto nacional no es sino la expresión, por lo general, de unos intereses de grupo, definidos de una manera consciente o no" (p. VIII).

Así, el modelo sociopolítico que se impuso en el país fue de una clase social ilustrada elitista y liberal con modalidades particulares como lo vendría a indicar la llamada "Ley del 10 de abril de 1834". Igualmente, por esos años llegan a Venezuela familias alemanas, inglesas y corzas, siguió narrando Rafael Arráiz-Lucca; protestantes y por tanto con su ética de trabajo, creadoras las primeras denominadas "Casas Comerciales", dedicadas a la importación y exportación, así como también fungieron de prestamistas, hasta en 1880 aparece el Banco de Maracaibo. El dominio comercial era precisamente de las casas comerciales, por ejemplo, en Barquisimeto este minicronista recuerda haber leído sobre la Casa Bloomg y CIA., que comerciaba con cueros y otros rubros derivados de la producción agropecuaria de la ciudad-región que según el historiador Dr. Reinaldo Rojas se ha establecido en centro occidente desde el periodo colonial, 1530-1810 (Historia Social de la Región de Barquisimeto, 1530-1810. Academia Nacional de la Historia. Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1995).

Por contraste, volviendo a los apuntes tomados de la exposición del también historiador Rafael Arráiz Lucca, "La tragedia de las guerras del siglo XIX", 39 según se cuenta, limitaron la dinámica de la actividad tanto de las plantaciones como de las haciendas de productos y ganado mayor y menor, el comercio y la artesanía; en cambio, cuando Guzmán Blanco establece una especie de acuerdo con los caudillos del siglo XIX, permitió la construcción de ferrocarriles en Venezuela con tecnología inglesa y francesa. Todos con salida hacia los puertos y a través de ello se consolidó el modelo agrario-exportador, pero no favoreció la ampliación y consolidación de la agroindustria nacional o el mercado interno.

Esa característica no se modificó en los sustancial en el siglo XX, al contrario, se profundizó. Principalmente por la irrupción en 1914 del pozo petrolero zuliano conocido como Zumaque I, sólo cambió de rubro con el modelo minero-extractivo de hidrocarburos que hoy, cien años después, aproximadamente está agotado. Venezuela en 2019 no es ya una nación petrolera y debe buscar con urgencia otras áreas de explotación; una de cuyas posibilidades lo vuelve a ser la agroindustria, volver al suelo, a "La alegría de la tierra", para decirlo así con el título de un libro de Mario Briceño Iragorry; por lo que se concluye que el empresariado venezolano tiene una gran oportunidad, pero a condición de que el entorno jurídico-político favorezca las inversiones. Ya ello es a lo que apuesta FEDECAMAS.

En ese sentido, la práctica del Estado Empresario en Venezuela tuvo su origen en la fundación de la Corporación Venezolana de Fomento y se desarrolla un parque industrial básico inicial entre 1947 y 1989, cuya idea matriz es la de cerrar las importaciones o cobrar altos aranceles, es el famoso "Compre venezolano" de la "Política sustitutiva de importaciones"; sin embargo, el estatismo con la democracia se va consolidando y principalmente con Carlos Andrés Pérez, pero se vuelve a cerrar con él en 1989, pues la caída del Muro de Berlín (1989) se impone el cambio de perspectivas. Con la política de "El Gran Viraje" intenta desarrollar una "Economía de Mercado", en la que al perecer se inscriben también además de Venezuela, México y Argentina.

Pero con el comandante Hugo Chávez el "Estado Empresario" vuelve a tomar protagonismo", durante al menos una década logra reimpulsar la renta petrolera; sin embargo, una nueva crisis cíclica del sistema-mundo capitalista de las energías, además del sacudimiento que en 2002 supuso la huelga de PDVSA, entre otros factores, tenemos que en 2014 se agotó el modelo de la economía petrolera en Venezuela.

