El senil e insolente antroposaurio diputado adeco

Insolente diputado, no menos palabras tuvo el Presidente Maduro, para calificar al recién electo Presidente de la Asamblea Nacional, Ramos Allup, las razones obedecen a su actitudes soberbias y envalentonadas que ahora como rector del parlamento nacional se cree verdaderamente un megalómano del Estado, 17 años acumulando frustraciones política para llegar al poder de uno de los órganos del poder constituido y ahora que llega cuando abre la boca solo lo hacen para despotricar contra la Constitución que nada entiende opinando sobre ella, de "poderes puestos y yuxtapuestos" y que esa Constitución, la de la República Bolivariana de Venezuela fue fruto de "un megalómano" como dice de Hugo Chávez Frías, además que su preámbulo, se parece más a la Carta del Niño Jesús.

No dudamos que el señor diputado Allup, por su senilidad comienza a distorsionar los asuntos públicos, seguro que no tuvo tiempo para atender sus nietos y nietas, el momento electoral lo tuvo azaroso, que en una entrevista televisada y censurada por medios impresos por la actitud insolente que sostuvo contra la Constitución comparándola a una triste Carta infantil, resultado de un megalómano enviada con su preámbulo al Niño Jesús. Pues bien; como dice Ricardo Abud, éste caballero, Allup, "bufón de circo" pretende con su espectáculo político concitar los oídos del pueblo, alardeando de un verbo insolente y maloliente, atrapado en su ignorancia senil, incapaz de comprender los cambios constitucionales, anclado en la era prehistórica de la IV República, no le queda otra que hacer malabarismo verbales por incomprensión de la misma.

El diputado Allup, ha osado ofender la Constitución, ha pecado contra la hija espiritual del pueblo, como autoridad pública, dando malos ejemplos a los ciudadanos y ciudadanas de que la Carta Constitucional, esa la que discutió y aprobó el pueblo en 1999, es sencillamente una Carta de buenos e deseos inocentes, similar a la que escriben los niños y niñas al Niño Dios al final del año. Pues bien; como dice Abud, este señor senil diputado, confunde los tiempos, se cree que está en los tiempos de abril del 2002, promoviendo el desconocimiento de todos los poderes instituidos y constituidos, toda la legalidad que el pueblo se dio, mejor dicho al diputado le patina el coco, se le va la lengua y dice burradas que los medios le censura para que quede bien parado públicamente, maquillándole las estupideces que dice.

Así pues; el megalómano senil diputado, Allup confiesa de manera pública y deslenguando tanta pazguatada que el mundo de los mudistas deben estar arrepintiéndose de haber elegido Presidente de la Asamblea, al cometer tantos errores solo apenas empezando, un antroposaurio político de la IV República, sin tacto político para tratar los problemas públicos, imagínese siendo diputado del Estado, pisándole la manguera a los propios bomberos, rayando en la locura, contradiciendo al mismo Estado, descalificándolo, como si el no fuese de este mundo, total no sabe en qué mundo se encuentra dicho diputado, no se sabe servidor del Estado, servidor del pueblo, al parecer es simplemente un mercenario del fascismo, del imperialismo de los Estados Unidos, siguiendo su credo, señala que el Estado no debe ocuparse de asuntos económicos, salvando el dogma liberal, como si el Estado fuese una persona, y no entidad representada por un conjunto de administradores o gerentes públicos.

Pero sigamos describiendo la personalidad del antroposaurio político, ese extraño mutante del siglo XXI, que siguiendo los cánones religiosos del neoliberalismo, ahora resulta que decide desde la Asamblea Nacional erigir un poder omnímodo, todopoderoso, representando los intereses privados, por encima del tribunal Supremo de Justicia y desde aquí, desde la Asamblea Nacional privatizarlo todo, inclusive conculcar los derechos de los ciudadanos y ciudadanas, lo que el profesor E. Mármol llama privatizar la Asamblea Nacional, privatizar los derechos, atrincherarse desde allí para privatizar el Estado, reversar el Estado social de derecho y justicia a los tiempos de la Constitución del 61, esa que solo comprende, de donde viene hace más 17 años.

De manera pues; que la Carta del Niño Jesús, la Constitución de 1999, esa que trajo Chávez, discutida por el pueblo, aprobada por el mismo, el antoposaurio de Allup la califica de ser "un desastre", sencillamente por incomprendida, porque solo entiende la democracia por la representatividad del poder a la manera de una sociedad corporativa. Asi pues la miserable actitud de éste diputado Allup, procura disolverla y con él todos los poderes públicos plasmado en ese Preámbulo que aborrece de fantástica Carta al Niño Jesús.

Pero lo más abominable de este saurio político es que sus gestos los delatan públicamente, pretendiendo cortar la cabeza de todos los chavistas, al peor estilo de los terroristas yihadista. Además de gestualizar con su brazo aptitudes eróticas de poder, desdiciendo de su cultura, de su civilidad pública, mejor dicho de su pertenencia a la sociedad civil y educada, producto de tantas frustraciones después de su ausencia del poder.

