Cómo vamos a la contienda electoral del 22 de abril

Para el momento en que escribo estas líneas, es 27 de febrero, Día Nacional en Venezuela de los Derechos Humanos, motivado a la conmemoración del 29 aniversario del sacudón que estremeció la historia venezolana, mejor conocido como "El Caracazo".

Asimismo, tomando ese día como punto de partida, restarían 54 días para la celebración de comicios presidenciales en Venezuela. De más está recordar que dichas elecciones como lo hemos señalado en artículos anteriores, se dan en un marco no convencional para la Patria de Bolívar y de Hugo Chávez.

Es ahí, donde me quiero permitir hacer un breve balance de cómo vamos de cara a esa contienda electoral, a objeto de prepararnos para los eventuales escenarios que se nos pueden avecinar.

En lo político, el chavismo sin duda parte con un inmenso favoritismo, con las fuerzas políticas y sociales que respaldan a la Revolución nucleadas en torno a la candidatura de Nicolás Maduro. Por su parte, y es lamentable señalarlo, la mayoría de las fuerzas que integran la oposición venezolana, incluso aquellos que podíamos pensar que tenían una concepción más democrática, se han ido sumando al denominado escenario de la abstención y boicot electoral, a fin de deslegitimar dicha contienda, con el objeto de justificar un Golpe de Estado, la reactivación de actos terroristas (guarimbas), una guerra civil, una intervención militar extranjera o la combinación de todos los eventos anteriores.

En lo económico, observamos un escalamiento en la estrategia de cerco y asfixia económica y financiera contra la República. Podemos observar como actores económicos y gremiales de la derecha buscan crear y generar en primer lugar todo un cuadro de crisis general, y con sus acciones de acaparamiento, especulación, boicot, contrabando de extracción, cartelizaciones, velos corporativos, entre otras modalidades, buscan que la inflación sea ingobernable y la inversión social insuficiente para procesar las ingentes demandas sociales. Igualmente, se ha trabajado intensamente para hacer colapsar a la Superintendencia de Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDEE), al estar comprometido más del 90% del sector comercial e industrial en la trama conspirativa.

No obstante, es justo reconocer que algunas ejecutorias de nuestro Gobierno no han estado a la altura, producto de la corrupción de algunos funcionarios. Por ejemplo, en las fronteras, cuando algunos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, permiten en contrabando de extracción, o la participación de algunos militares en determinados negocios, a fin de llenar sus bolsillos y no de servir a su patria a la que juraron defender. Fiscales de la SUNDEE que se han dejado corromper por algunos "obsequios" que dueños de establecimientos les conceden. Hemos sido timoratos en golpear ciertas mafias a lo interno del Gobierno Revolucionario.

Ni hablar del incremento en menos de dos días (jueves y viernes de la semana pasada) de alimentos e importantes insumos de nuestra cotidianidad. Si tomásemos como válido el marcador de Dólar Today para los precios en nuestra economía, a raíz del inicio de la preventa del Petro, su precio se ha estabilizado en los 225.000 bolívares. ¿Cuál será la excusa ahora de los comerciantes para continuar con la espiral especulativa que atenta contra nuestro poder adquisitivo y pretende deteriorar nuestra calidad de vida?

Eso sin contar con los intentos por parte del gobierno estadounidense, el Grupo de Lima y la Unión Europea por imponernos mayores medidas coercitivas, a fin de quebrar nuestra voluntad y justificar sus agresiones contra el país.

En lo social, se observa una verdadera situación difícil, sobre todo de los sectores más vulnerables (niños, niñas, adolescentes, adultos y adultas mayores, personas con discapacidad, madres solteras, enfermos crónicos, entre otros). Estas fallas y errores en nuestra gestión en ese sentido, pretende ser aprovechado por sectores de la derecha para activar focos de protesta, o como hemos señalado en otros artículos, la activación de focos policéntricos en el marco de una agenda de conflictividad social, a fin de impulsar un proceso político de transición de cara a establecer un nuevo gobierno en el país, impulsando las salidas fuera del marco constitucional.

