Los pérfidos secuestraron las esperanzas de la patria

La historia que no debemos olvidar (III parte)

Era la Venezuela del Petróleo, la del "oro negro" o "el excremento del diablo" para decirlo en palabras de Pedro Pablo Pérez Alfonzo al referirse al petróleo y a la derivación que este mineral tiene sobre el conducción de las economías de países que poseen este recurso natural, como Venezuela. Era también la Venezuela donde comienza la emergencia de nuevos líderes que se destacaron en las luchas contra la dictadura de General Juan Vicente Gómez, que con el cínico lema de "unión, paz y trabajo" muchos de ellos dieron la vida, otros fueron encarcelado, torturados y perseguidos hasta el exilio, pero fundamentalmente me voy a referir a tres de ellos, para condensar el estudio y desarrollar su análisis sociopolítico en el presente artículo, por sus características peculiares muy reconocidas, como personajes claves en el medio político de la época de la Venezuela regentada bajo el oprobio dictatorial, disfrazado de democracia, sobre todo en los últimos cuarenta años de la Cuarta República, bajo el sistema de la Democracia Representativa y a quienes le debemos el trágico desastre que depauperó los cimientos preciados de la dignidad venezolanista. Son ellos: Rómulo Betancourt, Jovito Villalba y Rafael Caldera. De los dos primeros podemos decir que tuvieron su bautismo político en los carnavales de la Semana del Estudiante, en febrero de 1928, de allí a la cárcel y el exilio, aun portando sus respectivas máscaras y disfraces, ya que nunca tuvieron intensiones, ni tiempo para quitárselas, lo que los caracterizó por el resto de sus vidas políticas, la marcada hipocresía, con la que engañaron y masacraron al pueblo venezolano.

De Rómulo sabemos que en sus inicios siempre llevó "la revolución en los labios" hasta vivir de ella y hacerse un connotado político al servicio de la burguesía nacional y del imperialismo norteamericano, que se va forjando sobre la escoria que moldea la vil idea imperialista de vender e hipotecar groseramente la riqueza de la patria venezolana, al poderío yanqui, lo que se hizo una costumbres sistemática en los contornos politiqueros, y regalar el petróleo y las demás riquezas naturales, que los gobiernos de Norteamérica le exigieran, como expresa Pablo Neruda en su poema "Un Demócrata Extraño", referido a Betancourt que a continuación transcribo,

"Un demócrata extraño

Betancourt se sentó en las esperanzas

de Venezuela como un fardo espeso,

este señor es cuadrado por fuera

y es opaco por dentro como un queso:

estudió mucho para Presidente

(para ser hombre nunca tuvo tiempo).

Al fin en Nueva York le dieron títulos

de especialista en leyes y gobiernos,

recomendado por Muñoz Marín

los gringos lo estudiaron un momento

y lo depositaron en Caracas,

empaquetado en sus conocimientos:

aprendió inglés para cumplir sus órdenes,

en todo fue cumplido y circunspecto:

ojos y oídos hacia Norteamérica

y para Venezuela sordo y ciego…"

Y el pobre Betancourt fue convertido

en un triste Caín de nuestro tiempo.

Entonces en Caracas floreció

una sublevación de niños tiernos:

aquellos estudiantes insumisos

se atrincheraron en su descontento.

Betancourt, el guerrero envió de prisa

sus policías y sus regimientos,

sus tanques, sus aviones, sus fusiles

y ametralló a los niños indefensos,

y frente a sus escuelas enlutadas

entre los pizarrones y cuadernos

este demócrata "norteamericano"

dejó docenas de pequeños muertos.

Otra vez Venezuela ensangrentada

Herodes Betancourt guardó silencio.

Betancourt fue uno de los progenitores del Partido Acción Democrática (13 de septiembre de 1941), es partícipe fundamental en el golpe de estado que derroca al Presidente Medina Angarita, el 18 de octubre del año 1945, siendo él, (Betancourt) quien luego preside aquella Junta de Gobierno autollamada "Revolucionaria", que según Freddy J. Melo, fue "encubridor del accionar de la embajada norteña en el derrocamiento de Rómulo Gallegos" el 24 de noviembre de 1948. Bien sabemos que en 1948, meses después de haber sido electo Presidente democráticamente, el ilustre escritor venezolano Rómulo Gallego, fue derrocado por una insurrección de militares y políticos, instalándose una Junta Militar presidida por el Coronel Carlos Delgado Chalbaud e integrada por los tenientes coroneles, Marcos Pérez Jiménez y Luis Llovera Páez.

