Trincheras de Ideas

¿Quién llegó a la AN, la derecha fascista o el imperio?

La horda de diputados fascistas que aparentemente se metieron en el carril de la legalidad constitucional arribaron al vetusto edifico de la Asamblea Nacional para instalar el nuevo período, no sin antes personajes como Ismael García impulsar las provocaciones que los van a caracterizar, ofender de palabras, insultar a los miembros de la PN y la GNB que custodiaban el lado norte del edificio de la Asamblea.

¿Pero llegaron al nuevo circo los payasos en el van a convertir la AN a ejercer su peculiar y golpista concepto burgués de la soberanía o, simplemente son los lacayos que obedecen la voz del amo?

Un primer análisis de hechos acontecidos ese día 5 de enero, unos visibles, otros ocultos, permitirán visualizar el carácter simbólico de algunos acontecimientos que permiten establecer su visión antinacional, de desconocimiento de los valores propios de nuestra identidad nacional y, por supuesto, el carácter de desconocer la institucionalidad que se construye en Venezuela a partir de la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

El primer hecho a resaltar y que le da carácter de validez a nuestra afirmación del título de nuestro trabajo de quién llegó a la Asamblea Nacional fue el imperialismo norteamericano. Ramos Allup llegó a la sede de la Asamblea en el vehículo del embajador de la Embajada norteamericana en Venezuela, acompañado, para más señas, por el secretario comercial de esa embajada. Ya ese hecho es sintomático de para dónde apunta la estrategia que dirijirá Ramos Allup, sumisión al gobierno norteamericano.

¿Qué lectura debe hacérsele a ese significativo detalle del nuevo líder fundamental de la derecha llegando a la sede del parlamento acompañado de un diplomático norteamericano y en el vehículo de una potencia extranjera cuya bandera flameaba en el capó?

Sencillo. Que va a tener el apoyo del gobierno fascista ese país, lo demuestra el comunicado injerencista del Departamento de Estado yanqui, deslindando la nueva directiva del resto de los poderes. Toda esa estrategia impulsada durante la campaña y antes incluso, la guerra económica, el terrorismo, la anticampaña electoral, el fraude electoral. Una siniestra estrategia para tratar de derrocar al gobierno revolucionario. En suma, mandan Obama, Kerry, el Departamento de Estado; Allup es un vasallo, un vetusto líder y los desconocidos diputados (la mayoría) son los payasos de ese circo que se vio en la instalación.

Otro hecho simbólico es el acentuado antibolivarianismo. Vuelve a repetirse lo ocurrido durante el golpe de Estado contra el Presidente Chávez el 11 de abril, que el también anciano y pitiyanqui Pedro Carmona Estanga quién mandó a quitar el cuadro del Padre de la Patria Simón Bolívar del Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores y lo escondieron en un baño. Ese hecho se volvió a repetir este 5 de enero, el cuadro del Libertador fue quitado del hemiciclo de la Asamblea donde se iban a juramentar los nuevos mandantes.

Ramos Allup, días antes, dio la orden, hay una ilustrativa filmación donde se expresa en términos abiertmente santaderianos de Bolívar cuando le está ordenando al personal de limpieza de aquella infamia quitar todo lo que oliera a bolivarianismo y a chavismo. Quiso asesinar a Bolívar con aquella actitud infame y, por supuesto, al Comandante Supremo Hugo Chávez que le mereció denuestos y groserías en el habitual lenguaje de Allup. Se ordenó –era lógico que así fuera– que se quitaran cuadros de Chávez, frases y todo lo que el odiado líder les recordara 16 años de derrotas políticas y económicas. Por supuesto la bancada de los diputados de la Patria le reclamaron aquella indignidad y Allup en su vulgar gestualidad se pasó el dedo por el cuello y espetó calladito: ‘están muertos’.

Pero no sería la única manifestación, se sucederían otras de manera escalonada durante el tiempo que duró la instalación. Una muy evidente fue la no interpretación del Himno Nacional para empezar la ceremonia. Una vez nombrada la directiva de la AN ninguno de los 5 juramentados lo hizo sobre la Constitución Bolivariana. Mientras, los diputados derechistas, llenos de odio, ahítos de sangre, la pagaron con otro símbolo, la bandera nacional. Trajeron una bandera desfasada, con 7 estrellas y miserablemente, en una asombrosa actitud anti venezolana la colocaron invertida, es decir rojo, azul y amarillo que son los símbolos del fascismo criollo y la contrarrevolución. Vuelvo al simbolismo en un acto transmitido por la prensa nacional e internacional, los canales privados encadenados transmitiendo aquel aquelarre.

Otros hechos fueron la violencia verbal y gestual del traidor Ismael García y otros diputados del grupo terrorista voluntad popular, enfrentando violentamente a los funcionarios de la Policía Nacional y la Guardia Nacional Bolivariana. Provocaciones, empujones, groserías de todos los calibres. El machismo que da el circunstancial poder de un grupo de advenedizos que señala por donde irán sus tiros, es decir, cuando convoquen sus movilizaciones –que, de paso debe ser superior a la escualidísima que hicieron el 5E en La Hoyada– en donde, por supuesto, irán sus grupos terroristas paramilitares. Porque lo de ellos es producir un desgaste del gobierno, del Estado para tratar de crear un caos que lleve a una posible intervención yanqui, antes incluso del también presunto referéndum revocatorio al Presidente Maduro.

De lo acontecido el 5 de enero dentro del Parlamento pero, igualmente, en las afueras donde por lo menos unas 50 mil chavistas se hicieron presentes para ratificar su apoyo a Maduro y a la Revolución Bolivariana, se puede escribir, analizar y reflexionar mucho, en eso estamos.



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Humberto Gómez García

Director de la revista Caracola. Pertenece al Movimiento de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC). revistacaracola.com.ve

 humbertocaracola@gmail.com      @hgcaracola

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