Crisis empresarial capitalista, guerra económica y socialismo de siglo XXi

Declara el Presidente de la Federación Cámaras Empresariales, (FEDECAMARA), Francisco Martínez, que "Hace unos 14 años existían en el país alrededor de 800 mil empresas, actualmente la cifra, solo alcanza las 350 mil, perdiéndose la mitad de la base empresarial en estos años". Naturalmente, por ser la fuente anti-gobierno, el motivo de la desaparición de las empresas se la carga al gobierno chavista, no dice nada de como la competencia capitalista aniquila las empresas, como se fusionan ni tampoco como ellas se absorben unas con otras, en especial las empresas extranjeras se engullen las nacionales, solo señala el intervencionismo del Estado, las expropiaciones y confiscaciones las causas de la desaparición.

¿Pero en verdad que producían tales empresas hace 14 años, eran autosuficientes, dependía de la renta petrolera? ¿Cuál era el comportamiento de dichas empresas en relación con el Estado, una relación parasitaria financiera, succionadora de dólares? ¿Cómo ha venido desempeñándose estas empresas privadas con el trabajador, han sido productivas, compensan de acuerdo a la productividad del trabajo? ¿Pagan un salario suficiente para alcanzar el trabajador un nivel de vida adecuado?, nada de estos asuntos les interesaron a esas 800 mil empresas y menos a las que queda, 350 mil de ellas, continúan trabajando de la misma forma de hace 14 años, no han sido ni más eficientes ni más productivas.

Al parecer las señales que emiten las empresas privadas (capitalistas) en el país es la de cargar la responsabilidad de la crisis económica es en el Estado, la explosión de precios, las colas, la especulación, la escasez, el desabastecimiento, en una palabra, la guerra económica Su política administrativa, económica, financiera y comercial está orientada a socavar gradualmente al gobierno de Nicolás Maduro, muchas de ellas han dejado de producir, de invertir, otras desaceleran la producción, simplifican la producción, y hay empresarios quienes abandonan sus empresas, dejando los trabajadores en la calle. En esa contabilidad del señor Martínez seguramente no cuenta esta conducta empresarial hostil al gobierno, a la política de orientación socialista del gobierno de Maduro.

Para ellos; Fedecámaras, el socialismo es simple "retorica que ha ocasionado zozobra, inestabilidad, desabastecimiento, desajustes macroeconómico y empobrecimiento del país". Al parecer el dirigente gremial de Fedecámaras, representante de la burguesía empresarial del país por supuesto no comulga con el socialismo bolivariano, indica que es "zozobra e inestabilidad", habrá que ver si siempre fue así, por supuesto que no, durante más de 10 años de bonanza petrolera del chavismo, la situación del país era distinta, la redistribución de la renta petrolera mediante las Misiones Sociales hicieron posible recuperar la población venezolana empobrecida por el neoliberalismo de las dos últimas décadas del siglo XX. Con la caída de los precios del petróleo a inicios de la segunda década del siglo XXI, comienza un proceso de inestabilidad, fuga de capitales, desinversiones, "desajustes macroeconómicos y por ende empobrecimiento del país".

La caída de los precios del petróleo, la disminución de ingresos de los dólares, (divisas) han impactado severamente el mercado, sobre todo el de las importaciones, el encarecimiento del dólar, la devaluación del bolívar han creado un shock en los consumidores, dicha crisis económica ha puesto de manifiesto, lo endeble de la base empresarial del país, su vulnerabilidad a los vaivenes del mercado petrolero, su incapacidad de producir sin depender de los dólares petroleros, colocando de manifiesto, cuan presa está la economía venezolana privada de los proveedores externos, al decir de Martínez, "economía encarcelada" y que en los últimos 17 años no han podido restructurar o crear una economía sólida e independiente.

De acuerdo con Martínez, la magnitud del deterioro de las empresas se explican porque "En la medida en que se han venido afectando a las empresas, hemos comprometido severamente muchas líneas y las cadenas productivas están severamente distorsionadas. La crisis ha tenido unas magnitudes tan graves que han afectado todo el entramado empresarial y productivo del país". Eso equivale a decir que las empresas capitalistas también son parte de la crisis, que ellas viven su crisis, continúa; "Las pocas empresas que aún están en operaciones están trabajando a 50% de su capacidad instalada. Esto quiere decir que a veces pueden parar sus líneas de producción en espera de insumos y materias primas, y cuando les llegan, empiezan otra vez a producir los bienes y servicios. Es demasiado inestable el sistema".

"Insumos y materias primas" importadas, sin ellas las empresas no producen, no abastecen a la sociedad, no ponen a trabajar a capacidad plena sus operaciones, sus líneas de producción de bienes y servicios, nos preguntamos, ¿Si dichas empresas privadas, empresas capitalistas no han podido en 14 o 17 años hacerse más independiente, menos vulnerables al mercado de insumos y materias primas externas, que les han impedido hacerse fuerte en el mercado?


