Acto terrorista en el Metro de Caracas

Serán considerados actos terroristas, los que se realicen o ejecuten a través de los siguientes medios: a. atentados contra la vida de una persona que puedan causar la muerte; b. atentados contra la integridad física de una persona; d. causar destrucciones masivas a un gobierno o a instalaciones públicas, sistemas de transporte, infraestructuras, g. liberación de sustancias peligrosas, o provocación de incendios, inundaciones o explosiones cuyo efecto sea poner en peligro vidas humanas. (Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, Artículo 4)…Se consideran circunstancias agravantes de los delitos de delincuencia organizada y financiamiento al terrorismo, cuando éstos hayan sido cometidos: 3. Con el uso de sustancias químicas o biológicas capaces de causar daño físico, 5. Contra naves, buques, aeronaves o vehículos de motor para uso militar, colectivo o de transporte público, 6. Contra hospitales o centros asistenciales, o cualquier sede de algún servicio público o empresa del Estado. (Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, Artículo 29)… El o la terrorista individual o quienes asociados mediante una organización terrorista, realice o trate de realizar uno o varios actos terroristas, será penado o penada con prisión de veinticinco a treinta años. (Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, Artículo 52).

Este lunes 5 de febrero, los usuarios y usuarias del Metro de Caracas fueron testigos de un claro acto terrorista ocurrido en la estación Plaza Venezuela, en horas de la mañana. El mismo, se concretó en la activación de una bomba lacrimógena (agente químico), en un vagón que recién se estaba posicionando en dicha estación, generando una situación de extremo caos y terror entre quienes se encontraban en los andenes de dicha estación y huyeron despavoridamente hacia lugares abiertos. Por fortuna, la estampida no produjo víctimas que lamentar pero la intención era clara en esa tentativa. En un medio, que moviliza diariamente cerca de 2 millones 400 mil pasajeros y pasajeras, el hecho dice mucho de las criminales intenciones del "lobo solitario" que actuó en la ejecución de tal tentativa terrorista. También habla mucho, y muy bien, de la eficiencia de los planes de seguridad que activaron -de inmediato el personal del Metro de Caracas, una vez ocurrido el acto terrorista y se genera la estampida. Las fallas comienzan a presentarse a posteriori, y fundamentalmente tienen que ver con el pésimo manejo mediático que se hace del acto terrorista ocurrido. Una primera versión emana del propio Metro, quien a través de su tuiter oficial: @metro_caracas, informa de un "acto de sabotaje de un usuario" quien activó una bomba lacrimógena en la estación antes mencionada (Plaza Venezuela), siendo las 9:33 am. En un segundo tuiter, informa que se han disipado los gases y se tomaron todas las medidas de seguridad y la puesta en operación de la estación afectada (9:34 am). Después, lanza un tercero que informa que el Centro de Control de Operaciones está evaluando las grabaciones para determinar las responsabilidades a lugar, mientras pide disculpas al público usuario por las molestias ocasionadas (9:36 am). Ya aquí comienzan a evidenciarse las debilidades de la seguridad del Metro de Caracas. Asumen, como cierta la tesis del saboteo y comienzan a analizar la evidencia grafica sin considerar que los cuerpos de seguridad del Estado Bolivariano, cuentan con unidades especializadas en el área del terrorismo, correspondiéndoles a ellas, evaluar las evidencias gráficas captadas por las cámaras de seguridad. Por si faltaba alguien para seguirla poniéndola, aparece de la nada el ministro de energía eléctrica, Luis Motta Domínguez, reforzando la tesis del saboteo contra el Gobierno, quien va mucho más allá, al enjuiciar al "saboteador", calificando su delito como de "homicidio culposo", ya que pudo haber caído a los rieles alguno de los usuarios y morir por una descarga eléctrica. ¡Mayor locura!

