"Pueblo en lucha y chavismo crítico"

Una referencia de izquerda o un grupo de tercos soñadores

Cabría preguntarse si sería posible construir una nueva referencia de la izquierda política en el país para implementar algún plan o proyecto, sin discriminación alguna de partido, rangos, profesión, raza, sexo, o cualquier otro tipo de calificador.

A MANERA DE REFLEXIÓN

Es importante decidir qué es lo que se quiere construir: ¿Un partido vertical?, ¿Una coordinación de grupos?, ¿Una coordinación de un movimiento de movimientos?, ¿Una red de redes?, ¿Un frente de organizaciones? …En principio se puede decir que cada una de estas opciones tiene ventajas y desventajas, según el grado actual de desarrollo del movimiento popular venezolano y las tendencias que puedan vislumbrarse o según el proyecto societario que se proponga.

El debate sobre la organización política ha sido un punto crucial para todas las revoluciones, pero también para los partidos, grupos, asociaciones, que de una manera u otra han estado involucrados en los procesos de cambio. Probablemente se requiera de la urgencia de crear una fuerza social, no solamente política, que contribuya a impulsar las transformaciones societarias. Ahora nos toca a los revolucionarios solucionar este asunto tan lleno de dilemas, de angustias futuristas, de esperanzas inminentes y seguramente de viejas obsesiones a sabiendas de la obligación de crear una fuerza social que contribuya a impulsar las transformaciones societarias.

Lo cierto es que las causas de esta imposibilidad, tienen que ver con la dependencia cultural de la militancia de estos partidos políticos más cercanos a corrientes de pensamiento reformista de derecha, los cuales se hacen evidentes por sus carencias de una línea general, que no podrán resolver a corto plazo esa izquierda partidista tradicional, influida por las "reglas matemáticas" de la institucionalidad burguesa, esto es, reparto de cargos burocráticos en la administración pública y posiciones en los cargos de elección popular.

CONSIDERACIÓN INICIAL

La nueva etapa conceptual de cambio estructural de la Venezuela actual permite asumir una posición inequívoca para transitar hacia la "Democracia Directa". Éste concepto como instrumento teórico internalizado es para asumir posiciones ante la vida y el mundo; consiste en transformar las distintas formas organizativas en todos los entes de dirección de la sociedad y de incidencia en la vida del colectivo nacional, a fin de asumir la "Vocería Consejista" empleando el autogobierno como ejercicio político de dirección.

Este acto de transformación demanda, a su vez, dominar el conocimiento político-ideológico fundamental del pensamiento del Mariscal Antonio José de Sucre, como uno de los héroes de la independencia latinoamericana más laureado y admirado. Como lo expresa muy bien el historiador Tomás Polanco Alcántara, "el símbolo de la continuidad de Bolívar era Antonio José de Sucre. Paulatinamente, por su talento personal, por sus dotes intelectuales y por su espíritu altivo, digno y limpio, Sucre se fue convirtiendo en el complemento indispensable de Simón Bolívar. [...] Respetado por los argentinos, los chilenos y los peruanos, admirado por los bolivianos y quiteños, sin enemigos en Venezuela y en la Nueva Granada y con todos sus antecedentes, Sucre estaba destinado a ser el natural sucesor de Bolívar".

DESDE LA CIVILIDAD

¿Existe algún país en el mundo donde derechas e izquierdas o gobierno y oposición política hayan acordado influir positivamente en su ciudadanía para no proyectar sus conflictos internos y reforzar la constructividad, la colaboración productiva y la paz ciudadana?

Si este país existe, no lo conozco, y dudo que exista, por lo menos la historia que conozco y un inventario de la prensa mundial actual no muestras una repuesta positiva a la pregunta planteada. Por lo contrario, en la actualidad parece acentuarse cada vez en mayor magnitud la violencia interna entre los pueblos desde sus estímulos político-económicos. Venezuela no es una excepción y un grupo de venezolanos, sintiéndonos también ciudadanos del mundo, nos hemos dado a la tarea de reunirnos, primero en el espacio virtual y luego en el cara a cara, para discutir de alguna posible solución a esta tendencia.

Cabría preguntarse si sería posible construir nuevas condiciones socioeconómicas para revertir esa situación de violencia política creciente y si podríamos estar a tiempo de implementar algún plan o proyecto en ese sentido.

De allí que un grupo de tercos soñadores hemos querido iniciar un movimiento, aparentemente contra toda lógica, en esa dirección de unificación real de criterios finalistas positivos y a favor de la vida en armonía sistémica humanista y globalmente ecológica para darle un vuelco rotundo a esa tendencia política a la que nos han habituado los partidos políticos de utilizar los votos y trabajo de la ciudadanía a nombre de una alternabilidad del poder dentro de una pugna eterna que insisten en llamar democracia.
Hemos tomado esta iniciativa, porque somos ciertos de que estamos bajo un engaño de gigantescas proporciones, tanto en su realidad semántica como práctica. Vemos con preocupación que se nos pretenda inculcar, desde los poderes mediáticos hegemónicos, un significado trastocado de la democracia.

Este equipo de ciudadanos hemos coincidido en que la nueva etapa de "Cambio de Estructura" contiene tres fases:

  • Preparar las condiciones;
  • Ejecutar la transformación de los entes en Vocerías Consejista;
  • Consolidar la nueva estructura de la sociedad.

En consecuencia, proponemos pues que, sin tiempo que perder, comencemos desde hoy mismo a construir ese programa y para lo cual te convocamos, sin discriminación alguna de partido, rangos, profesión, raza, sexo, o cualquier otro tipo de calificador, sino tu voluntad soberana y tus deseos de ver un mundo y una patria de futuro brillante, próspero, justo y de libertad y paz armónicas, a dos objetivos complementarios:

  • Fortalecer y masificar la formación ideológica en el colectivo nacional.
  • Crear una organización política basada en la Democracia Directa para asumir la dirección de la sociedad en el mediano y largo plazo.

