¿Qué c… es un "modelo productivo"?

Perdónenme este escrúpulo de profesor (ya hasta "intelectual inorgánico" me han dicho por esto; Jejeje) pero quisiera hacer unas precisiones conceptuales, para poder entender el lenguaje oficial, el de la oposición y el periodístico, cuando discuten e informan sobre la crisis económica venezolana.

Sé de los conceptos "modos de producción" y "formación social" o "formación socioeconómica". Hasta puedo hacer una lista de los autores que utilizan esos conceptos. He leído también acerca del concepto de "sistema-mundo". Igual, acerca del "modo de desarrollo", que se refiere a los paradigmas tecnológicos. Incluso, he escuchado algo de los "sistemas productivos" para referirse a cosas como el "fordismo" y el "toyotismo", como formas de organizar el trabajo en determinadas condiciones organizativas, gerenciales y tecnológicas. En el "fordismo", los obreros no participan en el diseño de la producción porque son una pieza más de la maquinaria. En el "toyotismo", los trabajadores participan en el diseño de la producción y en su control.

Pero, de verdad, no he leído nada sobre el tan llevado y traído "modelo productivo" que no sea en los discursos políticos de los líderes venezolanos.

Un modo de producción es el conjunto de relaciones establecidas entre los productores directos (trabajadores) y las condiciones de producción. Constituye una estructura que determina las relaciones entre los grupos que se convierten en las clases sociales: los que poseen los medios de producción y los que sólo poseen la fuerza de trabajo, entre los opresores y los oprimidos. El modo de producción capitalista es aquel donde los medios de producción están separados de los trabajadores. Estos sólo venden su fuerza de trabajo a los propietarios privados de los medios de producción, que extraen una ganancia que es, en realidad, plusvalía, el excedente de valor que produce el trabajo en el tiempo que le compran y explotan a sus asalariados. Las formaciones sociales (algunos autores la llaman "formaciones históricas" o hasta "socioeconómicas") son combinaciones de esos modos de producción. Así puede haber capitalismo articulado con esclavismo y hasta con feudalismo. Lo que les da unidad en la formación histórica, es el estado, el cual, mediante el monopolio de la fuerza legítima, delimita un territorio y una población dentro de un orden político. En una formación histórica, siempre hay un modo de producción predominante.

En Venezuela, por supuesto, el modo de producción predominante es el capitalista. Este aquí tiene dos rasgos peculiares. En primer lugar, es dependiente. Es decir, depende del sistema capitalista mundial para capitales, tecnología e insumos. Estos factores se adquieren en el mercado mundial. Así como los bienes de consumo que adquiere también mediante unas importaciones crecientes, por cuanto el otro rasgo característico de nuestro capitalismo es que es rentista. Es decir, que casi la única fuente de divisas con la que cuenta es la venta del petróleo, cuya rentabilidad no depende de la productividad del trabajo, sino de la disponibilidad natural del recurso. La renta absoluta es el pago que recibe el dueño del subsuelo, sin que éste requiera invertir un céntimo ni un rato de trabajo para la explotación del recurso. En Venezuela, ese dueño del subsuelo es el estado.

¿Cómo circuló esa renta? Durante décadas, gracias a un "pacto de élites" (AD, COPEI, Fedecámaras, sindicaleros) se intentó "sembrar el petróleo", es decir, formar una clase capitalista que invirtiera en el desarrollo del país. Gran parte de esa renta se fue en proteger una supuesta industria nacional con barreras arancelarias a las importaciones, diversos subsidios, créditos, la creación de un mercado interno mediante grandes nóminas en el mismo estado, que garantizaran una demanda nacional a esa producción, etc. Pero, desde los setenta, o antes, esa misma burguesía que creció con esas políticas de redistribución, vio que era más cómodo y rentable disponer de esa renta y colocarla en la banca internacional. Venezuela se convirtió en exportador de capitales, extraídos de la misma renta petrolera. Le era más rentable a la burguesía hacer esto que invertir aquí, porque la industrialización no daba las ganancias esperadas, porque el mercado interno era muy pequeño y no aprovechaba las capacidades instaladas de tecnología obsoleta, traídas por sus verdaderos dueños: los socios transnacionales.

