Emancipación cultural

Existe una gran variedad de conceptos de cultura a pesar de que muchos de estos fueron concebidos desde una intención unificadora universalista, circunstancia que, por otro lado, valida a una de sus tantas acepciones, en tanto que le da contenido a la identidad de algo; y a su vez, ese "algo", al ser, la define desde su particularidad, lo que va en contrasentido de una definición única, y que además, reafirma una de nuestras características más resaltante como cultura-caribe: la abrumadora diversidad que nos conforma. Por lo tanto, disfrutamos y padecemos de tantos conceptos, como culturas nos edifican.

Es bueno adelantar aquí, que la tarea de la autodefinición cultural, condición sin la cual, es imposible construir la identidad, encuentra en la globalización, uno de sus más enconados enemigos. Pero por ahora, solo tengámoslo presente como un elemento para el análisis de los sistemas de gobierno que en buena medida, influyen en la definición de la cultura, esto por dos razones: una, porque los gobiernos son el resultado de la cultura de los pueblos que los engendran, y dos, porque en su accidentada ausencia, el sistema gobernante impone una cultura oficial.

De esta primera situación se puede observar que es poco el esfuerzo que se ha hecho para organizar toda esta dispersa área de conocimiento, a decir de su prolífera definición conceptual. De hecho, muchos de estos conceptos han entrado en desuso, otros son tan novedosos y tan holísticos que terminan por diluirse dentro de lo que intentan definir. Cada área, y en ocasiones, cada individualidad, los define según su visión, según la disciplina que maneja dentro de las ciencias sociales, y los problemas que se proponen resolver, mayoritariamente en lo teórico. De ello ha resultado que el tema de la cultura ha caído en una zona ambigua de lo más difusa y alegre, en que ni siquiera el rigor del arte, su manifestación más brillante, impone algún tipo de organización.

Si bien es cierto que existe la culturología como una subsidiaria de otras disciplinas, a esta se llega más por curiosidad intelectual, que por rigurosidad metodológica. De ella poco se ha obtenido para el propósito del tratamiento científico de la cultura, también es cierto que proliferan las corrientes y hasta escuelas culturológicas, las que más que despejar la oscurana reinante en sus entrañas, terminan siendo un catálogo de afinidades entre los pensadores de oficio, los que van cada cual por su lado, sobre todo en los así llamados países del tercer mundo, mucho más preocupados por la investigación acerca del tema, que el mismo primer mundo, o mundo desarrollado, en el que el enigma de la cultura, sobre todo el de la propia, está totalmente resuelto, aplicado y controlado por las ciencias sociales.

He aquí un primer asunto digno de atención: Quienes más investigan y teorizan acerca de la cultura, por lo general pueblos con larga data de traumas colonialistas, pareciera que no terminan de encontrarle la importancia a organizar toda estos saberes en una disciplina con todos los hierros científicos; por el contrario, entre mayor especulación filosófica, mayor volumen de conocimientos inconexos y sin ninguna utilidad práctica, lo que favorece la dispersión de los objetivos culturales; mientras que quienes aparentemente no lo hacen (investigar), los colonizadores, lo resuelven por la vía de la aplicación de otras ciencias sociales.

Otras preguntas que se pueden formular en torno a este asunto, tienen que ver con la necesidad de convertir la cultura, de una vez por todas, en una ciencia, cuya disciplina satisfaga la otra parte de las necesidades sociales, aquella que transforma a los grandes conglomerados humanos en entidades nacionales debidamente concebidas, las cuales para desarrollarse integralmente, ameritan de una particular política de salud, es decir, de una "cultura", que no solo sirva para adornar y referenciar a un pueblo, sino para protegerlo y asegurarle su existencia para la eternidad, a decir de la ideología del Comandante Chávez.

¿Existe el interés para que ello no suceda? Pareciera que sí, pues el gran negocio de la hegemonía cultural, exige la existencia de pueblos débiles, sin identidad, desconectados de sus orígenes y de su realidad para ser sometidos por aquellos que han descubierto a través del conocimiento pleno de la cultura y en particular de la propia, que en ella residen los códigos de su imbatibilidad. Al final todo esto se convierte en un tema de seguridad y defensa nacional; un tema militar.

Ahora ¿Es necesario precisar un concepto general de cultura desde lo particular? Absolutamente. Solo a partir de la construcción de una idea solida de la cultura que explique lo que se entiende de esta, incluyendo la otredad, podemos elaborar la definición de la propia. Entendiendo además que nunca el concepto general podrá escapar de las peculiaridades del carácter particular y que esta evolucionará en la medida en que se consolide la particular.

Llegados a este punto podemos proponernos partir de los dos conceptos de cultura que mejor la definen y que mejor sirven al propósito de alimentar la tesis del tratamiento comprensión, y proyección de la cultura desde el ámbito científico. 1- la acepción etimológica: Lo culto o cultivado para el conocimiento. El cumulo de saberes que constituyen un patrimonio, una propiedad o característica particular, y 2- El conjunto de elementos que conforman la identidad colectiva. Pero es la síntesis de estas dos proposiciones por la que encaminaríamos una conceptualización más ajustada a nuestro objetivo: El conjunto de saberes y conocimientos que tiene un colectivo de sí mismo, o mejor aún, hablando de los pueblos, es la conciencia que se tiene de la propia existencia.

De esta forma hemos planteado a través de esta breve introducción, una serie de interrogantes inherentes a la cultura que debemos contestar, primero de la forma más autónoma posible, y segundo con la rigurosidad científica que amerita la protección, la defensa y el desarrollo nacional.

Chávez es emancipación ideológica



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Milton Gómez Burgos

Artista Plástico, Promotor Cultural.

 miltongomezburgos@yahoo.es      @MiltonGomezB

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