Luego, se impone la necesidad que la gente esté haciendo "lo que el Estado no puede hacer" (¿?), esto es, desarrollar la industria en todas sus posibilidades por áreas de producción y distribución. FEDECAMAS, el sindicato empresarial venezolano, ¿estará dispuesto a hacerlo en las condiciones jurídico-políticas actuales o seguirá pugnando por un cambio de régimen?

Precisamente ese fue el tema que abordó la Dra. Collette Capriles con su ponencia titulada "Las fragilidades de la Democracia", quien de entrada recordó por esos días se estaban cumpliendo 61 años 61 años del Pacto de Punto Fijo (31 de octubre de 1958-2019) y adelantó de inmediato que Venezuela por virtud de ese acuerdo en las décadas de 1960, 70, 80 y 90, en sus palabras representó un "ejemplo de modelo de democracia"; y la sociedad civil tendría hoy el mandato de realizar la recuperación institucional, reestablecer el tejido social, los partidos políticos, la sociedad civil y los valores democráticos; luego expuso el concepto que impresionó sobremanera, a saber, que la democracia es una institución frágil, en cambio las dictaduras son fuertes. Así, de la exposición oral de la Dra. capriles y sin láminas de powerd-, entendimos que, a falta de indicación contraria, tres reglas fundamentales sostienen la democracia, a saber, (a) la participación; (b) la limitación al poder; (c) el sistema de reglas para impedir que se acumule poder: separación de poderes.

Los ejemplos remotos de Grecia y la Democracia ateniense de alternancia entre la aristocracia ciudadana, por su puesto, según los valores políticos de la época, mantuvo la relación gobernante-gobernado y estratificada por trabajadores-esclavos, militares- defensores de la ciudad-estado, gobernantes-filósofo (Pericles), por citar de memoria algunas nociones expuestas allí brillantemente pero muy rápidamente; y la república romana igualmente con la separación entre cónsules, senadores y/o tribunos de la plebe. Ambas experiencias históricas introducen precisamente las categorías de este sistema, cuyo corolario es que la incertidumbre es "propia" de la democracia. Ello por los equilibrios que exige y hay que establecer.

La figura de la alternancia supone en la práctica que nadie tiene el poder absoluto, que coexisten poderes separados más allá de la influencia de los demagogos que recurren siempre a la manida expresión "pueblo" que, en sí, aparte de ser sujeto gramatical, sostuvo Collette Capriles, es la unidad política, agente y sujeto de la soberanía; pero también se usa como sinónimo de clase baja y plebe. También se tiene que en el discurso populista se establece un antagonismo entre élite y pueblo; igualmente, el populismo suele señalar que la democracia liberal-representativa no es más que una traición al pueblo; al respecto acota la exponente que el populismo quiere ser más democrático que la democracia misma, de tal suerte que es una potencia antidemocrática.

Cerró la Dra. Capriles señalando que los fenómenos políticos de las democracias liberales y representativas tienen que afrontar (a) la distorsión del discurso populista y su exaltación del "Estado del Bienestar", el anatema de los ricos y el Imperio; (b) el populismo es un peligro, no es de izquierda ni de derecha; lo fundamental es recuperar la alternancia política, no excluir sino reconocer y reconstruir la democracia, que es una reconstrucción lenta; ¿por eso trabajan con grupos de jóvenes a través de ONG que promueven los valores democráticos, grupos de opinión, entre otros?

Refiriéndose a la coyuntura actual venezolana, acotó que "Estamos en un proceso de transición", se requiere apoyo de la FANB, gremios, sociedad civil, buscar nuevos actores y en ello se avanza y se retrocede; pero son procesos lentos ni predecibles y exige negociación, los ejemplos históricos que se tienen de "democracia" que siguen el modelo norteamericano son Libia, Egipto, Irak se puede decir hoy que no necesariamente van hacia la democracia, es la fragilidad acotada antes.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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