Es bueno aclarar en este trabajo que Rómulo Betancourt no fue fundador del Partido Comunista de Venezuela (PCV) como lo han divulgado algunos personeros, con la clara intención de confundir a la opinión pública, he encontrado algunas informaciones que aclaran esta situación: "Entre 1931 y 1935 fue miembro del Buró Político del Partido Comunista Costarricense", al respecto, he conseguido en Wikipedia, la siguiente información del Partido Comunista de Costa Rica,

El Partido Comunista Costarricense fue fundado el 16 de junio de 1931 originalmente como Bloque de Obreros y Campesinos, luego Partido Comunista Costarricense, cuyo líder principal fue el declarado benemérito de la patria costarricense (héroe nacional) Manuel Mora Valverde, junto a la escritora y dirigente Carmen Lyra, y al dirigente bananero y gran escritor Carlos Luis Fallas, junto al gran intelectual Carlos Luis Sáenz, y contó con la simpatía de otras figuras destacadas como el poeta Isaac Felipe Azofeifa, el escritor Fabián Dobles (militante), el escritor Joaquín García Monge, el poeta Jorge Debravo (militante) y el futuro presidente venezolano, entonces exilado, Rómulo Betancourt (quien también fue militante). (El subrayado es nuestro). Fuente: es.wikipedia.org

De Jovito Villalba también podemos decir que jugó un papel de buen negociador y politiquero, después de participar en las manifestaciones de la semana del estudiante del año 1928 y las huelgas de los obreros petroleros del año 1936, llegando a ser candidato presidencial del partido, Unión Republicana Democrática (URD), del que no es su fundador, como se ha creído históricamente. Este partido, (URD), es fundado el 18 diciembre de 1945 por Isaac Pardo, Elías Toro, Luis Felipe Vegas, Andrés Germán Otero, Jorge Figarella, Amílcar Peraza, Jesús Leopoldo Sánchez, Eduardo Arnal y Fernando Bolívar.

Jóvito Villalba en el mes de marzo de 1946 se acercó al partido URD anunciando que le haría oposición al gobierno (…). La llegada de Villalba a URD daría a este partido un perfil más popular, más conectado a las masas, pero al mismo tiempo lo contaminaría de una posición personalista lo cual produjo la salida de los fundadores y un cambio de dirección en sus principios y postulados originales, para hacer sus nefastas negociaciones.

URD, con Jóvito Villalba al frente y con el apoyo de todos los partidos políticos que adversaban la dictadura de Marcos Pérez Giménez, gana las elecciones de noviembre de 1952, para elegir una Constituyente que a su vez nombraría un Presidente, pero Jóvito Villalba no asume, y abandona el país dejando "embarcados" a sus seguidores, no sabemos a ciencia cierta, si fue una decisión deliberada de su parte, prefiriendo aceptar la posición del gobierno de Pérez Jiménez y el posterior exilio dorado, o en realdad fue presionado bajo rigurosa persecución por el régimen del dictador Marcos Evangelista Pérez Jiménez (lo cual dudo), Según el Diario Vea en su columna diaria "Tal Día Como Hoy" del 30/11/2013, dice:

"URD, cuyo máximo líder era el doctor Jóvito Villalba, ganador de las elecciones del 30 de noviembre, se negó a llamar al pueblo a defender los resultados. Militantes comunistas que fueron a la casa de URD para proponer una acción conjunta contra el golpe, fueron echados del local acusándolos de "provocadores". URD no tenía intención de luchar sino de negociar".

En realidad, ¿qué le pasó a Jóvito?... no tuvo la valentía de hacer valer la voluntad popular expresada a su favor a través de las urnas electorales? o, simplemente podemos entender, a nuestro modo de ver las cosas, (muy personales), que se intimidó, para regresar al feliz exilio, y volver nuevamente al país, después del 23 de enero de 1958, cuando "la mesa ya estaba servida" y propone la "unidad de todas las fuerzas democráticas". Lo cierto es que su actitud significó una evidente traición al pueblo de Venezuela. Eso es lo que en realidad entendemos, de acuerdo a sus más visibles acciones políticas. Ojo…Es mi opinión.

