A propósito de ser ciego

¡El pueblo jamás te perdonará!

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder, impusieron un perverso ajuste económico disfrazado de "guerra económica", con el cual llevaron a millones de compatriotas a la más espantosa pobreza y hurgar entre la basura descompuestos desechos para mitigar el hambre.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder han utilizado los medios públicos como instrumentos de guerra para cercenar, difamar, calumniar y ofender sobre críticos y disidentes, que sólo han pregonado las ideas y el pensar de un país diferente en el cual desaparezca la incompetencia, la burocracia, el nepotismo, el enriquecimiento ilícito, la corrupción, la venta de nuestros recursos naturales y el abuso de cualquier gobierno y sus "dirigentes" políticos.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder permitieron la creación de mafias paralelas de la economía, es decir, promovieron el bachaqueo como forma maligna de comercio "informal" para acceder a alimentos y bienes esenciales, entre ellos el cemento, de absoluta producción, distribución y venta de autoridades "oficiales", ante la mirada cómplice de zascandiles militares y "funcionarios".

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder destruyeron la industria petrolera, de energía eléctrica, agua potable, telecomunicaciones y de producción siderúrgica, postrando al país en un continuo decrecimiento de actividad económica.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder acabaron con el valor del bolívar cuando con sus nefastas políticas generaron una indetenible inflación y devaluación de nuestro signo monetario.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder piden y piden sacrificios a un pueblo en nombre de una seudorrevolución que pregona un supuesto "socialismo", mientras ellos viajan e instalan a sus familiares en los países más capitalistas del planeta.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder se han valido de las más perversas tretas "jurídicas" para violar la Constitución y las leyes con el propósito de perpetuarse inmoralmente de la presidencia de la República, buscando generar con ello una "institucionalidad" que sólo aplica un aberrante apartheid político y ciudadano.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder destruyeron toda la infraestructura pública de salud y distribución de medicamentos, originando una barbarie social que no sólo permitió la aparición de enfermedades que habían sido eliminadas de nuestros registros sanitarios, sino que elevó dramáticamente las cifras de mortalidad en madres y niños, y agravó la salud de pacientes con problemas oncológicos, hipertensivos, neurológicos, y otros.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder colapsaron la red de institutos educativos integrales, es decir, no sólo permitieron la destrucción de las escuelas y liceos en sus plantas físicas, sino acabaron con el normal suministro de alimentación para la población escolar, y sumieron a los docentes en la más absoluta miseria.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder entregaron las ciudades a delincuentes y mal llamados "colectivos", que impusieron sus códigos del terror sobre los ciudadanos honestos a través del hurto, robo, secuestros y asesinatos.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder no les importó explanar sus armas de guerra sobre estudiantes y trabajadores cuyo único delito fue luchar por un país distinto apartado de la pobreza, la miseria, el hambre y la delincuencia.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder han demostrado toda su soberbia, intolerancia y crueldad para reprimir, herir y hasta asesinar a aquellos cuyo pensamiento estaba centrado en la lucha por la libertad y los valores democráticos.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder encarcelaron a civiles a través de tribunales militares para amedrentar al pueblo y, someterlo bajo preceptos totalitarios cuya desembocadura política se convirtió en lo peor del fascismo, el nazismo y el estalinismo.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder se convirtieron en huestes putrefactas, cuando callaron ante la permanente violación de derechos humanos, que unos pocos desplegaron en contra de quienes soñaban construir un futuro distinto, apartado de mezquindades, retaliaciones y podredumbre humana.

El pueblo jamás perdonará a quienes aferrados al poder, ordenaron a policías y militares que ejercieran el máximo de sus prácticas inhumanas de "orden público", lo cual terminó por invadir la indignación ciudadana al ver correr por las calles sangre de víctimas inocentes, la sangre de nuestros hijos, la sangre de nuestros padres, la sangre de nuestros hermanos, la sangre de nuestros jóvenes, la sangre de nuestros hombres y mujeres, la sangre de nuestro pueblo.

¡El pueblo jamás te perdonará! Y jamás te perdonará porque te convertiste en un ser quien acabó con el sueño de millones de venezolanos, que ahora sólo esperan que abandones el palacio presidencial para intentar nuevamente reconstruir lo que una vez fue Venezuela. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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