La justicia de los precios

La Gaceta Oficial Extraordinaria número 6.397, da a conocer a la población venezolana el listado de los precios justos de los 25 productos acordados con los empresarios y agroindustriales del país.

"Los Precios Acordados que han sido establecidos en la presente Resolución, deben ser exhibidos en todos los establecimientos comerciales donde sean expendidos dichos productos y marcados en los mismos, conforme al ordenamiento jurídico vigente", reseña la Gaceta.

Los precios y de cómo deben ser determinados está presente en todo sistema económico y social, porque el hombre siempre ha tenido una necesidad, al menos subjetiva, de conocer qué precios son justos y cuáles injustos.

Además de la simplista visión que lo vincula al coste de producción, una de las causas que justifican el valor de los bienes es su utilidad para satisfacer necesidades, pero no explica aún por qué algunas especies valiosas tienen precios bajos y otras poco provechosas tienen precios elevados. La escolástica salmantina incorporó un elemento novedoso: el precio justo de las cosas depende también de la intensidad con la que los hombres deseen tenerlas, lo que explicaría también por qué los precios justos pueden cambiar en el tiempo o entre distintos lugares y, en consecuencia, permite afirmar que las variaciones sobre un precio justo no tienen por qué ser injustas.

Con esta acertada visión positiva de los mecanismos de funcionamiento de los mercados, la cuestión normativa de la justicia de los precios fue resuelta por la Escuela de Salamanca apoyándose en la noción de justicia conmutativa, cuyo fundamento estriba en la equivalencia de valores de los bienes intercambiados en cualquier transacción libre. Según aquellos, un precio justo sería el fijado para las transacciones celebradas en el mercado, siempre que no mediase coacción ni engaño, pues la libertad que habría conducido al acuerdo mutuamente provechoso garantizaría la equivalencia de valores y, como consecuencia, la justicia conmutativa.

De ahí se desprendería su crítica de la regulación política de los precios, que o bien provoca escasez o excedentes y genera un mercado negro o bien es inoperante, y también su condena de los monopolios de todo tipo. Un precio justo, pues, no es cosa distinta del precio de equilibrio o precio libre de mercado, tal como se determinaría en una economía libre.

No deberían olvidarse las reflexiones de aquellos autores cuando se trata sobre el precio del trabajo, es decir, sobre los salarios.

Las personas antes y después de que reciben su salario, debe revisar el presupuesto. Para esto es necesario tener información clara y exacta de cuánto gana y cuánto gasta. Hacer una lista de sus ingresos y egresos lo ayudará a darse cuenta de las obligaciones que deberá saldar una vez reciba su salario y, a su vez, lo ayudará a darse cuenta si hay algún rubro en el que esté destinando dinero de más.Ahorre , el ahorro es importante porque proporciona una estabilidad emocional y financiera. Adicionalmente, éste genera un hábito que a futuro juega a favor en el cumplimiento de metas y propósitos. una distribución en la cual no se sacrifique ni las necesidades básicas ni los gustos, si ahorramos más y no destinamos parte de nuestros ingresos a nuestro entretenimiento, será muy difícil mantener el hábito. Lo más importante es el equilibrio y la disciplina. conozca los límites de su presupuesto e intente no gastar más de lo que puede.



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Antonio J. Rodríguez L.


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