Nicolás parece estar bregando el premio Nobel de la Paz

 

Eso es lo que deduzco por las acciones políticas del Presidente Nicolás Maduro después de su reelección el pasado 20 de Mayo. Su obsesión por lograr la Paz con la oposición es muy parecida a la de Obama y Santos, los cuales se hicieron merecedores de ese premio. Si no es así, entonces es que sufre de sordera y confunde los términos: El pueblo chavista le gritó: "detengan los precios" y él parece que oyó "suelten los presos".

Yo entiendo que el Presidente Maduro, por ser sindicalista, esté formado para la negociación contractual y que él se sienta representante del "Sindicato Venezuela "negociando con los patronos Fedecamaras y Venencham" y que trate de "protegernos" con un buen Contrato de "Precios Justos". Esa imagen no es la real, pues el Gran Patrón es el Jefe del Gobierno, quien debe "defender" al pueblo de los empresarios que no tienen piedad con la miseria.

La Paz que quiere el Presidente Maduro pasa primero por lo económico. Con esos precios aumentando diariamente no puede haber paz, a menos que sea la "Paz de los sepulcros", la que se quiera obtener a costa del hambre que el pueblo sufre. Con el capitalismo nunca habrá paz.

Alguien dijo que: "No hay caminos para la Paz, sino que la Paz es el Camino"; de allí que dudemos de esos llamados a la Paz, que hace el Presidente para dialogar con los enemigos del pueblo, le den resultados. El gobierno revolucionario debe dedicar todos sus esfuerzos en construir una nueva economía no capitalista y dejar al capitalismo funcionando con sus leyes. El dialogo y la mediación son infructuosos ante un aparato productivo que no toma en cuenta al ser humano y lo considera una mercancía más que entra al mercado de la oferta y la demanda.

La Paz que lograron los Presidentes Barack Obama de USA y Juan Manuel Santos de Colombia y que les hizo acreedores del Premio Nobel de la Paz, que anualmente otorga la Academia Sueca, no esperamos sea la que logre el Presidente Nicolás Maduro en Venezuela. Esa Paz no la queremos. Sin Justicia y con hambre no se puede pensar en la Paz.

No es mi intención contribuir con la cayapa que le están haciendo al Presidente Maduro a través de esta página web, pero me está afectando tanto la situación económica, debido a la hiperinflación que estamos sufriendo, todos los que vivimos del Salario Mínimo, que quiero llamar la atención de los que asesoran y dirigen la política económica del gobierno, para que por favor aconsejen al Presidente: que no se ocupe tanto de los "políticos presos" y le dé prioridad a los "precios" de los alimentos. En dos palabras: Nos estamos muriendo de hambre y necesitamos medidas urgentes, ¡para yá!, mañana ya es tarde.

"Paz (amor) con hambre no dura y si dura no perdura", esa es la voz del pueblo, o sea la voz de Dios.

Juanveroes64@hotmail.com



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Juan Veroes


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