Sigue el líder empresarial argumentando, "En el caso del sector primario se están perdiendo rebaños progresivamente, y en la agricultura se están perdiendo campos por completo porque no se siembra. Actualmente no ha llegado la semilla que se necesita para poder sembrar maíz amarillo y blanco, y ese ciclo está por perderse. Probablemente ya esté comprometido el abastecimiento de 2017" Este parecer pone en evidencia, la dependencia de semillas, la incapacidad de gestionar científicamente y tecnológicamente los procesos de producción y preservación de semillas autóctonas, su dependencia externa, al mismo tiempo que declara sus consecuencias, "Hay industrias que ya están completamente detenidas, otras han parado sus líneas de producción. En el caso del comercio, muchos han tenido que cerrar porque no tienen mercancías que vender. Los impactos son de diferentes magnitudes en cada uno de los sectores, pero el nivel de afectación es igual de grave".

A todas luces la incapacidad empresarial privada capitalista criolla, se pone de manifiesto, improductividad en el campo, desabastecimiento, paralizadas industrias, desabastecimiento del comercio, y quien paga las consecuencias de esta torpeza empresarial son los consumidores, el pueblo trabajador. Sin embargo; pese a conocer el problema el representante gremial de Fedecámaras, prefiere eludir el tema de "la guerra económica" y lo que ella representa para el pueblo, desabastecimiento, escasez, especulación y colas, sin medir los daños físico, emocionales y psicológicos que ellos traído.


El líder gremialista de Fedecámaras prefiere defenderse argumentando, "Para nosotros el tema de la guerra económica es solo un pretexto para intentar transferirle la responsabilidad al sector empresarial", pues bien si cotejamos estas palabras con las razones arriba enunciadas, desprendemos que trata de escurrir su responsabilidad, la responsabilidad que tiene el gremio empresarial, puesto que son responsable primero de no haber creado una base empresarial sólida y autónoma en el país, segundo no han alcanzado una independencia científica y tecnológica, asimismo, siendo vulnerable a los mercados internacionales, incapaces de generar procesos sustitutivos de importaciones y evitarle al país la erogación de divisas.

La empresa privada, el capital privado es responsable de un capitalismo subdesarrollado, dependiente y parasitario, por cierto un debate económico que eluden, sobre todo en el terreno de las políticas macroeconómicas del desarrollo, incapaces de asumir los retos del desarrollo, puesto que ven que eso es un responsabilidad del Estado, pero que ellos se limitan simplemente a producir negándose a trabajar con el gobierno en las políticas del desarrollo social, puesto que para Fedecámaras, "El Gobierno tiene que encarar la crisis en la justa dimensión y no estar buscando culpables".

El subdesarrollo empresarial privado del país ha sido responsabilidad privada, ellos eluden su responsabilidad social, evaden la ética social de la empresa, prefieren los paraíso fiscales a invertir en el desarrollo del país, allí están "Los Papeles de Panamá", apuntan contra el mundo empresarial privado, mafias organizadas en el crimen público, eludiendo la responsabilidad por el desarrollo, evadiendo el papel del Estado, ¿qué sería de la sociedad si el mercado se apoderarse de ella?. Así pues; la guerra económica no es un pretexto del gobierno, se suma a ella, la evasión fiscal como guerra encubierta contra el Estado.

Entonces no queda otro camino a la sociedad que luchar contra las mafias organizadas, la delincuencia organizada de quienes atacan al Estado, quienes se manifiestan de manera hostil contra "la intervención del Estado"-nación, contra quienes le declaran la guerra económica, contra quienes procuran beneficiarse de la inflación, elevación desmedida de precios ya sea en forma de fijación especulativa de precios, desabastecimiento de la producción de bienes y servicios, liberación del tipo de cambio, devaluación del bolívar, implosión de los precios por el Dólar Today y las Casas de Cambio Colombianas, contra quienes escasean los bienes, los bachaqueros, generan las colas, etc.


¿Cómo atacar de raíz el problema?, resolver el problema de la guerra económica equivale a luchar contra el capital, sobre todo contra quienes evadan las leyes de la República, el Estado no puede ser débil contra las mafias organizadas de la economía, contra ciudadanos y ciudadanas que se prestan al bachaqueo, de intermediario de los capitales para distribuir las mercancías a altos precios por las vías ilegales, debe hacerse sentir el papel represivo del gobierno contra los delitos económicos, sanear la sociedad, sin ello, se desliza hacia la descomposición social, la violencia, el crimen de lo contrario, el impacto sobre el gobierno continuará agudizándose. El gobierno debe castigar severamente aquellos que cometan delitos económicos, la sociedad espera justicia, castigo para quienes le restringen el acceso a los bienes de primera necesidad.

