Comentarios críticos a las verdades que menoscaban "La Filosofía Política" de Miguelito Salazar

El periodista Miguel Salazar publicó un comentario muy crítico sobre la situación de Venezuela, donde todos los sectores del país resultaron señalados, dejando la siguiente pregunta en el aire: "¿Es ese el país que queremos?". Miguel relata verdades muchas difíciles de digerir pero son verdades, pero hay otras "verdades" según la pupila que las mire. Su pregunta central es muy sugestiva acerca de "El país que queremos", luego de analizar un conjunto de contradicciones del país que tenemos, por ello antes de empezar retomo sus palabras finales, decía Diderot: "Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga".

El país como negocio de latrocinio y lucro capitalista

El ciudadano Miguel Salazar le preocupa la situación del país, en particular la situación moral, por eso nos refiere: "Qué país queremos. Vamos a hablar con los puntos sobre las íes; o nos ponemos de acuerdo o Venezuela se desintegra. No se puede seguir teniendo al país como negocio. He buscado la verdad sabiendo que tenía el riesgo de encontrarla; acá desde el más encumbrado de los mortales hasta el más pobre se maneja como un tendero agiotista. Desde hace años nuestra Venezuela es una mancebía de carretera, aquella donde la cortesana engaña al "comprador" de carne con un éxtasis simulado. Acá todo el mundo engaña, todos quieren sacarle provecho utilitario a cualquier gestión. ¿Acaso es mentira que un guardia nacional roba en las calles del país despojando a los infelices transeúntes de la comida que llevan consigo? ¿Es falso que en la taquilla de un banco el primer ladrón es el cajero cuando le sustrae al usuario aunque sea un billete de un lote de dinero devaluado? Acá roba el médico que inventa enfermedades para cobrarse los seguros. Somos un país de ladrones. ¿Es ese el país que queremos? Acá hasta los curas desvalijan los diezmos del templo. Son verdades duras, pero, están a la vista de todos".

El señor Salazar acusa el régimen de lucro, al capitalismo, a la sociedad basada en la explotación del hombre por el hombre, está hastiado del robo, del latrocinio, del agiotista, del tendero, de la cortesana, del guardia nacional, del cajero, del médico, hasta de los curas que desvalijan el diezmo, entre otros, eso es verdad pero no todos se esmeran en robar no todo el mundo aspira a vivir un país de ladrones, un país de capitalistas que día a día roba inflando los precios, desatando una cadena infernal de necesidades insatisfechas, de luchas de unos contras todos, y todos contra uno, la ley de la selva del capitalismo, la ley de la supervivencia donde cada quien procura el lucro, la ganancia, el interés, mediante el engaño al trabajador, al ciudadano, no todos seguimos ese ideal burgués de vivir de las costillas del otro. Creo que un hombre después de haber descrito esa realidad, es difícil no percartarse, que Miguel está hastiado del mundo de "los negocios", del mundo del capital aún como él dice ir contra su filosofía política.

Siguiendo Miguel Salazar el mundo del latrocinio del "mundo de los negocios" nos comenta que: "Tenemos tribunales envilecidos; cárceles putrefactas donde el despojo de la autoestima comienza con la violación del reo; barrios donde los malandros imponen toques de queda; hospitales como guaridas de bandidos; pobres robando a pobres; ricos defalcando el erario público, cuatreros de ministerios; comisionistas estafando los dineros del pueblo para luego restregarnos en los ojos su riqueza mal habida. ¿Es ese el país que queremos?. Diputados extorsionadores, gobernantes picadores; uniformados carteristas; alcaldes cleptómanos; jueces bufones; bodegueros rateros; inmorales; maestros embusteros; psiquiatras sádicos; curas pederastas. ¿Es ese el país que queremos?".

Claro las consecuencia sociales de ese mundo de supervivencia económica que ha desatado la devaluación e inflación, de ese mundo del capital, del dólar paralelo, también del dólar cucuteño, en general de la lucha social de clases, donde tribunales, cárceles, malandros, bandidos, pobres, ricos, ministros, comisionistas entre otros, diputados extorsionadores, gobernadores pícaros, uniformados carteristas, alcaldes cleptómanos, jueces bufones, bodegueros rateros, maestros embusteros, psiquiatras sádicos, curas pederastas, etc., están expuestos todos a la descomposición social en su lucha por el dinero, por lucrarse por encima de cualquier cosa.

Así son "los negocios del capitalismo", una vez que se comienza es difícil de parar en su lucha por la ganancia y sobrevivir al mercado de la competencia, y si lo hace, es especulando, extorsionando, estafando, desfalcando, sustrayendo a quien pueda, a cualquier desprevenido ciudadano, a cualquier inocente, haciéndose de "riquezas mal habidas". ¿Estará consciente, el señor Miguel Salazar de este mundo, a quien pertenece?.

