El debate Constituyente y los reformistas


Si decimos que "el que tenga ojos que vea" seguramente debemos ver que la nueva tendencia "crítica" surgida en el socialismo bolivariano no es sino una nueva especie de oportunismo. Este hecho resalta a propósito de la Constituyente convocada por el Presidente Obrero Nicolás Maduro. Y si juzgamos sin tomar en cuenta el nombre que a sí mismos se dan esas tendencias, y vemos sus actos y las ideas que propagan en realidad, veremos claramente que la "libertad de crítica" es en verdad la libertad de la tendencia oportunista en el seno de la revolución bolivariana, la libertad de hacer del socialismo Bolivariano, que propuso Chávez y que el pueblo sigue apoyando, un partido socialdemócrata de simples reformas, la libertad de introducir en el socialismo bolivariano contemplado en el Plan de La Patria ideas burguesas y elementos burgueses, que se encubren de palabras revolucionarias, declaraciones, comunicados pomposos, impugnaciones ante el Tribunal Supremo de Justicia, escritos "socialistas" que dicen defender el legado socialista de Chávez y condenan la Constituyente como "antipopular".

En la revolución del socialismo bolivariano marchamos como pueblo explotado en grupo compacto, unidos, por un camino abrupto e intrincado. Estamos rodeados de enemigos Imperialistas y por la burguesía parasitaria, y tenemos que marchar casi siempre bajo su fuego intenso, bajo el saboteo económico y bajo una lucha ideológica por confundir al pueblo y a la clase obrera. Nos hemos unido en virtud de una decisión adoptada con toda libertad para en primer momento lograr la definitiva independencia, también para luchar contra los enemigos y no caer en el pantano pestilente, cuyos integrantes reprochan que nos separemos y tomemos el camino de la lucha y no el de la conciliación. Al menos esa fue una lección de lucha de los últimos 18 años de revolución; y de repente algunos que decían ser chavistas empiezan a dudar y desean irse al pantano de la contrarrevolución. Y cuando se les explica la correlación de fuerzas tan dura y la necesidad de la Constituyente para derrotar a los enemigos de la Patria y no lo comprenden, entonces son libres de irse a ese pantano.

Los adeptos de semejantes tendencias son aliados naturales y deseables de la socialdemocracia, y solo estaban en el seno del movimiento bolivariano para realizar las tareas democráticas iniciales plasmadas en la Constitución chavista de 1999, y que en la situación actual de Venezuela ahora se requiere nuevas tareas para la transición al socialismo bolivariano dibujado en el Plan de la Patria (esa es la tarea de la Constituyente).

En la actualidad es condición indispensable que los socialistas tengamos la plena posibilidad de revelar al Pueblo Bolivariano y a la clase obrera la oposición antagónica existente entre sus intereses y los de la burguesía parasitaria y el Imperialismo.

La tendencia política "crítica en lo fundamental propone, aunque no lo diga, que los sectores oprimidos del pueblo y la clase obrera se encarguen de la lucha por reivindicaciones económica y que la intelectualidad "revolucionaria" asuma la ideología burguesa, de tal manera de llevar la revolución a un despeñadero.

En esta etapa de la propuesta Constituyente debemos asumir la crítica hacia los "héroes" de la libertad de crítica, para que en la controversia teórica revolucionaria se analicen los grandes problemas políticos, se puedan generar proyectos de organizar a los revolucionarios, y tener un escenario para lograr una nueva unidad de los sectores revolucionarios.

Ahora cabe plantearse en el seno de los constituyentistas territoriales y sectoriales algunos aspectos, además de los nueve (9) ejes temáticos planteados por el Presidente Maduro. Primero, reanudar la labor teórica del socialismo bolivariano iniciada en la época de Chávez y que ha recaído sobre algunos pocos militantes; sin esta labor es imposible un incremento de la eficacia del movimiento bolivariano. Segundo, es preciso emprender una lucha activa contra la "crítica" de socialistas renegados. Tercero, combatir con energía la dispersión y las dudas en el movimiento práctico, denunciando toda tentativa de subestimar, consciente o inconscientemente el programa y la táctica revolucionaria elaborada en el Plan de La Patria.

En pocas palabras, los que se oponen a la Constituyente se conforman con lo que existe, rechazando las modificaciones naturales en el desarrollo de la lucha de clases; quienes apoyamos la Constituyente reclamamos que se modifique lo existente que detiene el avance de la revolución, apoyados en la Constitución fundamental del año 1999.
Esta "pequeña" diferencia es la que está en juego. Es la diferencia entre reforma o revolución. Es la diferencia entre el socialismo bolivariano de Chávez por un lado, y el socialismo de los renegados y el capitalismo neoliberal por otro lado. (*)Sintraintevep



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Lucidio García


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