El populismo, crisis del modelo populista y el desarrollo de la revolución bolivariana (II)

Comenzando el siglo XXI, en sus primeras décadas hemos arrastrado un cultura rentista, empresarios y pueblo se resisten abandonarla, prefieren vivir del parasitismo rentista, mucho más los empresarios que teniendo medios de producción no se hacen productivos, en tanto que el pueblo opta por que se le retribuya en algo, como soberano, algunas prebendas del petróleo, por eso el populismo no del todo ha muerto, los salarios de hambre que paga las empresas, además del gobierno no alcanza para tener un "buen vivir", de allí que los subsidios sean necesarios, no podemos arrebatarle este derecho al pueblo si no dispone de un ingresos cónsono con la calidad de vida, unos ingresos dignos, el capitalismo ni el Estado se lo han concedido, todos los aumentos que le otorga el gobierno al pueblo son robados por el mecanismo de los precios inflacionados por la burguesía, y no solo eso, la compra de dólares preferenciales, el agotamiento de las reservas internacionales en divisas, la fuga de divisas o de capital, todo ha conspirado contra la estabilidad del país, sosteniendo el parasitismo financiero, el populismo.

Ya hemos dicho que el populismo sirvió como ideología tanto a la derecha socialdemócrata como a la izquierda socialreformista, ambos se alimentaron del oportunismo político, de la demagogia, de la democracia representativa, del liberalismo, como sistema que favorece a las elites con discursos populistas, como dice Jaime Richart "…..que va desde prometer utopías, hasta halagar los sentimientos de la masa para hacerla instrumento de dominio; término que, al igual que populismo, los dos partidos principales manejan con repulsivo oportunismo. (1) sustentado en la redistribución de la renta, en nuestro caso de la renta petrolera para la cual la burguesía y sus elites políticas emplearon para crear condiciones sociales y económicas para el desarrollo capitalista, para usufructuar la renta, los petrodólares, para reproducir el mecanismo de acumulación del capital privado, dependientes del Estado con la compra de divisas para fortalecer el régimen capitalista de la burguesía y sosteniendo una sociedad en relativo equilibrio.

Sin embargo; Leo Moraria señala que aquellas condiciones económicas y sociales del capitalismo, de la democracia populista degeneraron, "….Luego de cuarenta años de gobiernos adeco/católico/ copeyanos, con la economía alimentada por el rentísmo petrolero ¿Qué resultados se cosecharon? Veamos: pobreza 46%; inflación 115%; de la masa laboral el 40% en economía informal; desempleo y bajos salarios; devaluación de la moneda; importaciones 60%...." (2). Con esto podemos afirmar que el colapso del populismo está asociado a la caída de los ingresos del petróleo, de divisas, de la parálisis del aparato productivo, del desabastecimiento, de la eliminación del subsidio, del desequilibrio de la balanza de pago y del comercio. Además la "….Demagogia, sectarismo, clientelismo, son términos que denotan serios defectos que lesionan gravemente a todo sistema político, pudiendo generar síntomas de ingobernabilidad, más tarde o más temprano. El populismo se tornaría en un concepto negativo, como fue utilizado por la mayoría de los politólogos latinoamericanos en el siglo pasado al analizar la realidad política nuestra. Argentina, Perú, Venezuela, entre otros, fueron ejemplos en los que se habló de populismo en este sentido crítico, por la suma de los vicios que aquejaron a sus sistemas políticos" (3) indica Manuel Feo. Siendo así, el populismo de la democracia capitalista faltó a la relación estrecha entre gobierno-pueblo, en la gestión del gobierno de satisfacer las necesidades sociales de allí su crisis y colapso.

Ahora bien, ¿Nos preguntamos si la revolución bolivariana es populista?. Bolívar ante todo, era partidario de la soberanía de las minas, de la propiedad del estado de las riquezas del sustrato venezolano, también nos habló del cuidado paternal primogénito del Congreso hacia sus ciudadanos, en especial de su educación, y no menos se inclinaba por un gobierno popular, que fuera responsable de dar la mayor suma de felicidad social, del bienestar social, totalmente contraria a las ideas elitistas de la burguesía quienes se servían de la renta petrolera para acumular capital, la renta era expropiada directamente del Estado burgués, del Estado populista, el pueblo solo recibía migajas, para acallarlos, tranquilizarlos, para sostener la conciliación de clases, el equilibrio social que de nada sirvió puesto que finalmente eclosionó el populismo.

Ahora corresponde juzgar la revolución bolivariana, si sus políticas corresponde al populismo, de hecho, Manuel Feo indica que "hay que estar conscientes de que por muy buena que sea la intención de favorecer y proteger al pueblo, especialmente al más frágil en la escala social, se puede generar un paternalismo que convierte al ciudadano en un parásito del Estado, poco creativo y pasivo. Un ciudadano que no se parece, en nada, al hombre nuevo que debiera surgir del seno de una democracia participativa y protagónica. En este contexto, lejos del protagonismo popular, lo que crece es una relación vertical, muchas veces autoritaria, en la cual la élite política o el burócrata sólo pide a los ciudadanos que digan amén, como en los cultos religiosos, sin aportar nada o muy poco, muy parecida a la que se observaba en la llamada democracia representativa" (4). Hablando de "las buenas intenciones", ¿Podemos considerar parasitismo del estado, al pueblo, al "hombre nuevo" que reciba educación, salud, vivienda entre otros derechos sociales y humanos?. Es el pueblo dueño soberano, parásito de la riqueza petrolera que le pertenece?. ¡Que entendemos por paternalismo y protección de los derechos humanos y sociales del pueblo!.¿Así lo entendía Bolívar, cuando nos habló del deber del Congreso y sus leyes acerca del cuidado primogénito del pueblo?, ¿Cómo entiende la revolución bolivariana la mayor suma de felicidad social como deber de un gobierno popular hacia el pueblo?.