Desde estas premisas básicas, hacemos un llamado a toda la población política de Venezuela para concentrar voluntades, recursos y esfuerzos a deslastrarnos de ese hábito de eternos contendores, de enemistad antihumana en el cual nos han metido los partidos políticos y, desde un movimiento civilista de base económica, cambiemos el rumbo de nuestro país.

Esto sólo puede lograrse con el compromiso de todos ante un programa de acción político-económica construido entre todos y para todos, no un programa construido por un grupito de vivos o de iluminados para imponerles a los demás por cualquier medio o método. Por eso tiene que ser también un programa adaptado a las vocaciones geo-humanas de las regiones locales, armonizado a la globalidad y ejecutado por y bajo la contraloría de toda la unidad ciudadana.

DESEAMOS CONTRIBUIR AL FORTALECIMIENTO DE UNA CORRIENTE REVOLUCIONARIA

No debería ser por la competencia fraccional, ni tampoco, una invitación para la constitución de un club de militantes esclarecidos encargados de darle luz a los que no la pueden ver. Cada quien se organiza como le parece y participa donde lo cree apropiado según sus niveles de compromiso y de consciencia. La humildad, entonces, es la clave para participar en el fortalecimiento de una corriente revolucionaria. Es eso o la convergencia de egos, que no generará fuerza revolucionaria alguna, sino la consolidación del sedimento reaccionario de la sociedad venezolana, de la fuerza de la tradición y la costumbre, base de la contrarrevolución. Esto se lo viene planteando y lo está haciendo mucha gente.

Lo importante ahora es la convergencia de esfuerzos. Con todos y entre todos. La calidad revolucionaria no se proclama. Se prueba en el día a día. No estamos descubriendo nada. Es un imperativo de los tiempos. Incluso, se puede derivar de los aspectos críticos y autocríticos. Es el proceso de interrelación, interdependencia, complementariedades que debe caracterizas el fluir, los encuentros y también los desencuentros de las corrientes revolucionaria.

Muy diferente a la tendencia a la petrificación a la que suele conducir la lucha fraccional. Somos parte del proceso Bolivariano y vamos a continuar trabajando por el crecimiento y la multiplicación de la fuerza del pueblo. Es decir, trabajar con el pueblo, dentro del pueblo, como uno más. Las ideas originales son importantes, pero hay que contrastarlas con los resultados de la experiencia. Una y otra vez. Implica también profundizar la batalla por las ideas, pero también por la profundización de la práctica dentro del movimiento popular.

Que crezcan innumerables organizaciones populares, porque innumerables son los problemas que requieren solución. Pero no con un espíritu de fragmentación de las luchas o fractura de las organizaciones populares. La unidad es clave, la dispersión nos debilita. Una medida que nos ayuda a construir la unidad, es la elaboración de un programa básico de las luchas populares. Un compendio breve, a la vez complejo y sencillo, que no es lo mismo que simple. Su elaboración, por supuesto, es una tarea colectiva.

OBJETIVO TÁCTICO

  • Garantizar la continuidad de la Revolución Bolivariana como horizonte común de transformación social, a través de una movilización social y política que permita la restitución de la capacidad autorganizativa del pueblo, en el marco de una evaluación crítica y sincera sobre nuestras realidades, que posicione el programa popular de lucha, y sirva de referencia revolucionaria para el país y el mundo.

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS.

  • Construir y posicionar la hegemonía popular revolucionaria, "otra manera de producir la vida material y espiritual de la gente", como herramienta política fundamental para la restitución al pueblo del poder político y posibilitar la consolidación del Poder Popular.
  • Consolidar la unidad popular, en el marco del fortalecimiento de la organización popular y de sus procesos de articulación en luchas concretas.
  • Desarrollar procesos de formación integral política e ideológica que se fundamenten en la acción y lucha permanente como escenario radical para la politización y elevación de los niveles de consciencia del pueblo.
  • Construir, promover y desarrollar una enorme vanguardia colectiva, que mande obedeciendo a la gente sencilla y común del pueblo (obreros, trabajadores, pueblos originarios, mujeres, campesinos, estudiantes, jóvenes, afro-descendiente, personas sexo-género-diversas).
  • Radicalizar la participación protagónica del pueblo en la toma de decisiones en la construcción y dirección de políticas amplias en todos los sectores de la vida de la patria.
  • Desarrollar formas efectivas y eficaces de control, seguimiento y evaluación de las funciones de gobierno y en la empresa privada por parte del Poder Popular, que ejerzan una contraloría real con implicaciones directas en la gestión gubernamental y ante las leyes de la república.
  • Promover, debatir y producir un Programa Popular de lucha popular de gobierno, a partir de un debate constituyente que, desde otra política, nos permita gobernar "desde abajo" sobre nuestras tierras, mares y sub-subsuelo (petróleo y minerales), nuestra industrias, tecnologías y modelos de desarrollo; nuestra educación, salud, cultura, hábitat y justicia; sobre la defensa integral del territorio y nuestro poder comunicacional; sobre nuestra relación continental y con otros pueblos del mundo, y sobre nuestra institucionalidad y su revolución moral, haciendo especial énfasis en la relación con nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
  • Promover y garantizar la movilización, agitación y lucha permanente del pueblo en la calle, desde un espacio realmente amplio, comunicante, asambleario, que sirva para el debate y la articulación del pueblo excluido, oprimido y explotado como fundamento de los modos de vida socialista.

Desde Cumaná, Sucre, Venezuela, a los doce días del mes de enero del 2017.

 

 



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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