Y mientras en las instancias oficiales, se disputan el protagonismo diferentes funcionarios para ver quien la pone peor; en filas del imperialismo, sus agentes, activan la mediática derechista en redes sociales, reforzando la tesis del saboteo pero acusando a la GNB, que no se encontraba en el sitio de los acontecimientos, bajo la falsa bandera de que un agente de dicho cuerpo militar lanzó una lacrimógena para disipar una supuesta protesta en el Metro, que nunca existió. Con esa matriz mediática, la oposición intenta cuidar la espalda de su terrorista y ocultar un gravísimo hecho, criminal hecho, ocurrido en las instalaciones del Metro de Caracas: un acto terrorista, el primero que ocurre en sus instalaciones internas. Este acto terrorista, pone en evidencia las debilidades que tiene el Gobierno Revolucionario para enfrentar esta nueva modalidad de agresión contra el pueblo, ejercida por los agentes del imperialismo. Muy lejos estamos de los sistemas antiterroristas que se vienen empleando en los países del norte, y que requieren de un sostenido estudio por parte de nuestros cuerpos de seguridad y demás funcionarios, que laboran en servicios públicos estratégicos. De hecho, la legislación venezolana mantiene debilidades estructurales que le impiden al Estado Bolivariano, responder con la debida contundencia a un flagelo planetario, que cada año viene causando serios estragos en términos de vidas humanas. La ANC, tiene en esa materia mucho que aportar para beneficio del pueblo venezolano y garantizar su integridad personal, su vida.

Los atentados terroristas ocurridos en subterráneos, suelen ser muy dramáticos habida cuenta que se trata de espacios confinados, como ocurrió en el metro de Tokio el 20 de marzo de 1995. Ese día, miembros de la banda terrorista de Aum Shinrikyo lanzaron un ataque con sarín líquido, en hora de punta de la mañana. Considérese, que una sola gota de sarín, puede matar a un adulto al contacto. El trágico balance de este salvaje acto, será de 13 víctimas mortales y más de 5.000 personas intoxicadas ingresadas en los hospitales, muchas de ellas en estado de coma. Aunado a ello, el terror que generó en la población de Tokio el tener que usar el metro para desplazarse. En septiembre de 2017, un atentado terrorista ocurre en la estación Parsons Green del metro de Londres, en plena hora pico. 22 personas, resultan heridas producto de una bomba de fabricación casera. Viajeros, explican en las redes la situación de pánico que vivieron: "Qué está pasando en Parsons Green? Nunca he estado tan asustado" refiere uno. Otro señala: "Bajé las escaleras y al cabo de un rato, la gente se amontonaba una encima de la otra y se caía tratando de correr rápido". La primera ministra británica, Theresa May, se reunió con el Comité de Emergencia Cobra, y elevó el nivel de alerta terrorista al nivel "grave", indicativo de que un nuevo ataque pudiera ocurrir. Mientras, alertaba a la población para que se mantuviera alerta. En Europa, el papel de la ciudadanía es clave para enfrentar al terrorismo. Meses antes, en abril de 2017, también ocurrió otro atentado terrorista pero en la ciudad de San Petersburgo, Rusia, que deja 11 muertos y 40 heridos al explotar una bomba en uno de los vagones del metro. El Comité Nacional Antiterrorista de Rusia, se avocó a las investigaciones del atentado terrorista anunciando posteriormente a la opinión pública, que había sido producto de una bomba explosiva equivalente a 300 gramos de TNT, de fabricación casera.

La oposición apátrida, ha traído como arsenal de su accionar político el terrorismo. Se hace necesario, que se debata públicamente con el pueblo venezolano, esa criminal forma de actuar de un sector del oposicionismo venezolano que cuenta, desafortunadamente, con apoyo internacional. En específico, con apoyo del narco Estado colombiano y así debe entenderse, tras las muestras de apoyo dadas tanto por Álvaro Uribe como de Andres Pastrana, ambos expresidentes de esa forajida colonia estadounidense. Flaco servicio, se le estaría haciendo a la causa del terrorismo, si se insiste en ocultar hechos que están a la vista de todas y todos los venezolanos. No habrá posibilidad de derrota alguna al terrorismo, si la misma no se encauza con el pueblo al frente de esta nueva batalla.

Post-scriptum: ocurrido el acto terrorista del pasado lunes 5. El día martes 6, ocurre un apagón que afecta sustancialmente al Metro de Caracas y varios sectores de la ciudad capital. Con ello, ha quedado más al desnudo quien o quienes están detrás de ese acto terrorista totalmente desaprobado por la ciudadanía, indistintamente sea su simpatía política. Por lo demás, expresión de cuán dividida se encuentra hoy esa oposición derechista.

Caracas, 06-02-2018



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Henry Escalante


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