Cuando ganó Chávez, se redistribuyó esa renta. Se intentó pagar la "deuda social" que había producido miseria crítica a una porción importante de los venezolanos. Se acabó con ese "estado dentro del estado" de PDVSA, y se le sometió al Ejecutivo. Igual, se colocó al Banco Central a disposición de las necesidades del proyecto redistribuidor, quitándole la autonomía necesaria para mantener la solidez de la moneda. Vino un nuevo "boom" petrolero, similar y hasta mayor que el de los setenta, cuando los precios del petróleo llegaron a niveles sin precedentes. Se creó un Fondo (FONDEN) que supuestamente guardó ese gran excedente. Pero esos fondos se usaron también a discreción en grandes gastos.

Como se pensó en un socialismo que dejara atrás el poder de los empresarios privados, se emprendieron grandes importaciones de alimentos, equipos, etc. El gobierno lo hizo, al mismo tiempo que amenazaba con expropiaciones, lo cual fue respondido con una "huelga de inversiones" por parte de los dueños del capital. Muchos miles de millones de dólares se entregaron para esas importaciones. Y, lo insólito, fue que se le entregó a una burguesía comercial importadora que hizo de las suyas. Asociada con funcionarios corruptos, desvió los dólares, no hizo siquiera las importaciones requeridas, alimentó un mercado negro de dólares que depreció al bolívar hasta niveles absurdos, destructivos, usando solamente una página web como arma. Prosiguió la exportación neta, delictiva, de capitales, de renta.

Mientras tanto, el estado siguió utilizando la renta para subsidios presentados como defensores del pueblo. Subsidios a los dólares baratos, a 6,30. Subsidios a la gasolina, para regalarla a los dueños de vehículos particulares. Subsidios a ciertos productores para mantener un control de precios. Todo esto lo que hizo fue incentivar el negocio del contrabando. La renta terminó subsidiando a los contrabandistas de productos regulados y gasolina.

¿Esto es lo que llaman un "modelo productivo"? ¡Por favor! Es el mismo capitalismo dependiente rentista de siempre, exacerbado en sus rasgos siniestros por la corrupción de funcionarios del estado coludidos con una burguesía importadora, que exporta capitales, que no quiere invertir en el país. Es decir, una formación social muy concreta, con unos rasgos bien específicos del modo de producción capitalista.

Por eso, cuando me hablan de "nuevo modelo productivo", siempre me pregunto ¿a qué se refieren? Evidentemente, no a otro modo de producción, ni siquiera a otra formación histórica, porque sigue habiendo propiedad privada sobre los medios de producción y propiedad estatal sobre la renta; aparte de que siguen las importaciones bestiales, que sólo merman porque las divisas se acaban por el bajo precio del petróleo, y porque se nos viene la urgencia de pagar la deuda externa. Más bien pareciera que se quisiera volver al momento en que las políticas de "sustitución de importaciones" engordaron a la misma burguesía y a la misma burocracia corrupta, que hoy hace una huelga de inversiones y saca sus capitales del país. No se está planteando un cambio estructural. Tan sólo unos remaches aquí y allá.

¿Y entonces? ¿Y el "nuevo modelo productivo"? No me gusta el papel de aguafiestas, pero todo eso me suena, de nuevo, a espectáculo para las barras. Y eso adobado con insultos a la "burguesía parasitaria", al "rentismo", a la "guerra económica", etc. Ah, claro: y un desprecio impresionante a los verdaderos conceptos. Una sustitución del conocimiento por la agitación política.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 5383 veces.



Jesús Puerta


Visite el perfil de Jesús Puerta para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Jesús Puerta

Jesús Puerta

Más artículos de este autor