Pero según algunas investigaciones que he venido adelantando en cuanto a la conducta política de Jóvito Villalba, frente a los jefes de la dictadura he encontrado un testimonio de Régulo Fermín Bermúdez uno de adláteres de Pedro Estrada, el máximo Jefe de la Seguridad Nacional, la policía política en Venezuela durante el régimen de Marcos Pérez Giménez en el libro "Conversaciones con Gonzalo Ramírez Cubillan" donde dice:

"Un día me dijo Estrada, me vas a hacer un favor, busca a nuestro amigo Aquiles Benítez y le dices que le voy a tener que allanar la casa, así que le estoy dando tiempo para sacar de su casa cualquier cosa que lo comprometa, eso sí, me avisas cuando le hayas dado este mensaje. (…) Recuerdo que eso fue el 7 de diciembre de 1952. Le referí (a Aquiles Benítez) que el gobierno sospechaba que él tenía escondido a Jóvito Villalba en su casa y que por tal razón iba a ocurrir tal allanamiento, pero que Estrada se lo mandaba a decir conmigo para que tomara las medidas necesarias y se evitara problemas. Benítez me informó que Jóvito ya se había ido de su casa y yo di por cierta la información. (…) En un receso llamé a Pedro Estrada y le dije, estoy en casa de Aquiles, (…) pero ya cumplí tu encargo y debo decirte que aquí no está Jóvito, puedes proceder a ordenar el allanamiento. (Fermín Bermúdez y Ramírez Cubillan)

Visto este testimonio podemos ahora entender que Jóvito Villalba era un protegido del régimen dictatorial, engañando de manera impune al pueblo que depositó su confianza en las elecciones de noviembre de 1952, mientras se escondía en la casa de uno los esbirros de la Dictadura. La pregunta es: ¿de quién se escondía? Y para qué.

El tercer personaje del cual vamos a tratar en este trabajo, se trata de Rafael Caldera, que no fue bautizado como político en las luchas estudiantiles de febrero de 1928 y tampoco en las del otro febrero de las protestas laborales del año 36, amigo y colaborador de López Contreras , quien lo nombra subdirector de la Oficina Nacional Del Trabajo y desde allí se distingue como miembro de la comisión que redacta la complaciente Ley del Trabajo, con la que se benefició la oligarquía venezolana, explotando miserablemente a la clase obrera, durante el resto del siglo XX, (Hasta la llegada de Chávez en 1999).

Caldera funda la Unión Nacional de Estudiantes UNE, (1937) agrupación política señalada en sus inicios por un ideario afín al falangismo español , Fue creador del Partido denominado Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), fundado el 13 de enero de 1946, en Caracas, como partido de tendencia socialcristiana, con el lema "Por la justicia social de una Venezuela mejor", que de acuerdo con los postulados expuestos al momento de su creación, Copei es un partido nacional policlasista, progresista y frontalmente anticomunista. Pedro del Corral fue su primer Presidente y José Antonio Pérez Díaz el primer Secretario General. Caldera no figuró en la directiva porque ejercía el cargo oficial nada más y nada menos, que de Procurador General de la Nación, del Gobierno golpista presidido por Rómulo Betancourt.

Cuando se produce el golpe del 18 de octubre de 1945 para derrocar al Presidente Medina Angarita, tanto los miembros de UNE, con Luis Herrera Campins como vocero, como el propio Rafael Caldera, manifestaron su inmediato apoyo a la mal llamada "revolución de octubre". Ocho días más tarde, Rómulo Betancourt, Presidente de la Junta "Revolucionaria" de Gobierno, integrada por: Raúl Leoni, Valmore Rodríguez, Rómulo Betancourt, quien la preside, Edmundo Fernández, Luis Beltrán Prieto Figueroa, (secretario de la Junta golpista), Gonzalo Barrios y los militares: Carlos Delgado Chalbaud y Mario Ricardo Vargas, nombra a Caldera Procurador General de la Nación y según José Sant Roz:

"Cuando derrocan a gallegos, entre los primeros en presentarse a Miraflores para ofrecer sus servicios al nuevo gobierno, se encuentran Rafael Caldera y Jóvito Villalba. Van a solicitar gobernaciones para sus seguidores y se mostraban, a decir de Alirio Ugarte Pelayo, contentos y eufóricos. Caldera estaba gratamente impresionado por el valor y el carácter de Pérez Jiménez. "Es todo un jefe", decía, "lo que el país necesita para salir del caos".

