Reflexiones ingenuas: "las calles son del pueblo"

Ya no quedan dudas. El imperio está decidido a todo. Las declaraciones de los voceros del gobierno de los E.U., así como la retórica guerrerista del Presidente de La OEA, las actuaciones de Uribe, y las acciones desestabilizadoras de la oposición nos indican que el Departamento de Estados ya tomó la decisión de intervenir política y militarmente a Venezuela con el fin de derrocar el gobierno democrático del Presidente Maduro e instalar un régimen títere, al igual que ocurrió en Honduras.

Ya la derecha fascista soltó la jauría hambrienta de sus perros hidrófobos para sembrar el terror a través de las guarimbas, con la cual piensan colapsar el tránsito automotor, asesinar a ciudadanos, agentes del orden público, funcionarios gubernamentales; incendiar y destruir bienes de la nación (transporte público, oficinas del estado, instituciones gubernamentales, bienes nacionales), sabotear instalaciones eléctricas, energéticas, petroleras) y otras

Los agentes de la derecha venezolana ya han solicitado formalmente a Almagro la aplicación de la Carta Democrática contra su propio país, condición que los E.U. sugería se hiciera para preparar la invasión a Venezuela, y ya se están haciendo los respectivos movimientos en las bases aéreas que el país del norte tiene en Colombia, Perú, Honduras, Puerto Rico, así como las bases navales que mantiene en el Caribe en Curazao, Cuba (Guantánamo) y Aruba.

Ya están ingresando a territorio venezolano grandes contingentes de paracos, desplazándose hacia lugares estratégicos y levantando sus bases de operaciones, como también se han activado los que están instalados en diversos puntos del país, ubicándose en puntos clave para la toma de las urbanizaciones, comunidades, avenidas, de las principales ciudades del país a fin evitar la movilización de las bases revolucionarias y de esta manera, contener cualquier intento de movilización popular y facilitar de esta manera la invasión a las fuerzas invasoras.

Todo esto a plena luz del día, con el conocimiento y consentimiento de las instituciones encargadas de proteger, defender, preservar, asegurar mantener la seguridad y la paz en la nación.

Ya los gobernadores y alcaldes de la derecha comienzan a organizar públicamente protestas, financiadas con recursos de las instituciones que dirigen, para agudizar la situación política y mostrar a nivel internacional, un escenario de conflicto armado entre la población, argumento esgrimido por el imperio del norte, como la excusa para intervenir, ya que "ellos no pueden permitir un clima de violencia y enfrentamiento bélico entra la población en un país distante a escasamente a 3 horas de su frontera, ya que pone en peligro su seguridad nacional…"

Y mientras esto ocurre, el gobierno nacional, en la voz del Pte. Maduro y el Ministro de la Defensa Gnal Padrino López, sólo se han concretado en hacer denuncias y amenazas, pero hasta ahora, ninguna acción concreta y efectiva se ha definido ni efectuado.

Ni el PSUV, ni los partidos del GPP, ni las comunidades organizadas, ni los colectivos han dado un paso al frente que demuestre fehacientemente y en forma convincente su grado de compromiso, lealtad y adhesión al ideario bolivariano, socialista, chavista. Hasta ahora se han concretado en hacer saludos a la bandera a través de actividades culturales distanciadas de la práctica revolucionaria que reclama estrategias, tácticas y acciones radicales frente a la amenaza real que se evidencia en el escenario que nos muestra que la ocupación está en curso.

No es tiempo de preservar los cargos en el gobierno, puestos claves en el partido, cuotas de poder en las estructuras políticas. No es tiempo de conspirar unos contra otros dentro de las organizaciones políticas para ocupar espacios y así garantizar ingresos económicos y prebendas sociales. Se trata de mantenerse en el combate contra el entreguismo, la injusticia social, la discriminación, el vasallaje. Se trata de construir una patria liberaría, socialista, bolivariana. Se trata del futuro de nuestros hijos y nietos, del futuro de la sociedad venezolana, de su cultura, de su independencia, de la defensa de las reservas naturales y culturales, así como de la vida en el planeta. Y en estos momentos "el clarín de la patria clama…"

No podemos dejar que el fascismo ocupe las calles, que la derecha criminal continúe con su orgía de terror, de asesinatos, de sabotaje, de destrucción. No podemos, ni remotamente permitir que la bota del gringo invasor hoye la soberanía de un pueblo que se decidió a ser libre. Es necesario combatir los intentos de convertirnos en una colonia del imperio.

Si el gobierno nacional, los órganos de dirección de los partido de gobierno (PSUV, GPP), las ubch, los CLP, los colectivos y los dirigentes de las comunidades organizadas no se sienten capaz de preparar una defensa de la revolución, del legado del Cte. Chávez, entonces quienes realmente tengan una teoría y práctica verdaderamente revolucionario den un paso adelante y comencemos a construir la fuerza emergente, de choque, contra los malinchistas, entreguistas, lacayos y de resistencia, de conflicto y contención contra las pretensiones invasoras del imperio.

No se necesitan ni se quieren demagogos, leguleyos, parlanchines, ególatras, iluminados, patiquines, petulantes, recién vestidos, grandilocuentes, mucho menos alevosos, apóstatas ni perjuros. Ya el pueblo está cansado de ellos. Se necesitan militantes, cuadros, revolucionarios de verdad, gente humilde que crea en la revolución, en el socialismo, que sea capaz de hacer acciones valerosas, de inmolarse por el pueblo, organizados y disciplinados y con profunda convicción de lucha y compromiso social.

No se trata de defender por defender al Gobierno del Presidente Maduro. Se trata de confirmar ante el mundo que nuestro país es soberano, libre y que sus conflictos, problemas, enfrentamientos las resolvemos nosotros mismos. Se trata de ser consistentes con nuestra condición de militantes revolucionarios, de sujetos políticos con clara conciencia dialéctica y ética revolucionaria. De trascender mezquindades y desviaciones para construir una visión holística de la lucha, no de simples discursos y perogrulladas castradas y trasnochadas.

Creemos que la primera acción debe ser evitar que la derecha se apodere de las calles, confirmar que "las calles son del pueblo, no de la oligarquía". Y esto debe ser de inmediato. En consecuencia, la convocatoria al pueblo a salir a la calle, a evitar que la derecha, el fascismo convierta a los espacios públicos en campos de batalla, en focos de perturbación y base de operaciones de los paramilitares, debe ser replicada por las organizaciones revolucionarias y movimientos revolucionarios. Y deben ser organizadas concienzudamente y ejecutada con disciplinadamente y arrojo, cualquier error nos lleva al fracaso, lo que sería garrafal en estos momentos donde el mundo tiene los ojos puestos en nosotros y donde la victoria es cuestión de vida o muerte. Para luego es tarde.

Aquí nadie se rinde.

Patria, socialismo o muerte. Venceremos.

 














 



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Carlos M. Rodríguez C.

Estudió en la UCV. Docente jubilado

 carrodcas@gmail.com

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