No hay mal que por bien no venga

La derrota de los socialdemócratas del gobierno es inminente, no vamos a hablar de eso.

La socialdemocracia siempre ha vivido como rémoras venosas de las revoluciones socialistas: en la revolución rusa, de los comunistas alemanes, de los rebeldes revolucionarios y comunistas cubanos, de los comunistas y revolucionarios venezolanos. Siempre terminan envenenando y matando las revoluciones.

Vencer a la socialdemocracia es vencer a la pequeñaburguesía, y para acabar con ella hay que vencer y acabar con la burguesía, como la ideología hegemónica, vencer al sistema capitalista en todas sus formas y presentaciones.

Matan a la revolución, sin embargo no al revolucionario. Es decir, que nunca matan del todo a la revolución y esta se fortalece.

Pero lo mismo pasa con el capitalismo, si no lo matas del todo se fortalece. Y, si no lo combates y lo eliminas en donde esté; así parezca mal herido debes saber que se ha fortalecido. El capitalismo hoy parece más saludable que nunca. Ahora más que nunca, en la historia de este país, está vivo y es más perverso.

El capitalismo también es  libre comercio, liberalismo. Y ¿Cuál mercado es tan libre y tan variado como el nuestro? Pero capitalismo son monopolios y concentración del capital. Y ¿En cuál país se ha concentrado más el capital que en Venezuela?   

Hablemos de libre mercado. Hoy se puede comprar de todo sin ningún problema. El dinero, o mejor dicho, el valor de cambio, hoy lo es todo. Si  es verdad que con un bolsillo lleno de billetes de cien bolívares no puedes comprar mucho, con dos kilos de leche sí, inclusive algunas fruslerías sexuales. En este Vale Todo, se puede comprar con moneda nacional y con divisas, pero además con leche, arroz, aceite y medicinas. De estas tres formas se puede negociar desde un título universitario como un buen contrato con el Estado, o una concesión de diamantes en el Arco Minero, hasta la conciencia de un edecán. No importa quién compre y quién venda, si es un ama de casa, el Estado, un empresario o un recoge latas. Este es el sistema hegemónico. Y seguimos hablando del mismo país donde vive Nicolás Maduro, donde juran los jefes de gobierno que el socialismo avanza.

Por otra parte, Empresas Polar concentra 18 marcas y muchísimos productos de los que llenan los anaqueles en los supermercados y abastos. Productos que van desde cerveza y vinos, mayonesa y margarina, pasando por jabón en polvo y en panela, hasta helados EFE (Las Llaves, Toddy, Mavesa, Migourt, Salsa Pampero, Supercan, Mazeite, Primor, Lipton, Pepsi, cada marca fabrica varios productos: Mavesa, margarina y mayonesa, Primor, arroz y pasta, Margarita, atún sardinas pepitonas, etc.) P & G, o sea Procter and Gamble concentra 11 marcas, productos de belleza, jabón (Ace, Ariel), pasta de dientes, pilas, Gillette. Unilever: “Hoy estamos consolidados como una empresa líder en la comercialización de productos de consumo masivo, en las categorías de cuidado personal y del hogar, alimentos y helados”. Concentración del capital y monopolios ¿Quién dice que el capitalismo tiene miedo? Y ni se hable de la banca privada.

Qué idea tan rara tiene del socialismo el presidente. Un socialismo donde lo cotidiano es la venta y compra de mercancías, la acumulación y la especulación, en un egoísta “sálvese quien pueda” combinado con usureros conspiradores. Pero ellos insisten en que avanzamos hacia allá, hacia el socialismo. Falsifican su sentido en una especie de esquizofrenia. Mientras insisten en que marchamos hacia el socialismo, la Venezuela potencia económica, productiva no es otra cosa que el desarrollo del  capitalismo que ellos llaman “bueno”, mientras el malo… hace lo que le da la gana impunemente.

Dice el gobierno que hay que producir riquezas para tener qué distribuir. Eso es lo que entienden en la presidencia por socialismo, distribuir la riqueza, proveer de cosas materiales a la población (“porque si no nos tumban”, dice Aristóbulo). Hasta ahí llega su socialismo, defender un gobierno que se dice socialista fortaleciendo al capitalismo. Por Ahora.

