¿Ser o no ser, ésa es la cuestión

Quienes no hemos escuchado alguna vez esta oración, que es como comienza uno de los más famosos coloquios que escribió hace más de 400 años el escritor William Shakespeare en su obra Hamlet, después de sentir el dolor devastador de la muerte de su padre.

Creo que sin duda a muchos de los venezolanos nos sucedió lo mismo, cuando por razones de la nefasta enfermedad del cáncer el comandante Hugo Chávez lamentablemente se nos fue a otro plano antes de tiempo, dejando a la mayoría de un pueblo con una herida que lo consumió de dolor ante tan temprana partida donde él era el pilar fundamental para que el proceso de transformación que se venía encaminando, por tener un país potencia a través de la consolidación del proyecto denominado socialismo del siglo XXI , lograríamos el sueño de nuestros libertadores, un país donde reinara la justicia social, la auto determinación de los pueblos, ser libres, garantizando y buscando la suprema felicidad .

Sin embargo a pesar de todo el dolor y casi toda esperanza difuminada la última orientación de nuestro Chávez fue cumplida a cabalidad, que no era más que su decisión tan plena como la luna llena, fuera Nicolás maduro quien llevara las riendas y la continuidad del proceso.

Ahora bien, qué hemos hecho los revolucionarios para apoyarle en toda esta continuidad al mantener lo construido y construir lo que falta por hacer. He ahí el dilema. Sería absurdo negar que dentro de las filas existe gente más que comprometida incluso de dar la vida por la causa, pero también seria cínico negar que también existe gente que por su proceder a favor de sólo intereses individuales han hecho un hueco enorme en la moral de los que sí creemos en la lucha por los más necesitados que no es más la razón, que debería guiarnos cuando se adquiere una responsabilidad dentro de alguna institución del estado.

Razón que se ve coartada y en algunos casos hasta decapitada porque precisamente quien recomienda, quien denuncia o quien se opone directamente a una situación que no es el deber ser, no puede continuar porque es un indisciplinado y en muchos casos hasta denominado opositor, lo cual la principal recomendación es su salida inmediata, ¡traidores no podemos tener en las filas! La cuestión es ¿quién es más traidor? Si quien alza la voz ante algo injusto, o quien se viste de rojo y grita viva Chávez en un acto público donde todos lo vean, pero que al final dentro de sus ojos tiene el brillo de la avaricia que justamente era lo que criticábamos y por lo que luchó Chávez con los adversarios de la llamada Cuarta República .

Pero vamos más allá, quién es más leal a la patria, el compañero que trabaja dando lo mejor de sí de acuerdo para lo que se capacitó y se formó y que por razones personales no le gusta las arengas, ni las marchas y se prefiere quedar terminando la tarea encomendada, o el que se la pasa en la computadora todo el día jugando en el Facebook o escribiendo por celular, pero en la marcha es el que grita más fuerte. “Viva maduró nojoda”.

Es un dilema, y bueno dónde dejamos el compañero que va en jeep para su hogar en el barrio, él no tiene chofer, ni escoltas solo un poco de sueño por el cansancio, y dónde queda el que se llevó el trabajo a terminar en su casa ,porque él si le gusta ir a la marcha y encontrarse con sus compañeros de militancia, el que lleva los ojos de Chávez con orgullo en su uniforme, en el pecho, es quien le toca más fuerte aguantar los improperios de sus vecinos que están descontentos con todo aquello que identifiquen que es gobierno porque lo creen responsable de lo que está sucediendo.

Al discurso de la guerra económica ya no le quedan argumentos, el pueblo sabe, ellos observan con sus propios ojos lo que están muchos haciendo, el inteligente razona a lo interno, ¡es que si el pueblo tiene que estar arrecho! , si Chávez nos abrió los ojos es para que nunca cayéramos en esto.

No es nada fácil, ver largas colas de madres y padres por tan sólo una mantequilla o un kilo de arroz, ir de una farmacia a otra y no encontrar un medicamento. Causa aún más dolor, salir a la calle y donde miras te encuentras con rostros insolados, miradas desesperadas, labios rabiosos que gritan la dos palabras como para desahogar su ira, ver corriendo de aquí para allá, que en tal parte llego la harina, no es fácil entender como hemos llegado a esto y tal vez lo sabemos y por soberbia a reconocer que nos equivocamos no nos atrevemos a decirlo, “ser o no ser”, es el dilema que se encuentra en estos momentos el chavismo, no hablo de la dirigencia, sino del pueblo de a pie de donde somos, de donde venimos... y que a pesar de los fuertes nubarrones que ahora existen tienen claro muy claro lo virtuoso de la esencia del socialismo .

La cuestión esta, si la dirigencia en verdad sigue conectada con ese pueblo mismo. Bueno la respuesta la tenemos cada uno en nuestra conciencia, lo que si ni debemos nunca cuestionarnos es seguir luchando de donde estemos por Venezuela.

gankka@gmail.com


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Edgar Araujo

Especialista en trato y manejo de las Personas con Discapacidad. Poeta

 araujoedgar78@gmail.com

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