En lo atinente a la seguridad y defensa de la Nación, observamos el despliegue de la Guerra No Convencional en su máxima expresión. Al retirarse la oposición del camino político y electoral, le abre las puertas al fascismo y al terrorismo. Hay profundos intereses por reactivar la agenda de la violencia, a través del despliegue de acciones terroristas, del accionar de la delincuencia paramilitarizada, activación de unidades especiales de servicios de inteligencia de potencias extranjeras enemigas, contactar a sectores reaccionarios que aun puedan quedar a lo interno de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y de acuerdo a señalamientos como los del senador Marcos Rubio o del actual Secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, llamando abiertamente a un Golpe Militar, debe hacer que adoptemos planes de seguridad en un nivel de alerta máximo.

Así también, se busca a través del tema de la diáspora y del éxodo de algunos venezolanos y venezolanas, se propicia la generación de "falsos positivos" a través de un incidente fronterizo con países como Colombia, Brasil, Guyana o del ABC del Caribe (Aruba, Bonaire, Curazao). No olvidemos que Holanda es un país de derecha que está plegado a los intereses de los Estados Unidos, y está presto a actuar según las instrucciones que este país le imponga.

En ese orden de ideas, y como lo señala mi camarada Rehyner Pinto en sus apreciaciones, los gringos quieren quitarnos el negocio del suministro de petróleo en el área del Caribe, y no solo por la venta petrolera, sino por el apoyo de esos países en contra del lobby estadounidense en su campaña de cerco diplomático y aislamiento en contra de Venezuela. Los Estados Unidos, desde el año 2016 se ha trazado el objetivo de dinamitar Petrocaribe, y para ello utiliza a Jamaica como punta de lanza para esta acción. Alerta con esto.

En lo cultural, entendido este aspecto no sólo como la imposición de una serie de valores, debemos entenderlo como la percepción de la población. El enemigo a través de acciones de propaganda, busca minar y desmoralizar a las fuerzas revolucionarias y chavistas, y para ello emplea en sus campañas a figuras emblemáticas de las artes, del espectáculo y hasta de los deportes. Cuidado si en los días y semanas por venir, no observamos a varias de estas figuras pronunciándose en contra de los comicios a escenificarse en Venezuela, a objeto de legitimar el eventual cambio de gobierno que impulsan los sectores fascistas.

Ante este cuadro complejo, duro y difícil, debemos mantener nuestra unidad. Y esto porque este escenario de dificultades, y de estrecheces económicas no será eterno. Esto porque se observa una recuperación importante de los precios del petróleo, lo que redundaría en la mejora de los ingresos en el país. Además de ello, el incipiente mecanismo del petro, si se implementa bien como lo hemos expresado, puede traer el necesario financiamiento que requiere Venezuela, para la compra de alimentos, medicinas, bienes y servicios necesarios para nuestro país, la posibilidad de revaluación del bolívar, y recuperación del poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Pero uno de los elementos que tiene más desesperado al imperialismo, tiene que ver con la cada vez mayor posibilidad de un cambio de la relación de fuerzas en nuestra América Latinocaribeña, en virtud de que se realizarán importantes procesos electorales presidenciales en esta parte del continente, por no hablar del mundo. Se avizora en el horizonte una nueva oleada de gobiernos progresistas y revolucionarios, sino igual, por lo menos análoga a la ocurrida durante el período 2003-2013, y Venezuela al igual que en aquella oportunidad con el Comandante Chávez, y hoy con el heredero de su legado político, Nicolás Maduro, será el desencadenante histórico, que abra las puertas a esa nueva oleada, esperando que esta vez, la Revolución Continental y Mundial, adopte la senda del no retorno capitalista.

El mismo Chávez nos dijo que hacer ante estos escenarios de nuevas dificultades. Lo dijo aquel 8 de diciembre de 2012 inolvidable, cual debía ser la respuesta de todos los y las patriotas, los que sienten la patria desde las vísceras: ¡Unidad, Lucha, Batalla y Victoria!

Hagamos realidad y no mera consigna el llamado del Comandante Inolvidable. Por eso, creo que la unidad y la lucha debe darse en torno a propuestas programáticas, y creo que la firma de un acuerdo consensuado entre el PSUV y el PCV puede ser un buen comienzo que espero se haga extensivo al resto de los factores políticos y sociales que integran el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, para desplegarnos en batalla y así prepararnos para las nuevas victorias que sin duda obtendremos en lo sucesivo.

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!



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Juan Martorano

Abogado, Activista por los Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC).

 jmartoranoster@gmail.com      @juanmartorano

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