Puesto que el señor Allup no es un lector de la Constitución, menos de sus leyes habilitantes, desconociéndola, hace gala de su brillante inteligencia política de las leyes habilitantes, puesto que le patina el coco y se delata, afirma que "el Parlamento Comunal" no existe, solo la Asamblea Nacional, le faltó decir El Congreso Nacional, que también es fruto de la fantasía chavista, que el pueblo organizado en las comunas no existe, menos los Consejos Comunales, viviendo el pasado de las asociaciones de vecinos, invisibilizandose al pueblo a la vieja usanza perversa de la democracia adecocopeyana..

Lucido en la ignorancia como está, el antroposaurio político director del Parlamento Nacional, ignorando el pasado golpista de los adecos ahora soltando la lengua nuevamente afirma que "los golpes solo lo dan los militares, no los civiles", ignorando el pasado golpista de su padre, Rómulo Betancourt, quien lo calificara de pájaro "loco". Sabiendo que la democracia de la IV República nació de la unidad cívico-militar el 23 de enero de 1958, resulta que ahora negándolo se pregunta, extrañadamente ¿Cuál unión cívico militar?.

Pero no es todo, el antroposaurio político de Allup declara que no le agrada que "las fuerzas armadas nacionales sea tildadas de bolivariana, que no deben tener acepción de bolivariana, negando de un lenguarazo, la historia venezolana, ni que se diga, que las fuerzas armadas se consideren antimperialista, así pues este diputado al servicio público, del estado, del fundador de la Patria, de la herencia bolivariana, se niega a calificar a las fuerzas armadas de bolivariana, renunciando a la acepción histórica de lo que significa constitucionalmente bolivariano.

De manera que como dice Rothe, esta parte que simula pensar de la sociedad, resulta mediocre, renuncia al antimperialismo, arrodillándose a los poderes imperiales, a los credos neoliberales como servidores públicos, manifestando Allup su deseo de reponer la estatua de Colón en su antiguo sitio, para lo cual tendría que quitar la de Guaicaipuro que la reemplazó...reviviendo el espíritu anti bolivariano

De manera que el diputado Allup, rindiéndole pleitesía como lechuguino ahora se distancia de la guarimba, pero no reconoce la Tribunal Supremo de Justicia, la Sala Electoral, yuxtaponiendo a su complejo de inferioridad, la arrogancia del poder, pero todos sabemos su pasado, como avaló la suspensión de los derechos constitucionales, y ahora se codea con Voluntad Popular, un partido fascista, compuesto por "sicarios, paramilitares, terroristas y descuartizadores, ni retratarse con la peor colección de ex presidentes ladrones y homicidas de Latinoamérica".

Así pues señores opositores y chavistas estamos ante la clase de un "adecosaurio" diputado del siglo pasado, del siglo XX, que los ha delatado como políticos prehistóricos, de allí que necesitamos exorcizarlo con la oración del pueblo, con toda su fuerza, con toda el alma, poniéndole el corazón en la calle en decir y hacer, recordando al Niño Dios:

El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana; con el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promueva la cooperación pacífica entre las naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad internacional, el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad; en ejercicio de su poder originario representado por la Asamblea Nacional Constituyente mediante el voto libre y en referendo democrático.

Esta es la Carta inocente del Niño Dios, del Niño Jesús, del pueblo Dios, del niño Pueblo, creyente del ejemplo moral, del ejemplo histórico de nuestro Libertador, del antimperialismo, del sacrificio que hubo que labrar para ser libre, para tener Patria, soberana, para refundar un pueblo, una sociedad democrática participativa y protagónica, un estado de justicia, independiente, inspirada en "el bien común", en el bien comunitario, en el bien socialista, en los derechos humanos, el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la igualdad social, a la justicia socialista, el equilibrio ecológico, en la integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños, en la autodeterminación y no intervención en los asuntos de otros países, garantías universales de los pueblos como patrimonio común e irrenunciables de la humanidad en su ejercicio del Poder originario y la voluntad popular. En esto no cree el antroposaurio adeco, al que compara el diputado servil Ramos Allup, de cuyo texto afirma ser fantástica Carta del Niños Jesús, "un desastre", un producto "megalómano", niega el carácter antimperialista histórico y para colmo desde la tribuna seguirá siendo lo que es, un democratasaurio del siglo XX.


Fuentes consultadas:

Abud, Ricardo, "Chávez megalómano…", Aporrea, 09/12/2015

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

Informe.21 "Ramos Allup: El socialismo no aparece en la Constitución", 11/04/2014

Munizaga, Waldo "A quién amenazó con decapitar el Yihadista Ramos Allup", Aporrea, 13/12/2015

Marmol, Eduardo, "¿Es posible privatizar la Asamblea Nacional?", Aporrea, 03/01/2016

Rothe, Eduardo, "Carta al niño Jesús pidiendo una oposición digna", Aporrea, 15/10/2015

Yorki Reyes, Allup: "El Parlamento Comunal no existe, es parte de su imaginación" 2001.com.ve



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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