Los mentirosos, los farsantes, los emigrantes y las corporaciones mercasntilistas

Mientras tanto; tenemos del lado de quienes se van del país, no enfrentando la situación económica, política y social, según Salazar: "Obispos mentirosos; políticos farsantes; una diáspora de presuntos cerebros haciendo largas colas para irse a otras latitudes denigrando de la tierra que los vio nacer. ¿Qué patria vamos a tener? No dudamos en ir a llorar ante los extranjeros para que nos den una mano. ¿Es ese el país que queremos? Acá todo el mundo presume de democrático, mientras que, con el mayor cinismo, esperamos el momento preciso para lucir como el mejor de los malabaristas a la hora de asestar la puñalada trapera. Vivimos en una realidad indolente, donde poco importa lo que le pase al otro". Esos son los demócratas, los abanderados de la oposición, los seducidos por "La quimera del Norte", los que se oponen al chavismo, invocando contra el país la Carta Interamericana, la intervención de Venezuela a nombre del pueblo, ¿Qué pueblo?. El pueblo resiste, hace las colas, trabaja, hace malabarismo para sobrevivir, peso eso si no apela a ninguna "puñalada trapera", aguanta lo indecible, con tal de salir de esta situación, de quienes les han declarado la guerra económica.

Siguiendo el mundo de la descomposición social del capitalismo el cual observa Salazar, las "Corporaciones mercantilistas ataviadas en cascarones de partidos políticos; sindicalistas sinvergüenzas; bandidos de cemento y cabilla; traficantes de alimentos; gobernadores contrabandistas; bandoleros disfrazados de toga y birrete; sicarios de la conciencia popular. ¿Es ese el país que queremos?. Periodistas embusteros; redes sociales asaltadas por antisociales, televisoras engañosas y pervertidas. Medios de comunicación al servicio de los comerciantes prostituidos; periódicos impúdicos que hablan en contra de la prostitución, pero al mismo tiempo degradan a hombres y mujeres. ¿Ese es el país que queremos?". La mercantilización del capitalismo de todos y todas las dimensiones de la vida social, nada escapa a convertir en mercancía la sociedad, todo es objeto de compra y venta por partidos políticos, sindicalistas, bandidos profesionales, sicarios, periodistas, medios de comunicación antisociales, periódicos, todos, mercantilizan los alimentos, la educación, la información degradando al hombre y la mujer en la sociedad. Salazar está consciente de las Corporaciones Mercantilistas aunque vaya contra su filosofía política, no es el país que quiere, imagino el capitalismo.

La impunidad y el país de caricatura horadado de la IV República

Salazar afirma: "Sepan ustedes que no puede haber justicia mientras los tribunales estén al servicio de la impunidad, de los señorones de traje y corbata, que le ponen la mano al trafagador de indulgencias que le permita montar sus comilonas. La justicia debe ser justicia. No puede haber tolerancia hacia el criminal ni hacia quien lo promueve. No puede haber una administración pulcra del Estado cuando desde el portero hasta el ministro hurgan en la riqueza nacional para obtener su propio beneficio. No puede haber una Asamblea Nacional que sea un ejemplo de civismo cuando entre sus miembros pululan los recoge latas pisoteando la dignidad ciudadana". El país que quiere Salazar es un país de justicia, pero no puede haber justicia en el capitalismo, como no puede haber paz social mientras exista el capitalismo, todo lo corrompe con el dinero, promueve el crimen al explotar a los trabajadores, al saquearle el salario, al condenarlo a la miseria social, creando "la supervivencia del más apto", los políticos apátridas, de la asamblea opositora haciendo negocios con las leyes, pisoteando la voluntad y dignidad nacional impunemente, "los señores de traje y corbata".

Se pregunta Salazar ¿Cuándo comenzó todo esto?, este latrocinio, la corrupción, la descomposición social del capitalísmo. Más recientemente, Salazar apunta a la IV República aunque vaya contra su filosofía política, dice: "Nuestra tragedia comenzó con la caricatura de la democracia representativa apuntalando a los saqueadores de la nación. Ese drama se afianzó tras la tesis ingenua de todo el poder para un pueblo que desde tiempos remotos admira a los delincuentes. Falsos libertarios y no menos falsos revolucionarios planteando un combate donde los muertos han de ser los ingenuos obnubilados por la incandescencia de adulterados profetas". Pero en verdad Salazar no recuerda que "el saqueo del país" comenzó con el capitalismo petrolero a inicios del siglo XX, con las corporaciones extranjeras, las dictaduras hasta llegar a la democracia representativa de la IV República, extendiéndose su sobrevivencia por acción el capitalismo, hasta la revolución bolivariana, donde aún subsiste, la delincuencia como que subsiste el capitalismo, descomponiendo todo a su paso hasta a los "falsos revolucionarios".