Por ahora (como si continuáramos con el legado de Chávez). Se supone que más adelante, cuando la gente esté harta de tener de todo, el Estado nos dará verdaderas posesiones espirituales, ejemplos morales y de conducta socialista, se ocupará de educarnos en el quehacer con riqueza acumulada, en el qué hacer con las cosas que nos ha dado y nos dará hasta que seamos una potencia potente. Nos educará a que hagamos algo distinto que no sea vender y acumular peroles y kilos de arroz. Nos enseñará a comer bien y cuidar de nuestra salud, a ahorrar, a no consumir basura, a amar la naturaleza y al prójimo y cuidarlos, a compartir, a gobernarnos; dará lecciones en televisión de economía e historia socialista, economía política, política, historia política, marxismo. Nos acostumbrará a debatir en público los problemas del país, de la sociedad y del mundo, nos dejará ser críticos irreverentes. Pero, por ahora, no.

Falta mucho para eso, hoy no se puede, hay que ser PRAGMÁTICOS. Primero, nos hacemos ricos hasta la saciedad –hasta que quedemos groguis y no podamos desear más cosas-  y luego el Estado se ocupa del socialismo socialista. La lógica de la ecuación del Socialismo socialdemócrata o capitalismo social es: a) país potencia “potencia económica” + b) hartazgo material de toda la sociedad (de grandes y mínimos propietarios)= c) construcción del socialismo socialista, desde la pobreza cero.

En todo caso, o en caso contrario, que ya no haya tiempo para transformar el espíritu mercantilista y egoísta del venezolano,  nada se perdería. Perderíamos el socialismo pero nos quedamos con la Venezuela Potente. Esta satisfacción sistemática de bienes materiales, este hartazgo, nos habrá dejado la enseñanza de saber engordar el precio de nuestras “preciadas” posesiones (las tierras, nuestros apartamentos, los carros, motos, las lavadoras, camas, herramientas, muebles, microondas,  y de más) y luego salir a especular con ellas en el mercado nacional, también internacional, si contamos con el apoyo del gobierno revolucionario capitalista; podríamos exportarlas (porque todos tendremos demasiado), y así traemos divisas frescas al país y seguimos consumiendo mierdas en la Venezuela potencia.

Lo que no mata engorda, esa es la máxima del capitalismo. Y la hizo suya este gobierno pequeño burgués socialdemócrata. Lástima que sus sueños (de ser una potencia capitalista) son sueños, y los sueños (diría Calderón), sueños son.

Esta es una guerra que se ha librado contra un enemigo sin rostro, tres años culpando a personas perversas, de mal corazón, traidores a la revolución pero todos sabemos que es el capitalismo y él tiene un rostro visible en FEDECAMARAS, en Polar, NESTLE, P&G, UNILEVER, GoodYear, CONSECOMERCIO, FARMATODO, en la Red de Supermercados; en el Vicepresidente de Economía Pérez Abad, Gold Reserve y los Chinos, y otros etc... que trabajan en una misma dirección contraria al socialismo y a todo lo que se le parezca.

Si logramos tan si quiera hacer sobrevivir el espíritu de Chávez en la memoria y hacerle honor en nuestro día a día revolucionario, así caiga el gobierno, así todo lo que nos espera sea brumoso y difícil, todavía hay esperanza socialista, todavía habrá revolución, y revolución fortalecida. Lo que no nos mata hoy nos fortalecerá hoy y mañana.

El legado real de Chávez es aprender de los errores. Estaremos atareados inventariando los cometidos en estos tres años, pero será sencillo identificar las posibles soluciones. Sola hay que deshacer todo lo hecho y comenzar a la inversa. Donde hubo un vicepresidente capitalista se coloca uno socialista,  donde se abandonaros las empresas socialistas se las apoya y refuerza, donde nos hicimos los locos con los capitalistas ahora los castigamos, y así sucesivamente. Pero sobre todo, hacer socialismo en todos nuestros actos, no dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy. Socialismo es el proceso de construcción del socialismo, el socialismo es nuestra Ítaca. No se puede hacer socialismo fortaleciendo a los capitalistas y al capitalismo. O se hace socialismo o se hace capitalismo pero sin desprestigiar al socialismo, sin falsificarlo de capitalismo.

Creo que perder el gobierno no es tan grave como que éste haya falsificado el sentido del socialismo, lo haya vaciado de sentido, lo haya expuesto a la difamación del enemigo imperial. Eso parece imperdonable. Regresemos a Chávez, regresemos al socialismo, él es nuestra Ítaca.

hecto.baiz@gmail.com

 



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Héctor Baiz

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