Y dale que dale a la denuncia con muchas pruebas contundentes, y los "jefes" de la revolución, (no todos) pero si un buen porcentaje defienden a infiltrados. Eso está sucediendo en pleno peo y en apogeo con la contra fascista-terrorista-asesina opositora: en los ministerios, intuiciones, en las empresas del Estado: compradas, tomadas, recuperadas, nacionalizadas, y aquel demás puesto en manos de ciertos amaños de los y las señores y señoras de comprobadísima actitud pro-Fedecámaras y de gran trasnocho capitalista que mandan en ellas.
No alcanzaría enumérales y sería no conveniente ponerles en preaviso ante el escarnio público. Pero no es lo peor, le es que hay incoloros siguises escogidos por el cimborrio rojito-sectario (cúpula) que desde ahora pactan abiertamente sin el menor temor con los "jefes". Promoviendo erradicar signos del chavismo en especial en empresas de producción socialista, motivadas por el caos y que a futuro les sirva de ansiada caja chica, entre uno más de sus otros propósitos.
Desafectos de promover participación y protagonismo obrero que no esté bajo su tutelaje patronal, desafectos del Constituyentista que de igual no obedezca a su estricto control. No permisan que en las inspecciones el obrero opine o dé repuestas no acordes con las patrañas del "jefe"; los anillos protocolares así le impiden, son los que pasean a inspectores por la alfombra roja sin los escollos, y pobre de aquel o aquella que atreva violar la estrategia de su protocolaridad engañosa. Corre riesgo que le ocurran extrañas cosas casi siempre anunciadas.
Ubican en puestos estratégicos a duros opositores que gozan de privilegios e impunidad con descaro, ¡pues claro! esos no denuncian sino que contribuyen con la ineficacia que el "jefe" programa, son acólitos de una misma idea, de conspiración y del desbarajuste político. Se diría que hay un pacto símil al del punto-fijismo; "jefes" blanqui-verde con sindicatos también blancos o verdes o gente de AD-COPEI y derivados, bien uniformados de rojo-rojito que hasta comandan marcha para sacar más información; ¡qué vaina no! "y mandamos".
Ahorita ha de haber profusos disgustos; no han podido colar en el inscripto constituyente de forma total y les ha sido inevitable la participación de obreros rojos y sucede porque no está en sus manos la página del CNE, pero a buena sorpresa se llevaron algunos "jefes" y buen arrecherón que les ha causado eso.