Luego se hace una pregunta Salazar: No puede haber democracia cuando los recursos del país están a la disposición de quienes buscan eternizarse en el poder. No basta con vanagloriarnos con tener el mejor organismo electoral, cuando su pureza se pierde porque su estructura fue levantada por quienes se hicieron multimillonarios con las máquinas que nos vendieron. No puede haber democracia en un país de reiterados procesos electorales que han servido para llenarles el bolsillo a unos desfachatados". Aquí critica abiertamente al gobierno de Maduro, así como lo ha hecho de del poder judicial también critica al poder electoral y poder ejecutivo, siempre condenando todo a su paso, sin importar las personas ética o no, morales e inmorales, diríamos que Salazar se ha vuelto un escéptico, un nihilista, niega todo., sin valorar que un país no basta evaluarlo en solo algunas dimensiones, hay que valorarlo en todas sus dimensiones reales, en su justa medida. Hasta ahora; el revocatorio no está negado, sino postergado, siempre que se cumpla los requisitos de ley.

La siembra de Salazar

En verdad, ¿Que busca Salazar con su artículo? Sembrar la desesperanza, de que todos somos culpables, hacernos sentir que no servimos como país, que todos robamos, que somos un país de ladrones, el gobierno no sirve, que los poderes están corrompidos, que no vale la pena luchar, que no vale la pena seguir, puesto que: de un lado, "Empresarios malandrines olorosos a colonia que no tienen el mínimo recato para aplastar a los consumidores; piratas de gasolina; dirigentes estudiantiles ganados para las corruptelas; policías secuestradores; rectores universitarios para la matraca. ¿Es ese el país que queremos?". "Empresarios malandrines", suena a capitalismo, todo es corruptelas, secuestradores, matraqueros eso es capitalismo puro, el más recalcitrante, el más putrefacto.

Salazar dice: "Haciendo historia para quienes desengañados por un proceso político son captados para regresar al pasado; sepan que, lamentablemente, el verdadero tiempo de crecimiento nacional ocurrió bajo una dictadura, cuando en apenas un quinquenio nuestra estructura física se desarrolló a pasos agigantados. Sepan también que luego vino la decepcionante democracia representativa y bipartidista, que no sólo desmontó por considerarlos faraónicos los planes de obras necesarias, sino que fortaleció sideralmente la corrupción y la represión política", aquí apreciamos que se dirige a la oposición "venezolana", quien aspira a retomar el poder, "regresar al pasado" de "corrupción y represión", al modelo neoliberal de la IV República, de manera pues que nuestro ciudadano Salazar asqueado de todo esto afirma: "El país que queremos no es un sueño; es una posibilidad real. Un país donde el vocablo negocio sea erradicado de nuestro patrimonio moral. Un país donde desterremos la zancadilla".

La verdadera filosofía política: La virtud ciudadana del dialogo

¿Será posible desterrar los negocios? ¿Qué tipo de negocios?, imagino aquel donde se tiende al ciudadano la zancadilla, a todo aquel que sale a la sociedad, al mercado, quien concurre a la vida pública, pero pese a todo ello, continua Salazar en relación a la situación entre oposición nacional y gobierno, "El diálogo no es una quimera; aún estamos a tiempo, si nos proponemos incorporar al diálogo como virtud ciudadana, una única condición para escucharnos: exigirnos el acatamiento del respeto y la tolerancia. El país que queremos es una Venezuela donde cada quien sea desafecto a la rapiña; donde las instituciones sean respetadas". Más claro no canta un gallo, un país libre de negocios de rapiñas, de capitalismo a trocha y mocha, donde se respeten las instituciones públicas, ese país no cabe en la mentalidad de los afectos de la oposición, lo de ella es desacreditar al país y sus instituciones, los poderes públicos y hasta la mismísima Constitución no escapa a ello.

Termina sus verdades nuestro buen ciudadano Miguelito: "Al concluir este comentario debo confesarles que me siento tranquilo conmigo mismo porque estoy seguro que ustedes me comprenderán en estas verdades aunque ellas menoscaben mi filosofía política", ¿Habrá descubierto la verdadera esencia de su filosofía nuestro amigo Miguelito?. ¿Sabrá quiénes son los dueños de los negocios?, ¿Quién corrompe y descompone el país?, ¿Quién se opone a la Constitución y sus Poderes Públicos?. ¿Quiénes invocan las virtudes ciudadanas en estas horas aciagas?. ¿Podremos erradicar los negocios capitalistas de nuestro vocablo?. Son cuestiones que solo Miguel puede responderse, aunque vaya contra su filosofía política.

Fuente consultada:

E. P. Venezuela, "Polémico! Acá el duro comentario de Miguel Salazar sobre el país", 04/11/2016



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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