Las consecuencias de tales delitos económicos podemos palparlos, se habla de una inflación de precios fijados por el mercado en el orden de más del 200%, la desaceleración de la producción de bienes y servicios de parte de las empresas en más de 10% impactando fuertemente a la población, empobreciéndola progresivamente mediante la pulverización del salario por las agresivas políticas de precios del mercado, llevando a crear más de 70% en situación de pobreza social, es decir retornando al país a los niveles de antes de la revolución. De manera pues; las empresas privadas nada hacen por resolver su cuota de responsabilidad de la crisis, lejos de aliviar la situación lo que hacen es aumentar los precios, cargándole el peso a los consumidores, empobreciéndolos a expensa de elevadas ganancias.


El capitalismo ha entrampado a la sociedad venezolana con la fuga de capitales, el imperialismo con el crac de los precios del petróleo, ambos con la guerra económica contra la revolución bolivariana y chavista, contra el socialismo del siglo XXI, han generado los desequilibrios macroeconómicos y sociales, las zozobras, han restablecido las condiciones de crisis de antes de la revolución, declarando luego que "el socialismo no ha servido para nada", omitiendo todos los logros sociales, políticos y económicos que alcanzó con Chávez, escondiendo las victorias en salud, en educación y vivienda por simple despecho del señor Martínez, ya que nada en verdad el capitalismo puede exhibir por si mismo sus aportes al desarrollo social, eso es cuestión del gobierno, del Estado.

El capitalismo venezolano no termina por entender el socialismo del siglo XXI, cuánto daño le ha hecho a la clase trabajadora con su política de precios, al Estado con su evasión fiscal, sin hablar de la explotación laboral, ahora viene con sus "anacronismos ideológicos" de conciliación neoliberal, de buscar "beneficios al pueblo" cuando nunca en verdad se han preocupado por una política de vivienda, de salud, de educación, de recreación de las fuerzas productivas del país, siempre han sido lo que son, unos explotadores del trabajo, aparte del latrocinio que se ha cometido contra el Estado.

¿Que propone el gremio empresarial, los capitalistas al país? Si tomamos en cuenta sus palabras, de que debe, "buscar una actitud un tanto más conciliadora, y menos disposición a esos anacronismos ideológicos", entonces, el Líder gremial de Fedecámaras, sugiere, primero, "un conjunto de medidas económicas que hay que implementar a la brevedad posible, las cuales deben venir acompañadas de un conjunto de programas sociales dirigidos a mitigar el impacto social en los ciudadanos de menos recursos". Nada nuevo solo que no dice cuales programas sociales, aparte de los que el Estado venezolano viene sosteniendo con las Misiones y los subsidios a la población sosteniendo un dólar protegido para amparar a la población. ¿Sería bueno preguntarles que política económica de precios pueden sostener para mitigar la especulación de precios, la hiperinflación?. ¿Cómo pueden aportar disminuyendo la tasa de ganancia, absorber parte del volumen de desempleo social, sobre todo de jóvenes?.

Si en verdad se quiere, que "Venezuela requiere de un acuerdo entre el Estado, los trabajadores y la empresa privada, que permita la rápida reactivación de la economía", entonces, ¿porque rechazar "la intervención del Estado", si hablamos de conciliación?, porque no aceptar las políticas del socialismo del siglo XXI sin "tacharla de anacronismo ideológicos", porque no aceptar el desarrollo mixto que apunta la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, porque no sujetarse a la legalidad, las trampas capitalistas le ha hecho mucho dalo al país, sobre todo el encarcelamiento del capitalismo del imperialismo, su dependencia y neocolonialismo, porque no romper con los esquemas anacrónicos del capitalismo liberal, deberíamos encontrar una economía que le generen "beneficios al pueblo venezolano" y no solo a particulares, la utopía de la democracia liberal se agotó, el pacto de punto fijo se derrumbó, el capitalismo de Estado colapsó, el rentísmo petrolero no da para más,

En verdad el representante de la clase empresarial capitalista, Francisco Martínez al parecer no tiene claridad de lo que dice, "El gobierno nacional tiene la llave para poner fin al encarcelamiento de la economía venezolana, para liberar las fuerzas productivas que han estado represadas durante años", esa tarea la tuvo en sus manos la clase empresarial no por 14, 17 años sino por un siglo, y no fueron capaces de liberarlas por estar uncido al carro del imperialismo y su excrecencia, el subdesarrollo capitalista, la dependencia del desarrollo empresarial privado, el parasitismo financiero del Estado.

Fuente consultada:

Fedecámaras, "El socialismo del siglo XXI no ha servido para nada", Noticiero Digital, Yo soy venezolano, 18.04.16



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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