Cuando se está por gestarse otro Golpe, el del 2 de diciembre de 1952, en la elección que pierde Pérez Jiménez, de nuevo salta Caldera con el objeto de pedir y de chantajear a un mismo tiempo. Le participa Caldera a Laureano que COPEI no concurrirá a la Constituyente, a menos que se le reserve a su partido un mínimo de tres Carteras y unas siete gobernaciones. Le aclara al ministro de Relaciones Interiores: "Los copeyanos no contribuiremos a fomentar disturbios. Somos gente de orden y no estamos dispuestos a hacer el juego a comunistas, adecos y urredecos. Tampoco conspiramos. Ustedes podrían entenderse con nosotros mejor que con nadie. Aún no me explico por qué no fuimos juntos a las urnas..." (www.aporrea.org.com)

Este es el itinerario de Caldera, para llegar al origen de Copei: en el año 1936, encabeza la Unión Nacional Estudiantil UNE, separada de la Federación de Estudiantes de Venezuela en ese mismo año, que es cuando empieza su lucha política; en octubre de 1938, dirigentes de UNE fundan el partido Acción Electoral, que en 1942 se integra al Movimiento de Acción Nacionalista (MAN) que dirigió durante toda su vida el Sr. Germán Borregales , para conformar luego el partido Acción Nacional, luego de haber obtenido, el MAN, dos diputados al Congreso: Rafael Caldera y Pedro Lara Peña.

Tres meses después del derrocamiento del Presidente Medina, Caldera y sus compañeros seguían siendo afectos a esa mal llamada "revolución de octubre", demostrándolo en el discurso de instalación del partido verde, cuando dijo:

"La revolución de octubre se salvará si no la dejamos perder por la senda infecunda de nuestros anteriores golpes de Estado. Si queremos salvar este golpe hermoso realizado por un grupo de jóvenes abnegados (…) es necesario que nosotros hagamos nuestra la revolución, hagamos nuestros los propósitos, los ideales formulados por la revolución, que no podrían hallarse más hermosos en nuestra historia política. Hagamos nuestra la preocupación de esta hora. Si la hacemos, la Revolución será de todos los venezolanos y habremos salvado la patria". (Rafael Caldera:

http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/copei.htm)

Esta era la apreciación de un político conspirador que se inicia con una estrategia ramplona, donde ve el golpe de estado contra unos de los presidentes que daba paso a la consolidación de la democracia, como un "golpe hermoso", pero muy pronto comienza a dar muestras de su devaneo, que cada día lo profundiza y entonces comienza a adecuar su pensamiento politicastro, cuando en abril, desde San Cristóbal, Caldera inicia la oposición contra Acción Democrática y la Junta "Revolucionaria". Renuncia a la Procuraduría y Copei da sus inicios con Caldera. Pero ¿Qué hacía Rafael Caldera durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez? Veamos lo que dice Fermín Bermúdez en "Conversaciones con Gonzalo Ramírez Cubillan":

"Caldera estuvo todo el tiempo en Venezuela desde 1948 hasta 1957, vivía residenciado en Caracas, viajaba de vez en cuando con fines turísticos y también asistía a eventos religiosos internacionales y a reuniones y congresos de la internacional democratacristiana, daba clases en las universidades, ejercía su profesión de abogado, se ocupaba de su familia, mantenía relaciones con el clero por su conocida religiosidad y desde luego criticaba al gobierno en el Colegio San Ignacio, en los pasillos de las universidades, en los desayunos de primera comunión y en las piñatas en las que asistía, y sólo fue al final del régimen cuando fue detenido en la Seguridad Nacional, donde disfrutó de un tratamiento especial, recibía libros, tenía radio y máquina de escribir, le traían la comida de su casa, creo que jugaba ajedrez con Miguel Silvio Sanz quien le guardó toda clase de consideraciones, después, como se sabe, se asiló en la Nunciatura Apostólica y salió del país en fecha posterior a los movimientos militares de 1958 inmediatamente fue a reunirse con Betancourt y Villalba para participar en el acercamiento a los centros de poder en los EEUU. (Pág. 110)

A grandes rasgos podemos fotografiar estos tres personajes que muy claramente tenían el camino político definido para gobernar en Venezuela a favor de las roscas oligarcas, satisfaciendo desde Miraflores los codiciosos deseos del Imperio Norteamericano por el resto del siglo XX. Pues, estos tres personajes son nada más y nada menos que los progenitores del famoso Pacto de Punto Fijo, con el que nos "fregaron" por cuarenta largos años de ignominia y persecución, desheredándonos de nuestra pertenencia de patria, secuestrando nuestros más sagrados derechos, hasta vulnerar las vidas, que sucumbían en cada encuentro de lucha, por venezolanos, dueños auténticos de la gloriosa patria del Libertador Simón Bolívar.

HASTA LA PROXIMA ENTREGA.

reinaldoch@yahoo.es



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Reinaldo Chirinos

Licenciado en Educación Mención Desarrollo Cultural. Facilitador del INCES.

 reinaldoc06@gmail.com

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