A todas luces, Manuel Feo, cuestiona el llamado "populismo de la revolución bolivariana", asemeja la política chavista al populismo, cree que el chavismo genera una relación política "autoritaria, de dependencia, pasividad, poca creatividad y obediencia muy parecida a la democracia representativa". En verdad muy distante a "la democracia representativa" (populista) es la democracia bolivariana, aquella que nace de la participación y protagonismo del pueblo en los asuntos públicos, la democracia chavista que libera al ciudadano, que lo invita a participar en las diversas instancia de los poderes públicos, que además se sirve del recurso del referéndum, de revocatorio, en nada obediente a las autoridades verticales, la democracia chavista es mucho más que la democracia representativa, es una democracia participativa y protagónica, por eso en nada podemos comparar políticamente desde el punto de vista de la democracia verdadera, partiendo del hecho de "las buenas intenciones", que el populismo del siglo XX sea similar al populismo del siglo XXI, nunca el populismo propuso participación política, no iba más allá de la democracia representativa, de la democracia tutelada, de la dependencia política, el infantilismo del pueblo, la pasividad política del representado, eunucos políticos, ahora con la revolución chavista, se enterró el populismo, basta ver las nuevas figuras políticas de participación, trascendió lo electoral hasta llegar a los niveles de control del gobierno.

Por su parte Moraria, se plantea, ¿Cuál es la situación luego de 17 años de alimentar la economía con el rentísmo petrolero, pero, elevado al clímax? Exactamente el mismo cuadro anterior, transformado en tragedia nacional: pobreza 76%; inflación 300%; de la población laboral el 60% en economía informal (rebusque y bachaqueo); salario paupérrimo por la devaluación de la moneda (fábrica de pobres); escasez, desabastecimiento, carestía; la indignidad de las colas; importaciones 80% (mientras hubo divisas); se agotaron las divisas y el país quedó inerme, con parálisis total: agricultura, agroindustria, industria manufacturera, el comercio; cierre de la frontera por causa de la gasolina a 2 centavos de dólar/litro; más los subsidios de la cesta básica y la devaluación del Bs. Todo ese cuadro fue creado por las políticas erradas del gobierno de Chávez durante catorce años y constituye su verdadero legado, administrado por Maduro con gran prestancia. Los gobiernos no se evalúan por el discurso, sino, por los resultados. Y los resultados están a la vista, los estamos padeciendo" (5). Al parecer la situación parece similar por sus resultados, colapso del "populismo chavista", colapso del "modelo chavista", pero hay una situación que diferencia al populismo del chavismo? Los responsables de la crisis.

Aclaremos; durante la "….IV República, donde los políticos y empresarios capitalistas sumergieron al país antes de la revolución bolivariana como bien atestigua Radonski, concretamente el gobierno Puntofijista y el desarrollo desigual del capitalismo rentista petrolero ahora las políticas de empobrecimiento social actuales no han cambiado mucho, ayer fue la aplicación de las medidas liberales fondomonetaristas, hoy la conspiración monetaria y de precios conque la burguesía deja caer una lluvia de crisis sobre la población trabajadora….", aquí la diferencia la marca quienes son los responsables de la crisis, del colapso del modelo de desarrollo, mientras que en la IV República es una política de clase, de la burguesía en empobrecer la población social, en la revolución bolivariana no es intención, ella es producto deliberado de una burguesía que se resiste a perder el poder político y económico, de allí que conspire, generando desestabilizaciones causantes de los aumentos desmesurado de los precios, de la caída del salario, de la devaluación y la depreciación del bolívar, del desabastecimiento, etc., mejor dicho no es intención de mala fe del gobierno, sino de quienes procuran regresar al Poder por la fuerza y el engaño. La resistencia de la contrarrevolución que trata de desmontar los logros sociales d ela revolución bolivariana, los indicadores del desarrollo.

En definitiva el modelo de desarrollo chavista, bolivariano y socialista, apenas ha alcanzado grandes logros sociales, no así de logros económicos, sin embargo decir que "El legado del Punto fijismo y el legado de Chávez son idénticos, no es copia, es calco con ribetes de tragedia nacional" (6), es un exabrupto", puesto que el chavismo dejó hasta el año 2013 no solo una Constitución, la más moderna del mundo, también un Plan de desarrollo socialista y toda una obra de realizaciones sociales, de obras, que rescataron a la población de la pobreza y la miseria en que la había dejado el neoliberalismo del siglo XX, en Venezuela.

Fuentes consultadas:

1.-Richart, Jaime "Populismo contra el elitismo", Aporrea, 24/08/2015

2.-Moraria, León "Populismo, Rentísmo, Electoralismo", Aporrea, 06/01/2016

3.- Feo La Cruz, "Populismo, paternalismo y desarrollo de la Cultura Participativa", Aporrea, 07/12/2011

4.-Idems.

5.-Acosta, Alexander "Capitalismo populista: Lapsus mental del Radonski neoliberal", Aporrea, 19/10/2015

 



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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